Video: el momento en que “los gateadores” avanzaron de rodillas en San Andrés Sajcabajá para cumplir su penitencia en Viernes Santo

Los “gateadores” hacen cada Viernes Santo una travesía de rodillas y con espinas en su espalda para expiar su cuerpo de los pecados.

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Los gateadores Quiché
Durante el Viernes Santo se lleva a cabo la penitencia conocida como los "gateadores" en Quiché. (Foto Prensa Libre: TV Producciones San Andrés Sajcabajá)

Durante la Semana Santa, varias son las expresiones de fe que se llevan a cabo en Guatemala.

Aunque las actividades más conocidas son las procesiones, en algunos departamentos se llevan a cabo otras tradiciones que llaman mucho la atención.

Una de ellas se lleva a cabo en San Andrés Sajcabajá, en el departamento de Quiché.

Se trata de una ceremonia en donde aquellos que buscan dar gracias o purificar su alma lo hacen formando parte de los “gateadores”.

Este grupo de personas realiza su propio Vía Crucis pero de rodillas, con un monte de espinas sobre la espalda desnuda. En ocasiones los latigazos también forman parte de este ritual ancestral de Guatemala.

Aunque hacerlo implica dolor, quienes son parte de los “gateadores” buscan que se devoción les permita hacer este acto de fe. 

Con la actividad, los “gateadores” culminan 40 días de ayuno. También desde el inicio de la Semana Santa, los devotos juran abstinencia sexual, no trabajan y se privan de vicios.

Las redes sociales hacen que muchas de estas tradiciones magnifiquen su alcance y sean vistos no solamente por los vecinos, gracias a las nuevas tecnologías estos eventos alcanzan a más personas.

Durante el Viernes Santo 2022,  los “gateadores” volvieron a buscar la forma de purificar su conducta con esta práctica ancestral.

 

Son patrimonio cultural

Recientemente el Ministerio de Cultura y Deportes declaró esta celebración de la Semana Mayor como Patrimonio Cultural intangible de la nación, por ser una representación cultural e histórica de Guatemala.

El acuerdo ministerial detalló que esta manifestación cultural y tradición religiosa en su etapa pública, consiste en un recorrido que se realiza por las calles del municipio, de un Templo a otro, en la cual se integran otras agrupaciones, como los Changaliques, el Vía Crucis, los portadores de la Cruz de madera, los Ximones, los Calacas y los Cantares; todas integradas en una misma manifestación, la cual es única y está arraigada en la población local.