Desnutrición, flagelo de niños desposeídos

Elsa Judith Sal Popol, de 1 año, regresó recientemente con sus padres en San Andrés Itzapa, Chimaltenango, luego de haber permanecido en un centro de recuperación nutricional por más de siete meses, por desnutrición aguda.

Catalina Sal Ajquí, junto a sus cuatro hijos en su vivienda en San Andrés Itzapa, recuerda que su hija Elsa —en brazos— estuvo siete meses en un centro de recuperación nutricional. (Foto Prensa Libre: José Rosales).
Catalina Sal Ajquí, junto a sus cuatro hijos en su vivienda en San Andrés Itzapa, recuerda que su hija Elsa —en brazos— estuvo siete meses en un centro de recuperación nutricional. (Foto Prensa Libre: José Rosales).

Casos como el de Elsa son el reflejo de un problema que afecta a decenas de niños de Chimaltenango, donde la pobreza y escasez de alimentos son cosas de todos los días.

Catalina Sal Ajquí, madre de Elsa, recuerda que su hija, quien tenía un hermano gemelo que murió de diarrea, es producto de su cuarto embarazo.

“Mi hija ha pasado más tiempo en el hospital que con nosotros. Cuando los gemelos nacieron no superaron las 10 libras de peso —entre ambos—. Les dábamos atol de tortilla y caldo de frijol, pero fueron ingresados tres veces en el hospital por desnutrición”, explicó Sal.

“Fueron meses difíciles porque solo podíamos verla a cada 15 días, pero el 9 de noviembre logramos que volviera a casa”, refirió.

María Martina Machán Alonzo, quien vive en el cantón La Unión, Parramos, Chimaltenango, junto a sus 10 hijos, señaló que la menor, Sonia Albertina Buch Machán, cumplirá 3 años en febrero y que ha padecido desnutrición cuatro veces, como consecuencia de la falta de alimentos.

Machán cuenta que las bajas defensas de Sonia le ha causado otros quebrantos de salud, como bronquitis, lo que agrava su situación.

“La última crisis la tuvo hace unos días, pero si no mejora la llevaremos a un hospital”, refirió con preocupación Machán.

Hugo Guch, alcalde de San Andrés Itzapa, refirió que los índices de desnutrición en ese municipio son altos y que se debe a las condiciones de pobreza de las familias, pues hay hogares en los que solo se come una vez al día.

“Hay niños pálidos, delgados y con baja estatura. Para apoyar al centro de Salud facilitamos cereales, leche y víveres”, afirmó.

María Machán observa a su hija Sonia, quien padece bronquitis. (Foto Prensa Libre: José Rosales).

Cifras alarmantes

Miguel González, director del Área de Salud de Chimaltenango, afirmó que la mayoría de casos de desnutrición están relacionados con las condiciones de pobreza en que viven las familias, y que los niños menores de 5 años son los más vulnerables.

Agregó que este año se han reportado en el departamento 384 casos de desnutrición, de los cuales el 15 por ciento han sido trasladados a centros de recuperación por la gravedad de los pacientes.

Los municipios más afectados son San Martín Jilotepeque, Tecpán Guatemala, Santa Apolonia, San José Poaquil y San Pedro Yepocapa.

José López, delegado del Instituto Nacional de Estadística, señaló que Chimaltenango se sitúa en el puesto 13 de pobreza a escala nacional, la cual afecta al 66.1% de la población.

Secuelas de dolor

La escasez de lluvia y la extrema pobreza  causaron este año la muerte de 113 niños por desnutrición aguda, según  la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional, citada por     la agencia de noticias DPA.

Las cifras se refieren al período  del 1 de enero al 19 de noviembre. El mayor impacto de la sequía  se sufrió en el  Corredor Seco, que comprende 46 municipios de ocho departamentos  y que equivale al 11% del territorio nacional.
Según   estimaciones oficiales, en el Corredor Seco la falta de lluvias afectó a unos 178 mil hogares, que sufrieron déficit alimentario severo y moderado.