Mayweather vs McGregor: A menos de un día sigue sin causar mucha expectativa

Mientras que el pesaje del boxeador estadounidense Floyd Mayweather y el irlandes Conor McGregor se desarrolla, la expectativa de la pelea parece no crecer, a menos de un día para el enfrentamiento.

Mayweather Jr y McGregor realizaron el último careo previo a la pelea. (Foto Prensa Libre: AFP)
Mayweather Jr y McGregor realizaron el último careo previo a la pelea. (Foto Prensa Libre: AFP)

La pelea entre Floyd Mayweather Junior, excampeón invicto, y Conor McGregor, sigue sin generar el interés suficiente para que a poco más de un día que se dispute en el T-Mobile Arena de Las Vegas, todavía haya varios miles de entradas sin venderse, algo que no preocupa a los organizadores.

Lo anterior significa que también podrían tener problemas en la venta de la televisión de pago y de ahí que los organizadores sigan con la promoción y el llamado a los aficionados para que acudan a ver lo que consideran “la pelea que todo el mundo había pedido”.

Eso es lo que al menos reiteró Leonard Ellerbe, CEO de Mayweather Promotions, que repitió no estar preocupado por lo de la venta de entradas para el combate pactado a 12 asaltos y dentro del peso mediano junior.

“Al final se batirán todas las marcas que se lograron cuando la pelea entre Mayweather y el filipino Manny Pacquiao, en mayo del 2015”, destacó Ellerbe.https://twitter.com/MayweatherPromo/status/901211103539089408

Mientras en el apartado deportivo nadie hace comentarios nuevos, todos están de acuerdo que no tiene ninguna validez, que perjudica a la seriedad del mundo del boxeo profesional, y tampoco aporta nada a las artes marciales mixtas, cuyos peleadores han sido los primeros en reconocer que McGregor no tiene ninguna opción de ganar.

La única opción que le dan a McGregor de poder conseguir la victoria es si Mayweather, de 40 años, sufre una lesión, o recibe un golpe limpio potente del peleador irlandés que lo deje nocaut.

El resto, todos los argumentos y explicaciones que se han dado es que McGregor podría sufrir un auténtico calvario durante el tiempo que pueda durar el combate.

Floyd Mayweather Jr y Conor McGregor durante el pesaje previo a la pelea. (Foto Prensa Libre: AFP)

El presidente de la UFC, que representa a McGregor, dijo que nunca juzga una pelea hasta que no ha concluido y que su pupilo cuenta con todos los elementos para trabajar en el cuadrilátero.

Su argumento volvió a ser la potencia de la pegada de McGregor, al diferencia de edad, y que estaba convencido que el peleador irlandés iba a alcanzar a Mayweather con golpes demoledores.https://twitter.com/ShowtimeBoxing/status/901210296269721600

Pero en lo que todos los organizadores están de acuerdo es que la pelea se va a ver a través de todo el mundo con 200 países que la van a televisar y que podría incrementarse hasta los 225, de acuerdo a Stephen Espinoza, máximo responsable de la sección deportiva de la cadena Showtime, que tiene los derechos de trasmisión.

“Será el evento de mayor distribución a través de todo el mundo en la historia de la televisión de pago y estamos convencidos que se van a batir marcas en muchas categorías”, subrayó Espinoza.

Esto significa, según White y Ellerbe, que las marcas de ingresos que dejó el combate entre Mayweather y Pacquiao serán superadas.https://twitter.com/ShowtimeBoxing/status/901191024386523136

Siempre de acuerdo a las mismas fuentes, los 50 millones que se dieron en apuestas para el combate denominado del siglo, que luego se convirtió en el “fiasco”  del siglo, serán superados con los más de 60 que se esperan para el Mayweather junior-McGregor.

La venta de la pelea por la televisión de pago, que cuesta US$100 por cliente, superará también los US$4,6 millones, que la marca en la historia del boxeo.

De acuerdo a White se dará una venta superior a los US$4,7 millones, que unidos a los US$72 millones que se espera recaudar de taquilla con entradas que tienen un promedio de casi US$4 mil los US$600 millones de ingresos que dejó el duelo entre el púgil estadounidense y el filipino también podrían ser superados.

Precisamente, en función del volumen de la venta de la televisión de pago, Mayweather también podría superar las ganancias del duelo ante Pacquiao, de US$250 millones.

Mayweather Jr. al momento de llegar para ser pesado previo al combate.
Mayweather Jr. al momento de llegar para ser pesado previo al combate.
Conor McGregor posa con la bandera de su natal Irlanda.
Conor McGregor posa con la bandera de su natal Irlanda.
McGregor reacciona luego de ser pesado.
McGregor reacciona luego de ser pesado.
Floyd Mayweather Jr.y Conor McGregor posaron ante los medios por última vez antes de la pelea.
Floyd Mayweather Jr.y Conor McGregor posaron ante los medios por última vez antes de la pelea.
Floyd Mayweather Jr. al momento de pasar por la báscula.
Floyd Mayweather Jr. al momento de pasar por la báscula.
Mayweather y McGregor se vieron las caras por última vez antes de enfrentarse en el cuadrilatero.
Mayweather y McGregor se vieron las caras por última vez antes de enfrentarse en el cuadrilatero.
Floyd Mayweather señala a Conor McGregor durante el pesaje.
Floyd Mayweather señala a Conor McGregor durante el pesaje.

“Hablamos de nuevo de números increíbles, lo que significa que los aficionados están locos por ver la pelea” , reiteró Mayweather, que ha prometido no defraudar y dar una lección de boxeo a McGregor.

Al margen de cual sea el resultado del combate, el irlandés ya tiene asegurados US$100 millones, dinero que jamás pensó podría conseguir dentro de las artes marciales mixtas.

En cuanto a la marca de Mayweather de llegar a 50 triunfos sin derrota como profesional para superar la de Rocky Marciano, con el que está empatado  (49-0) , el mundo del boxeo considera que sumarla al récord del púgil invicto estadounidense sería el último “insulto”  al deporte y a la memoria de un verdadero púgil y legendario.

La Asociación de Doctores encargados de trabajar en los combates de boxeo manifestaron su rotunda oposición al de Mayweather y McGregor y hacen responsable a la Comisión Atlética de Nevada de los graves riegos físicos que corren ambos deportistas.