Ocho vehículos, dos motocicletas y un helicóptero
fueron utilizados para consumar el crimen. Eran las 10:30 de la mañana.
Manuel Colom Argueta salió de su oficina en su vehículo
Toyota.
En la 6a. avenida y 5a. calle, zona 9, le empezaron a
disparar desde dos vehículos y dos motocicletas. Primero eliminaron
a sus guardaespaldas, que lo seguían en otro vehículo.
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Manuel Colom Argueta, muerto en el interior de
su vehículo. Su hermano Guillermo fue el primero en llegar
a la escena del crimen.
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Colom iba herido. Intentó escapar, pero ahí
lo esperaban. Sobre la 3a. avenida y 5a. calle, desde un vehículo
rojo lo ametrallaron. Colom quedó recostado sobre el volante.
Uno de los motociclistas se acercó para rematarlo.
En la necropsia se encontraron 24 impactos de bala en
la cabeza y cuerpo de uno de los más prominentes líderes
políticos de aquel momento, fundador del Frente Unido de la Revolución,
FUR y catedrático de la Universidad de San Carlos.
Tan sólo dos meses antes había sido acribillado
el diputado y ex-canciller Alberto Fuentes Mohr.
El Informe de la Comisión de Esclarecimiento Histórico,
de 1999, declaró que ambos crímenes formaron parte de
la represión estatal clandestina de carácter selectivo,
con métodos criminales, contra opositores políticos.
Un mes después del crimen, la familia Colom Argueta
denunció que había sido vigilado desde días antes
de su muerte e incluso, amigos militares le filtraron algunos rumores
sobre planes para ejecutarlo. Presentó varios memoriales a la
Presidencia y siempre le respondían que estuviera tranquilo,
que nada le iba a pasar.
Sin embargo, un documento desclasificado de la CIA, citado
por la CEH, señala: El asesinato de Manuel Colom Argueta,
ex alcalde de la ciudad de Guatemala y líder del FUR, fue un
trabajo del Comando Seis, bajo la dirección del Gobierno.
De hecho, el general David Cancinos, Jefe del Estado
Mayor de la Defensa Nacional, fue señalado de coordinar el operativo
desde el helicóptero. Cancinos, que tenía aspiraciones
presidenciales, sería posteriormente ejecutado por una facción
guerrillera, en una Guatemala que sufría el auge de la represión
estatal en contra de cualquier tipo de oposición: líderes
estudiantiles y sindicales, obreros, intelectuales y políticos.
Lo peor aún estaba por venir.
La escena del crimen
Manuel Colom Argueta, murió en el interior de
su vehículo, con más de 20 impactos de bala. Su hermano
Guillermo fue el primero en llegar. Las investigaciones sobre el crimen
fueron bloqueadas por el gobierno.
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De izquierda a derecha: Antonio Ciani, Ricardo
Martínez, Alberto Fuentes Mohr y Manuel Andrade.
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Víctimas
La revista Voz, de la Universidad de San Carlos, recopila
algunos de los casos más emblemáticos:
1978: Antonio Ciani, dirigente estudiantil, desaparecido
el 6 de noviembre.
1979: Ricardo Martínez, dirigente del Bloque
Estudiantil Organizado, asesinado el 25 de enero.
1979: Alberto Fuentes Mohr, ametrallado en la
calle, también el 25 de enero.
1979: Manuel Andrade, asesor jurídico de
la USAC, asesinado el 14 de febrero.