Laguna Magdalena se convierte en pantano

La laguna Magdalena, en Chiantla, Huehuetenango, considerada hasta hace unas semanas uno de los paraísos naturales de ese departamento, es la segunda que se convierte en un pantano este año, luego de la Laguna de Ordóñez, en Todos Santos Cuchumatán, debido a la falta de lluvia y a la aparición de un sumidero por el que consumió el agua.

Panorama actual de la laguna Magdalena, que era una de las bellezas naturales de Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).
Panorama actual de la laguna Magdalena, que era una de las bellezas naturales de Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

Vicente Funes Carrillo, integrante de la Comisión de Turismo de Chancol, Chiantla, lamentó que la laguna, que era visitada por cientos de personas, se haya convertido en una porción de lodo y algas muertas, debido a los niveles extremos del cambio climático.

“Es normal que en verano baje el nivel del agua, pero en los últimos dos años se secó, debido a la poca lluvia, lo cual causó severos daños a la fauna y la flora de la zona”, manifestó Funes.

Agregó que la poca agua que quedó se filtró en un sumidero que se formó junto a la montaña.

“Con los fondos del cobro por el ingreso al parque se paga a un grupo de jornaleros para que llenen costales con tierra y tapen el agujero donde se filtra el agua, pero lamentablemente no es suficiente para salvar ese tesoro natural, por lo que pedimos a las autoridades que promuevan un plan de rescate y protección”, expresó.

Así lucía la laguna Magdalena, en Chiantla, Huehuetenango. (Foto Prensa Libre: Mike Castillo).

Disminuye caudal

Álvaro García, vecino, afirmó que los afluentes que abastecen la laguna disminuyeron su caudal por la falta de lluvia y la deforestación en las zonas de recarga hídrica.

“La sequía de la laguna es muestra del cambio climático que se ha registrado en los últimos 10 años. Da tristeza ver cómo varios riachuelos se han convertido en pantano y las autoridades no hacen nada para rescatarlos”, indicó Roberto Escalante, agricultor.

Rolando Gómez, delegado de la Fundación para la Conservación y el Ecodesarrollo (Fundaeco), señaló que el panorama en la laguna Magdalena es desolador, pues solamente se observan plantas muertas y sedimentación.

Gómez comentó que la situación es preocupante por el desbalance de los factores climáticos.

El experto recordó que el ecosistema de la laguna Magdalena es una de las pocas microcuencas con una altura de dos mil 800 metros sobre el nivel del mar, al igual que la Laguna de Ordóñez, en Todos Santos Cuchumatán, que han registrado un fuerte impacto y también se secó, lo que causó la muerte muchos ejemplares de distintas especies.

“Estos tesoros naturales fueron el refugio de varias especies acuáticas y aves migratorias como chipe rozado y golden”, lamentó Gómez.

El ambientalista agregó que la escasa lluvia en la zona provocó que se secaran las lagunas, pues según estudios, en los últimos 10 años la precipitación se redujo en esa área de 800 milímetros al año a 700 milímetros.

El gobernador departamental, Hiram Martínez, afirmó que solicitará a los ministerios de Ambiente y Recursos Naturales y de Agricultura, Ganadería y Alimentación, así como a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres, que de urgencia se trabaje en un plan integral para rescatar esa emblemática laguna.