La transformación de Osaka, de tímida a poderosa voz contra el racismo

Desde su boicot en el torneo de Cincinnati hasta su segunda corona del Abierto de Estados Unidos pasaron 17 días en los que Naomi Osaka se ha alzado como la voz más escuchada del mundo del tenis contra la violencia racial.

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Naomi Osaka, de Japón, posa con el trofeo US Open en la sesión de fotografía de este domingo. (Foto Prensa Libre: AFP).
Naomi Osaka, de Japón, posa con el trofeo US Open en la sesión de fotografía de este domingo. (Foto Prensa Libre: AFP).

La tenista japonesa, de quien se recordaba su extrema timidez cuando batió a Serena Williams con 20 años en su primer US Open, ha dejado claro que quiere ser conocida por algo más que por su fabuloso talento para el deporte.

 

“Antes que deportista, soy una mujer negra. Y como mujer negra siento que hay asuntos mucho más importantes que necesitan inmediata atención, antes que verme a mí jugar tenis”, dijo Osaka en agosto cuando se negó a jugar su semifinal del torneo Premier de Cincinnati.

Osaka se unía así al boicot de los jugadores de la NBA en protesta por el ataque policial contra el afroestadounidense Jacob Blake, con el objetivo de detonar “una conversación en un deporte mayoritariamente blanco”.

Su negativa a jugar consiguió que el torneo de Cincinnati, que este año se disputó en Nueva York como antesala del Abierto, detuviera sus actividades durante una jornada para unirse a las reivindicaciones.

Concentrada en la “burbuja” del US Open, Osaka siguió dando la batalla a través de las redes sociales pero también sobre la pista de tenis, donde en cada uno de sus partidos ha portado una mascarilla con el nombre de una víctima emblemática de la violencia racial.

Naomi Osaka conquistó el sábado su segundo título de US Open al superar en la final a la bielorrusa Victoria Azarenka. (Foto Prensa Libre: AFP).

La jugadora, de padre haitiano, madre japonesa y criada en Estados Unidos, explicó el sábado que su conciencia política despertó durante los meses de parón del tenis por la pandemia de coronavirus, cuando multitudes en Estados Unidos y otros países salieron a la calle a protestar contra el crimen de George Floyd a manos de un policía blanco en mayo en Minneapolis.

“Diría que definitivamente han sido unos meses importantes”, dijo Osaka tras derrotar en la final del Abierto a Victoria Azarenka por 1-6, 6-3, 6-3.

“Para mí, mi vida siempre giraba alrededor del tenis, especialmente después del anterior US Open que gané. Aquello definitivamente aceleró cosas, y nunca había tenido la oportunidad de frenar un poco”, explicó.

“La cuarentena definitivamente me dio la oportunidad de pensar mucho sobre las cosas… lo que quiero lograr, por qué quiero que la gente me recuerde. Vine a este torneo, o a estos dos torneos (Cincinnati), con esa mentalidad”, señaló.