Acero, impuestos y proteccionismo ocuparán reunión del G20

Acero, impuestos a las firmas tecnológicas y proteccionismo: todos temas candentes para los ministros de Finanzas del G20, que se reúnen el lunes y martes en Buenos Aires bajo la amenaza de una guerra comercial generalizada.

En la reunión en Argentina discutirá los aranceles al acero y aluminio (Foto Prensa Libre: AFP)
En la reunión en Argentina discutirá los aranceles al acero y aluminio (Foto Prensa Libre: AFP)

Esta reunión, la primera de la presidencia argentina del G20, se anuncia particularmente tensa, pues se abre a cinco días de la entrada en vigor de los aranceles que Estados Unidos impuso a las importaciones de acero y aluminio de todo el globo, con la excepción de Canadá y México.

“Hasta ahora, los ministros de Finanzas se mostraban reacios a ocuparse del tema comercial, estimando que no era de su competencia”, dijo a la AFP una fuente cercana a las negociaciones. “Pero la situación hoy es tal que no podrán evitar hablar de ello. La pregunta es hasta dónde podrán llegar”.

El Departamento del Tesoro estadounidense anunció que su objetivo dentro del G20 es movilizarse contra “el problema” de las prácticas comerciales de China, que es miembro de este grupo de las 20 principales potencias económicas mundiales, y que a menudo es criticada por su sobreproducción de acero.

Pero Donald Trump, lejos de reservar sus dardos para Pekín, también la emprende contra Europa. “Una inusual estrategia que consiste en apuntar a China amenazando a los aliados de Estados Unidos”, señaló una fuente europea.

La reunión en Buenos Aires será, por lo tanto, una prueba de cohesión europea, antes de una reunión programada para la próxima semana entre la UE y Estados Unidos sobre los impuestos al acero y al aluminio.

“Lo importante es que la posición europea sea coordinada y unida. Europa debe estar exenta de los impuestos estadounidenses”, aseguran en París.

El G20 se apoderó del tema de la sobreproducción china en su cumbre de 2016 y le confió a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) la tarea de supervisar los esfuerzos para frenar su oferta, con escaso éxito.

Sin consenso

La OCDE, que a menudo oficia de brazo operativo del G20, está lidiando con otro tema espinoso: la tributación de las grandes firmas tecnológicas estadounidenses, como Google, Amazon, Facebook y Apple.

En un informe para la reunión de Buenos Aires, la OCDE afirma que no hay consenso sobre cómo gravar a estos titanes de la tecnología, abriendo camino para medidas unilaterales, como las que la Comisión Europea prevé develar el próximo viernes en Bruselas.

El informe de la OCDE dio lugar a una primera advertencia a Bruselas por parte de Estados Unidos, incluso antes de que comience la reunión de Buenos Aires. “Estados Unidos se opone firmemente a la propuesta de cualquier país que apunte a las empresas digitales” a través de impuestos especiales, dijo el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin.

En Buenos Aires, donde también se debe abordar el tema de la criptomoneda bitcoin, el G20 debería estar en condiciones de ahorrarse al menos una controversia: la del dólar.

En el foro económico de Davos de enero pasado, Mnuchin había dicho que prefería un dólar débil, para disgusto de los países que exportan a Estados Unidos.

El borrador del comunicado final, objeto de intensas negociaciones, debería disipar el temor a una guerra de divisas implantada en una guerra comercial: “Nos abstendremos de realizar devaluaciones competitivas y no apostaremos al tipo de cambio para fines competitivos”.

Pero la palabra proteccionismo sigue siendo la gran ausente del texto, reemplazada por una moderada crítica a las “políticas orientadas al interior”.

Esta expresión, realizada por la directora del FMI, Christine Lagarde, según fuentes consultadas por la AFP, refleja las dificultades del G20 para llegar a un acuerdo.

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