Barriletes de Sumpango expresan arte y libertad

Los barriletes gigantes de Sumpango, Sacatepéquez, son sinónimo de arte y colorido, que llevan un mensaje de identidad plasmado en papel de china, y que se han convertido en una tradición ancestral que cada Día de los Santos atrae a miles de turistas nacionales y extranjeros.

En el campo de futbol de Sumpango, Sacatepéquez, resalta el colorido cada 1 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
En el campo de futbol de Sumpango, Sacatepéquez, resalta el colorido cada 1 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Julio Roberto Asturias Chiquitó y Mario Humberto Jerónimo Arévalo, presidente y vocal primero, respectivamente, del Comité Permanente del Festival de Barriletes Gigantes, que este año celebra su 39 edición, dan detalles del evento que se efectúa a 42.5 km de la capital.

¿Cómo se prepara Sumpango para la fiesta de barriletes?
J. Asturias. Se formaron 17 comisiones específicas para que el visitante se sienta cómodo y satisfecho. El contacto con los grupos de barrileteros es permanente, es un hecho que habrá buena participación y se resalta el involucramiento de más niños.

¿Hay un plan de seguridad?
J. Asturias. Sí. Hay una planificación con Gobernación y otras entidades. El plan de seguridad comienza desde el 30 de octubre y finaliza el 2 de noviembre. Nuestro objetivo es que la gente disfrute el evento en un ambiente seguro.

¿Qué facilidades ofrecen a los visitantes?
M. Jerónimo. Tenemos previsto habilitar calles para circulación de vehículos y  pasos peatonales. El pueblo tiene capacidad para recibir unos 10 mil vehículos y habrá asistencia de personal para orientarlos. En la entrada principal se instalarán dos casetas de información.

J. Asturias. Ese día quedan sin efecto las sanciones que emite la Policía Municipal de Tránsito. Recomendamos buscar las zonas de parqueo en la Avenida del Niño, zona 5. Además, estarán habilitadas cuatro salidas del municipio a la ruta Interamericana. Se colocarán 20 sanitarios y el puesto de Salud emitirá las recomendaciones de higiene para las ventas de comida.


¿Desde cuándo trabajan en la organización?
M. Jerónimo. Desde febrero. Se inició con la modificación del reglamento. Cada año hacemos ciertos cambios y se define el cronograma de actividades.

¿En qué se basa el reglamento?
J. Asturias. Se hace pensado en el desarrollo del festival. Uno de los puntos más sobresalientes ha sido la regulación de la altura   máxima de los barriletes  a 15 metros. Anteriormente se presentaron trabajos de hasta 22 metros, pero es peligroso para los turistas.

¿Hubo oposición al regular la medida de los barriletes?
M. Jerónimo. Al principio sí, pero se ha hecho conciencia en los participantes y desde hace tres años rige esta regla. No hay que olvidar que el festival es considerado patrimonio cultural de Guatemala desde 1998 y preservarlo es un proyecto de pueblo.

¿Qué caracteriza al arte de Sumpango?
J. Asturias. Varias cosas. La forma de hacer un barrilete ha evolucionado mucho. Antes tenían una estructura poligonal, ahora son más abstractos y el uso de  líneas curvas le dan una forma más dinámica. Los barriletes expresan arte y libertad en sus temas. Está prohibido el uso de pintura, todo es a base de papel de china; y los diseños hacen juego con el tema central del  barrilete. Cada grupo usa su creatividad.

M. Jerónimo. Las temáticas que promueven los grupos van más en lo ecológico y temas culturales. Últimamente se han plasmado los derechos de la mujer y la niñez.

¿Qué novedades habrá este año?
Es la oportunidad de apreciar el arte en papel de china en su máximo esplendor. El barrilete que se presenta ese día no lo volverán a ver en otros tiempos, porque cada año son nuevos.

Más de cien obras de arte

Los organizadores informaron que más de cien  barriletes formarán parte del festival de este año,  de los cuales 13 pertenecen a la categoría A, —de 10 a 15 metros—; 43 a la B, —4 a 6 metros—, y más de 40 infantil —de 1 a 2.5 metros—.

Las leyendas narran que hace muchos años en el Día de los Difuntos, el cementerio de Sumpango era invadido por espíritus malignos y que el zumbido del papel ahuyentaba a las ánimas.