Las sololatecas son las mujeres más bajas entre 200 países

La estatura de las mujeres guatemaltecas —consideradas las más bajas de 200 países—, depende de la región en la que viven, según la Encuesta Nacional Materno Infantil (Ensmi) 2014-2015, lo que demuestra que más que un rasgo la altura de una persona es un indicador social.

Una vendedora de Sololá, donde viven las mujeres más bajas de Guatemala, ofrece sus productos a una turista, lo que deja en evidencia la diferencia de estatura de las guatemaltecas con las mujeres extranjeras. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)
Una vendedora de Sololá, donde viven las mujeres más bajas de Guatemala, ofrece sus productos a una turista, lo que deja en evidencia la diferencia de estatura de las guatemaltecas con las mujeres extranjeras. (Foto Prensa Libre: Ángel Julajuj)

Según la Ensmi, las mujeres que viven en el norte —Alta Verapaz y Baja Verapaz—, en el noroccidente —Huehuetenango y Quiché— y en el suroccidente —Sololá, Totonicapán, Quetzaltenango, Suchitepéquez, Retalhuleu y San Marcos— son las que miden menos el el país.

Al contrario sucede con las que viven en el área metropolitana —departamento de Guatemala—, suoriente —Santa Rosa, Jalapa y Jutiapa—, y nororiente —El Progreso, Izabal, Zacapa y Chiquimula—, que son las más altas.

La encuesta revela que las guatemaltecas tienen en promedio una estatura de 1.49 metros y que las más altas viven en el municipio de Guatemala, con una estatura promedio de 1.52 metros, mientras que las más bajas miden 1.45 y residen en Sololá.

Otro estudio revela que aunque cuando las estaturas son diferentes en el país, el promedio de altura de las guatemaltecas es el más bajo entre sus similares de 200 naciones, por lo que se puede considerar que las sololatecas son las féminas más bajas de esos lugares.

Diferentes

La evaluación de la Ensmi se efectuó en mujeres de 15 a 49 años en los 22 departamentos y detalla los promedios de altura en las ocho regiones del país, así como la talla según el nivel educativo y la etnia a la que pertenecen las féminas.

De esta forma, se indica que las mujeres indígenas guatemaltecas tiene una estatura promedio de 1.47 metros y las no indígenas, 1.51.

Además, quienes viven en el área urbana tienden a tener una mayor estatura que las mujeres que viven en el área rural, con diferencia de 2.5 centímetros.

El antropólogo Carlos René García afirma que la estatura de la población indígena es acorde a la del asiático por herencia genética, pues según estudios el indígena americano proviene de los asiáticos que llegaron al continente a través del Estrecho de Bering. Sin embargo, indicó: “si ahora los indígenas tienen menos estatura es también por las condiciones sociales en que han estado”.

Las universitarias guatemaltecas son las mujeres más altas del país. (Foto Prensa Libre: Paulo Raquec)

Bienestar

El nivel educativo de una mujer también tiene relación con su estatura según la Ensmi. El estudio señala que quienes no tienen ningún tipo de escolaridad tienen en promedio 1.46 metros, mientras que quienes llegaron al diversificado o a la universidad alcanzaron una altura promedio de 1.53 centímetros.

Para quienes terminaron la primaria, la estatura es de 1.48 metros y para quienes tienen estudios incompletos en ese nivel su altura se reduce en 1.3 centímetros.

Las mujeres más pobres no superan la altura de 1.46 metros, pero quienes se consideran en el quintil de riqueza superior alcanzan el promedio más alto con 1.52 metros.

“Se trata —la estatura— de un indicador de bienestar. No es posible ser altos cuando la gente tiene hambre y malas condiciones de vida y cuando los niños ya nacen desnutridos”, expresó García.

En el mundo

En julio del 2016 la revista científica eLife presentó un mapa mundial de estatura, elaborado por 800 científicos, con apoyo de la Organización Mundial de la Salud, que evaluó a 200 países.

En ese mapa destaca que Guatemala es el país en donde viven las mujeres más bajas del mundo, con 149.4 centímetros —la Ensmi da un promedio de 149.3—, mientras que las más altas son de Letonia, con 169.8 centímetros.

La investigación recopiló información de 18 millones de personas y las tallas que se tenía en esos países entre 1914 y 2014, con el objetivo de evaluar la variación en la estatura en ese período.

El mapa revela que en comparación con 1914 la estatura de las guatemaltecas aumentó 9.1 centímetros, pues en aquel año la altura promedio era de 140.3 centímetros.

“La manera de crecer está fuertemente influenciada por la alimentación y por factores ambientales, aunque los genes jueguen también un papel importante”, destacaron los autores del estudio.

El antropólogo guatemalteco estima que el cambio en la estatura comenzó con la colonización. “El estatus físico de los habitantes originarios era bueno, pero llegan los europeos y todo se transforma, nos mantienen en hambre, miseria, hay que pagar tributos. Con el tiempo todo esto repercute en malas condiciones de vida”, asegura.

Preocupación

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), las consecuencias negativas del crecimiento inadecuado de las mujeres repercute en la maternidad, pues la talla baja de la madre se relaciona con el bajo peso al nacer y con mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo, así como la necesidad de tener un parto por cesárea.

Un documento de la OPS que analiza las causas del peso y talla inferior a lo normal en adolescentes y mujeres jóvenes en América Latina y El Caribe indica que las mujeres en edad reproductiva enfrentan más riesgo de carencias nutricionales, no solo porque sus requerimientos son mayores, sino por los “prejuicios contra el género” que se producen “en el hogar y en la sociedad” y que les impide una nutrición adecuada.

La obtención y el control de los recursos económicos también son un factor de riesgo, pues según la OPS “a menudo las mujeres tienen una escolaridad deficiente y poco acceso a los servicios de salud y nutrición”.

En el documento se informa que aunque la discriminación contra las mujeres puede comenzar durante la niñez, aumenta cuando se llega a la pubertad, pues es en esa etapa cuando se imponen más restricciones culturales y se les exige que asuman ciertas funciones “tradicionales”, como la presión social para el matrimonio y la maternidad temprana.

El oganismo internacional señala que “se requiere un crecimiento adecuado durante la adolescencia para asegurar un desenlace óptimo del embarazo y reitera que es necesario evitar los embarazos en adolescentes.

De acuerdo con García es necesario que en Guatemala se transformen las condiciones de vida de la población para que eso se traduzca en mayor estatura para todas la población.

Europa es el continente donde más ha aumentado la altura media de hombres y mujeres durante los últimos 10 años.” transformer=”gsi.gn3quote.SCD_ColumnaRelacionadaNota_2017″ /]