Vida

La infidelidad se puede superar a través del perdón

La monotonía, una vida íntima insatisfactoria, falta de comunicación, conflictos constantes, celos, enojos frecuentes, falta de valores éticos y morales, pueden ser algunos de los factores que predisponen a la infidelidad.

Por POR ÁXEL VICENTE

<p>La traición siempre quebranta la confianza en la pareja. (Foto Prensa Libre: Archivo)<br></p>
La traición siempre quebranta la confianza en la pareja. (Foto Prensa Libre: Archivo)

CIUDAD DE GUATEMALA - "En el matrimonio es indispensable la práctica de algunos aspectos, entre ellos mantener constantemente vivo el amor, tener metas en común, compartir tiempo de calidad, respetar al otro y promover la comunicación asertiva", explica la psicoterapeuta y orientadora familiar, Elena Viau de González.

Cuando se carece de entrega, falta de voluntad o compromiso, la relación amorosa se ve afectada. "Una infidelidad es un vínculo afectivo o físico a mediano o largo plazo con alguien más que no pertenece a la relación oficial; pero también es no ser sincero con uno mismo, ya que se va en contra de las propias decisiones que se tomaron al querer estar con alguien", dice la sexóloga y psicóloga Yosahandi Alcalá.

La infidelidad no se limita solo a un encuentro sexual. "Se habla de infidelidad no sexual cuando solo existe un involucramiento emocional profundo y romántico, pero con la misma connotación de secretividad e inmoralidad", ejemplifica Viau.

Los efectos de estas acciones en la familia pueden ser devastadores, sobre todo en aquellos núcleos donde ya hay niños porque ellos manifiestan tristeza, bajo rendimiento escolar y sentimiento de abandono. Sin embargo, cuando hay voluntad, existe la posibilidad de recuperar los lazos afectivos, la confianza y la relación de pareja y familiar, asegura Alcalá.

CONSEJO

Aunque en algunos casos la infidelidad puede ser difícil de superar, sobre todo por la destrucción de la confianza, no resulta imposible lograrlo. Cuando una pareja enfrenta una situación de este tipo y tiene la intención de sanar las heridas y dar una nueva oportunidad a la relación, se debe pensar en su totalidad en el perdón.

"El proceso del perdón incluye la voluntad de restituir el daño provocado, desarrollar las virtudes de la paciencia y la perseverancia, incrementar la comunicación, convertirse en personas más asertivas, alejar los sentimientos negativos y vengativos para finalmente restablecer el vínculo de amor en la pareja", dice Viau.

El primer paso es aceptar lo que pasó, en donde cada uno asume la responsabilidad de lo que sucedió y comprende que toda acción deviene de una reacción. Es decir, se reconoce el daño causado, se desarrolla la empatía, se analizan las conductas de ambos, se crean nuevos compromisos y nuevas promesas.

Restablecer la calma en la pareja conlleva un trabajo personal. Vale la pena mencionar que aunque la ansiedad y la inseguridad causan en las personas la necesidad de que el proceso sea rápido, raramente lo es. Por eso, los expertos recomiendan la búsqueda del consejo de un guía espiritual, así como el de un psicoterapeuta profesional.

En el aspecto individual, aquel que ha sido engañado debe enfocarse en sus valores positivos, dirigir su atención a todo aquello que le brinde alegría como la crianza de sus hijos, o elegir otras actividades que distraigan la mente de aspectos negativos. Estas pueden ser practicar algún ejercicio, invertir tiempo en pasatiempos, enfocarse en el estudio o en el trabajo.

Aquel que fue el victimario, debe pensar en su actuar. Debe ponerse en el lugar del engañado y verdaderamente sentir su dolor, respetarlo y permitir el lento curso de su sanación. "Aquellos que superan las etapas de reconstrucción de la confianza y la devastación emocional, que piden perdón y perdonan, habrán entendido que el matrimonio tiene un sentido espiritual en sentido amplio y que debe ser refugio seguro en el que los esposos sean capaces de expresar sus diferencias, enojos y conflictos", asegura Viau.

¡OJO!

Cuando el intento de recuperar la relación se vuelve engorrosa, violenta y agresiva; y la confianza en la pareja nunca se recupera o se hace a medias, es un reflejo que no existe voluntad para perdonar, por lo que una separación en respeto es lo mejor, sobre todo para no afectar a los hijos.

"No todas las personas pueden superar la infidelidad, ya que depende mucho de cómo lo maneja cada uno, de qué tipo de traición se dio", señala Alcalá. En ese sentido, vale la pena pensar en la estabilidad emocional que muchos encuentran en su individualidad.

Fuentes consultadas: Elena Viau de González, tel. 2367-5436; Yosahandi Alcalá, tel. 2385-4111.