Vendedores de pirotecnia ofrecen mercadería para todos los gustos

Cohetillos, tronadores, ametralladoras, volcancitos y estrellitas compiten con los combos de fuegos artificiales aéreos, de diferentes tamaños y precios, que las familias adquieren para celebrar las fiestas de fin de año.    

Las ametralladoras, de uno a cien metros, son el juego pirotécnico tradicional que se quema en Nochebuena y para Año Nuevo. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes).
Las ametralladoras, de uno a cien metros, son el juego pirotécnico tradicional que se quema en Nochebuena y para Año Nuevo. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes).

Los vendedores de esos productos sugieren que los combos se coloquen apoyados entre blocs o alguna otra estructura que mantenga fija la trayectoria. Aconsejan que no sean manipulados por personas bajo efectos de licor ni que los enciendan los niños. 

William González, vocero de los Bomberos Voluntarios, recomienda que por cada dos niños que quemen fuegos pirotécnicos un adulto se asegure de que esa actividad se realice afuera de casas y lejos de cables del tendido eléctrico.

Sugirió que los padres verifiquen que sus hijos no guarden cohetillos en los bolsillos, pues el roce puede producir una explosión.

En caso de quemaduras, González dijo que no hay que aplicar sobre la herida tomate, pasta dental o   pomadas, pero sí compresas de agua fría mientras se acude al médico. Tampoco se deben reventar las ampollas formadas por quemaduras, pues deben ser tratadas con procedimientos especiales para evitar infecciones.

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