Embarazo psicológico en mascotas, ¿es posible?

Los embarazos psicológicos en mascotas son posibles debido al desarrollo hormonal. Son más comunes en perras, aunque también pueden presentarse en gatas, palomas y otras mascotas. Reconoce los síntomas pasajeros y las señales para buscar ayuda con el veterinario.

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En ocasiones las mascotas pueden experimentar embarazos psicológicos, lo cual puede ser confuso. Estos embarazos no son reales, pero los síntomas que presentan las perras y gatas pueden ser muy similares a un embarazo genuino.

De acuerdo con Daniel Flores, veterinario de DANA Hospital Veterinario, el embarazo psicológico o pseudociesis “es una serie de cambios tanto psicológicos como fisiológicos en mascotas” y suele presentarse más en perras. Las causas de estos embarazos en mascotas suelen estar relacionadas con cambios hormonales o factores ambientales que desencadenan este comportamiento.

¿CÓMO SE MANIFIESTA UN EMBARAZO PSICOLÓGICO EN LA MASCOTA?

En el caso de las perras, las manifestaciones más comunes al experimentar pseudociesis se presentan entre las tres y 12 semanas después del celo y consisten en: secreción láctea en tetillas y aumento de tamaño de las mismas, conducta de anidamiento, cambios de comportamiento y descargas vulvares sanguinolentas. A excepción de estas últimas, los síntomas son similares en gatas. En el caso de las palomas, también se presentan los síntomas mencionados, pero no los cambios en tetillas porque no tienen glándulas mamarias.

La mayoría de los síntomas van disminuyendo gradualmente y no requieren atención con el veterinario. Sin embargo, hay casos que requieren la atención inmediata de un veterinario en perras como “descargas vulvares de color marrón o consistencia purulenta, inflamación y dolor de las tetillas y decaimiento o inapetencia”, explica Flores.

¿SE PUEDEN PREVENIR ESTOS EMBARAZOS?

En el caso de perras y gatas, la mejor manera de prevenir una pseudociesis es esterilizando a la mascota, lo cual inhibe los procesos hormonales que dan origen a esta condición, indica Flores. Se calcula que seis de cada 10 perras sufren un embarazo psicológico al no estar esterilizadas, por lo que la castración es la forma más efectiva de prevenirlo.

La recomendación es la misma para evitar estos embarazos en gatas, sugiriendo su castración a partir de los seis meses de edad o antes de la monta, ya que su ovulación se presenta hasta ese momento.

“En mascotas no convencionales, esta conducta es parte de su fisiología reproductiva, como es el caso de las aves, entonces no hay una manera de prevenirla”, finaliza el veterinario.

Perras

  • Retira los objetos que pueda considerar como hijos.
  • Colócale un collar isabelino para evitar que la misma mascota estimule la producción de leche.
  • Mantén activa a tu mascota para distraerla o pregunta al
    veterinario la necesidad de tratarla con un ansiolítico.

Gatas

  • Esconde los juguetes que pueda considerar como hijos.
  • Evita el contacto con las mamas para no estimular la producción de leche.
  • Si los síntomas persisten, busca la ayuda del veterinario para un tratamiento hormonal.

Palomas

  • Evita ruidos fuertes, cambios bruscos en el entorno y situaciones estresantes.
  • Evita estímulos reproductivos al estar en contacto con otras aves, especialmente si hay un macho.
  • Una alimentación adecuada puede ayudar reducir el estrés asociado con el embarazo psicológico.

Noé dice...

La castración en perras no debe realizarse durante el embarazo psicológico, sino en la fase de reposo hormonal del ciclo (anestro). Después de este procedimiento, la mascota ya
no tendrá actividad hormonal que pueda confundir con síntomas de embarazo.

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