Las bases del entrenamiento canino

Encuentra aquí todo lo que necesitas para empezar el entrenamiento con tu perro.

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Es común que lo primero que se piense al obtener un perro es esperar a que la nueva mascota haga caso. Es decir, que atienda el llamado del dueño, entender órdenes simples entre otras cosas, y esto es solamente posible gracias al entrenamiento. Entre más joven aprenda el perro, mejor.

 

Así lo describe el zootecnista José Daniel López de Dana Hospital Veterinario: “Algunos dueños empiezan el entrenamiento cuando ya hay un problema y en ese momento, ya es tarde. De hecho el entrenamiento empieza desde la madre, quien le transmite cierta educación de manera instintiva al cachorro. Por eso no es recomendable separar muy temprano a los cachorros de su madre pues allí comienzan los trastornos. Es importante que lo más temprano sea a los 3 meses. El entrenamiento puede empezar a los 4 o 5 meses”.

 

Entonces, ¿cómo se debe iniciar el entrenamiento? Primero se debe ofrecer al perro un premio, algo comestible al inicio del entrenamiento. Lo primero que el perro debe aprender son ejercicios de manejo diario como caminar, sentarse, echarse, quedarse quieto y llegar hasta donde está el dueño al escuchar el llamado de este.

 

El llamado es el entrenamiento más importante que todo perro debe adquirir. Obedecer al llamado de su nombre podría salvarle hasta la vida en un momento de peligro. Es un largo camino hasta llegar al entrenamiento avanzado, cuando un perro logra acatar órdenes sin necesidad de usar una correa. Para lograrlo, se debe acudir al conocimiento de un entrenador profesional.

 

Pichy entrenador canino agrega que los sistemas de entrenamiento en los que el perro está motivado funcionarán mucho mejor que los jalones y los castigos severos.

 

“Recuerda que el vínculo y la gracia con la que entrenes a tu perro es muy importante. ¡Sé interesante y divertido para tu perro!”, recalca Pichy entrenador canino.

 

Si deseas tener el asesoramiento de Pichy entrenador canino, puedes contactarlo a través de su cuenta de Instagram:

/pichyentrenadorcanino

Algunos de los errores más comunes que cometen los dueños al entrenar a un perro son:

  • Castigarlos: castigar a los animales para que dejen de hacer algo que el dueño quiere ha sido un método usado desde hace mucho tiempo pero que no es favorable. Casi nunca se logra terminar con la conducta indeseada y la mascota podría responder de manera impredecible a este castigo.
  • No tener paciencia: los resultados no son de un día para otro y si se quiere entrenar a un perro, se debe tener paciencia. Cada perro es único y con ello, se debe entender que cada uno aprende a su ritmo y no se puede fijar una fecha límite para el entrenamiento.
  • Darle escasa o nula recompensa: cuando el perro hace lo que se le pide, se le debe premiar con algún snack que le guste. A esto se le conoce como el adiestramiento en positivo y el refuerzo positivo debe ser alto para mantener a la mascota motivada.
  • Darle el premio en el momento justo: el premio o snack se le debe de dar durante o justo después de la acción deseada. Nunca antes o mucho después de que el perro realice la acción.
  • Gritar: es tan simple como entender que a nadie le gusta que le griten, ni siquiera a los perros. Puede ser que se le estrese, se le transmita miedo y solo haga caso cuando se le grite, lo cual tampoco es positivo.

Noé dice…

No es cierto que un perro adulto ya no se puede entrenar pero si es cierto que es más difícil. Siempre y cuando tengas mucha paciencia y asesoramiento profesional, será posible.

Fuentes: Pichy entrenador canino, licenciado en Zootecnia José Daniel López, Revista Muy Interesante.