Secuelas que el zika deja en los cuerpos de pacientes

“Mi estilo de vida cambió desde hace dos años cuando me infecté del virus del Zika, pues constantemente padezco dolores articulares que me dificultan hacer los quehaceres domésticos y en ocasiones  hasta caminar. Siento  que la enfermedad se reactiva”, comentó Nidia Diaz de López, de 48 años, ama de casa.

Nidia Diaz de López contrajo el virus del zika hace dos años y asegura que constantemente sufre de dolores articulares que le dificultan realizar sus quehaceres domésticos.(Foto Prensa Libre: Alvaro Interiano)
Nidia Diaz de López contrajo el virus del zika hace dos años y asegura que constantemente sufre de dolores articulares que le dificultan realizar sus quehaceres domésticos.(Foto Prensa Libre: Alvaro Interiano)

Díaz recuerda que cuando contrajo el virus, en  agosto del 2014, residía en Santa Lucía Cotzumalguapa, Escuintla, junto  a sus dos hijos, quienes también fueron infectados.   

“Los tres sufrimos por casi  15 días fiebres altas, conjuntivitis,  decaimiento, sarpullido, dolor de cabeza y articulaciones. Ahora  vivimos en la capital, pero lo que nos preocupa son las secuelas que nos dejó el zika, pues han pasado dos años y los dolores articulares persisten”, añadió.

José Monterroso, 35,  quien hace ocho meses contrajo el virus, contó: “No podía ni caminar por el dolor de las articulaciones y fiebres altas. Ahora estoy bien, pero temo que por el clima cálido que favorece la  proliferación del zancudo  vuelva a contagiarme, aunque, según especialistas, el virus solo se contrae una vez”.

A la lucha contra las enfermedades virales  se suma la secretaria María Londres, quien aseguró que las secuelas que le dejó el  chikungunya, en el 2013, han sido irremediables, pues constantemente sufre de  molestias en las articulaciones.
El epidemiólogo Manfredo Orozco indicó que contra estas enfermedades no hay tratamiento específico, hasta el momento, pero es autolimitante, o sea, se cura por sí sola, y se tratan solo los síntomas.

Resaltó que el zika puede causar malformaciones congénitas en las embarazadas que contraigan la infección durante el primer o segundo trimestre de gestación.

Acciones

Pobladores de cuatro departamentos piden a las autoridades del  Ministerio de Salud que programe fumigaciones a tiempo para evitar la proliferación de zancudos que transmiten dengue, chikungunya, zika  y malaria, pues el año pasado las acciones fueron muy pocas y los casos de esas enfermedades aumentaron.

   Los departamentos con mayor incidencia, después de Guatemala, son: Escuintla, Santa Rosa, Petén, Zacapa, Jutiapa, Retalhuleu y la zona sur de Quetzaltenango y San Marcos.

Pobladores de la cabecera de Jutiapa señalan que en el 2016 el trabajo de las autoridades del Área de Salud fue irregular. Aseguran que durante varios meses no enviaron personal de Vectores para que fumigaran y eliminaran depósitos de agua, que se convierten en criaderos de zancudos.

“Hay  subregistro de  casos de esas enfermedades en ese departamento, la mayoría de pacientes se resiste a visitar un centro asistencial”, expresó Mario Alberto Aguilar, comerciante.

Vecinos de El Cerinal, Barberena, Santa Rosa, coinciden en que debido a las pocas acciones del Departamento de Vectores, cada año se  registran más casos de dengue, chikungunya, zika y malaria.

María Rodas, vecina de la cabecera de Escuintla, dijo: “Cada año sufrimos con la proliferación de zancudos que causan esas enfermedades, por lo que es importante que las autoridades fortalezcan las fumigaciones y hagan deschatarización en las regiones con mayor riesgo”.

Marlitt  Valenzuela, vocera del ministerio, señaló que los programas nacionales de prevención, control y promoción de enfermedades vectoriales y bacterianas son permanentes. Sin embargo, al cuestionarla sobre las acciones ejecutadas en el 2016 indicó que no tenía información, pues ella, junto a las actuales autoridades, asumieron a finales de ese año.

Sorayda Morales, coordinadora del Programa de Vectores Técnico-normativo de la cartera, afirmó que con base en la situación y riesgo epidemiológico y entomológico se trabaja cada año   en atacar al mosquito Aedes aegipty de manera integral, a través de acciones de promoción de la salud, control larvario, eliminación de criaderos y nebulización.

Comentó que algunos pobladores tienen la percepción de  que las acciones preventivas son deficientes porque   desconocen su    operatividad, ya que la nebulización se efectúa en lugares  donde se   identifican focos  y no en todas las viviendas.

Morales manifestó que pese a que los    trabajadores de vectores de Salud visitan las comunidades debidamente identificados, la mayoría de pobladores se niega a dejarlos entrar en sus hogares para que  apliquen  larvicidas.

“Otro de los inconvenientes es que no siguen las recomendaciones, entre ellas no eliminar los  larvicidas, limpiar constantemente los patios y drenajes, así como mantener tapados los recipientes útiles y eliminar los no útiles, como botellas, latas, vasos,  floreros o llantas”, explicó.

Romeo Montoya, asesor sobre    enfermedades transmisibles y vigilancia de la  representación de la Organización Panamericana de la Salud y Organización Mundial de la Salud en Guatemala, aseguró que cada año trabajan en estrategias de gestión integrada para el control de larvovirosis, que incluye capacitación sobre el manejo del vector, diagnóstico y tratamiento de  pacientes, así como  promoción y educación sobre las afecciones.