Operaciones de planta generadora de energía eléctrica causan controversia entre vecinos y empresa

Vecinos de varias colonias alrededor de una planta generadora de energía eléctrica que funciona con combustible, exigen a las autoridades municipales de Chimaltenango el cierre de operaciones, pues según ellos es ilegal y perjudica a la salud; sin embargo, representantes de la empresa aseguran que sus operaciones son legales y amigables con el ambiente.

Una de las áreas de la planta generadora de energía eléctrica en Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán).
Una de las áreas de la planta generadora de energía eléctrica en Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán).

Guillermo Lam, representante de los vecinos afectados, aseguró que la empresa Térmica que genera energía eléctrica, opera de forma ilegal, porque no cuenta con las licencias respectivas.

Lam también aseguró que perciben mal olor, vibraciones por los motores y contaminación ambiental que afecta la salud de los habitantes de unas seis colonias de la ciudad de Chimaltenango.

“Exigimos el cierre inmediato de la planta porque está generando energía eléctrica a través de búnker que es un producto dañino para la salud”, enfatizó Lam.

Mario Sanic, integrante del Consejo Maya kaqchikel de Chimaltenango, comentó que le dan seguimiento a la demanda de la población para que no se vulneren sus derechos fundamentales como el de la vida, salud y a vivir en un ambiente sano y seguro.

El referido Consejo espera que se demuestre la ilegalidad de las operaciones de planta y que un órgano jurisdiccional determine su cancelación para que sea trasladada a otro lugar fuera del área urbana de Chimaltenango.

Carlos Simaj Chan, alcalde de Chimaltenango, recordó que la empresa comenzó a operar en el 2004 con una licencia de construcción extendida por la municipalidad; sin embargo, otras licencias que se necesitan para operar y el estudio de impacto ambiental son responsabilidad de otras instituciones públicas.

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El funcionario aseguró que las operaciones de esta contaminan y afectan a la población que ha sufrido efectos nocivos en su salud.

Espera el cierre

“Con el dolor de mi corazón espero el cierre de la planta porque está afectando el bien común, aunque no es mi estilo estar en contra del empresariado de Chimaltenango”, afirmó el jefe edil.

Respecto a las acciones de los vecinos, Simaj dijo que está atento para estas sean legítimas y apegadas a derecho.

Añadió que espera que sea un juez el que determine la cancelación o continuidad de las operaciones de la planta.

Señaló que la empresa quiso pagar este año un impuesto sobre inmuebles, pero no se lo cobraron para que no tengan argumentos legales que les favorezca.

Tanques que almacenan el búnker para el funcionamiento de la planta que genera energía en Chimaltenango. (Foto Prensa Libre: Julio Sicán).

Empresa se pronuncia

Carmen Maxul, jefa de Relaciones Públicas de la empresa, aseguró que la operación de la planta es legal porque cuenta con la licencia de construcción municipal extendida en el 2004 por el alcalde Carlos Simaj, padre del actual alcalde.

Dijo que también cuentan con las licencias del Ministerio de Energía y Minas, de acuerdo a la ley de Energía Eléctrica, así como con el estudio de impacto ambiental y auditorías ambientales.

Maxul recordó que la planta operó del 2004 al 2012 y que hasta el 2017 comenzó la reactivación de sus operaciones por una situación financiera de sus propietarios.

“Estamos operando sin ninguna restricción legal porque respetamos la legislación interna e internacional vinculantes a este tipo de plantas”, aseveró.

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Maxul lamentó que los vecinos que supuestamente son afectados no han querido integrar una mesa de diálogo para conocer el proceso legal que han llevado a cabo como empresa y la operación de la planta de una manera técnica y científica.

“La falta de diálogo y conocimiento de este tipo de operaciones han llevado a medidas de hecho sin ninguna justificación”, manifestó Maxul.

Jaime Paredes, administrador de la planta, explicó que Térmica es una central generadora de energía eléctrica a base de búnker con capacidad de generar 45 MW con motores de combustión interna con tecnología alemana.

El 8 de marzo recién pasado, pobladores de varios sectores de la cabecera de Chimaltenango bloquearon el paso en el kilómetro 56 de la ruta Interamericana para rechazar las operaciones de la planta. (Foto Prensa Libre: Víctor Chamalé)

Respaldo a red nacional

Explicó que, en la actualidad, el objetivo de las operaciones es el respaldo de emergencia a la red nacional cuando la oferta de los proveedores de energía no tiene la capacidad suficiente de suplir la demanda de los consumidores.

“La planta opera en épocas en que los recursos no son suficientes para el abastecimiento de otras centrales o fallan, como las hidroeléctricas, termoeléctricas, ingenios o geotérmicas, entre otras, dijo Paredes.

“El búnker es poco peligroso para la salud porque cuenta con un reducido porcentaje de inflamable, tampoco es radioactivo, ni tóxico y no representa ningún tipo de riesgo en su correcto manejo”, argumentó.

De acuerdo con Paredes, la operación de esa planta generadora de energía eléctrica es amigable con el medio ambiente.

El 8 de marzo último, un grupo de vecinos bloqueó por varias horas el kilómetro 56 de la ruta Interamericana para exigir el cierre de la térmica.

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