Primeros auxilios para mascotas

Aprenda la maniobra que podría hacer la diferencia entre la vida y la muerte de su animal.

Muchas situaciones en la vida cotidiana podrían poner en peligro de muerte a tus mascotas. Como encargado de ellas, es lo último en que se quiere pensar. Sin embargo, aprender a actuar con eficiencia en estos momentos es vital, ya sea para las mascotas propias o ajenas. La manera correcta de realizar la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) en perros y en gatos, incrementará sus posibilidades de sobrevivir hasta que un veterinario llegue y tome control de la situación.

Nunca le des RCP a un perro que no conoces o que presente comportamiento extraño, descoordinación o espuma en el hocico.

 

El RCP se debe realizar en el perro en cualquier situación cuando el perro deje de respirar y su corazón deje de latir. Para proceder, inicia con lo siguiente:

 

  • Revisa si el perro reacciona y está consciente. Lo puedes hacer de las siguientes maneras:
  1. Al acercarte, da pasos fuertes y sonoros y sacúdelo suavemente.
  2. También puedes pellizcar las almohadillas en sus patas de manera leve.
  3. Toca con el dedo la esquina de sus ojos cercana a la nariz, para ver si parpadea.

 

  • Verifica su vía respiratoria, su respiración y su circulación.
  1. Para verificar si la vía respiratoria está abierta, levanta la barbilla del perro para que la cabeza y el cuello estén alineados al cuerpo.
  2. Abre la boca y jala la lengua para adelante y mira hacia adentro.
  3. Si vez algo que bloquea la vía respiratoria, trata de quitarlo cuidadosamente con los dedos, sin meterlo más.
  4. Para ver si respira, coloca tu mano sobre el pecho del perro para ver si este se mueve de arriba hacia abajo y coloca tu cara frente al hocico del perro para sentir su respiración.
  5. Para revisar su circulación o pulso, toca su arteria femoral en la parte interna del muslo.

 

Pasos para hacer RCP a tu mascota

  • Coloca al animal en posición lateral con el lado derecho en el suelo, ya que su corazón está del lado izquierdo. Si el perro es grande, colocarse detrás de su lomo.

 

  • Entrelaza tus dedos y coloca tus manos en el tórax y sobre el corazón, justo donde la punta del codo toca el pecho al flexionar la pierna. En perros grandes, coloca las manos en la parte más ancha del pecho. En perros pequeños o gatos puedes poner una mano debajo del animal y hacer compresiones con la otra mano del otro lado del pecho.

 

  • Comprime entre 1/3 o 1/2 del pecho del animal, para crear suficiente presión para empujar la sangre a través del cuerpo.

 

  • El ritmo de las compresiones de pecho variarán en función del tamaño del animal.

 

  • Presiona de 80 a 120 veces por minuto en animales grandes y 100 a 150 veces por minuto en animales pequeños (menos de 25 libras).

 

  • Alterna las compresiones pectorales con las reanimaciones respiratorias: realiza compresiones pectorales cada 4-5 segundos y detente lo suficiente para dar una reanimación respiratoria.

 

  • Continuar con la maniobra y chequear el pulso y la respiración cada dos minutos, hasta que el perro respire solo y mantenga su pulso estable.

 

  • Ya sea que recobre el pulso o no, lleva a tu mascota con el veterinario lo más pronto posible.

Noé dice:

Si no puedes detectar respiración o pulso en 10 o 15 segundos, debes iniciar el RCP.

Fuente: Melanie Monteiro, experta en seguridad animal y estilo de vida de mascotas. Dana Hospital Veterinario.