Así fue como Licores de Guatemala se convirtió en Carbono Neutral y ya no volverá a comprar créditos para mitigar su huella

Licores de Guatemala contabilizó más de cuatro mil hectáreas de bosque para lograr neutralizar gases de efecto invernadero.

Un millón 850 mil árboles, plantados en diferentes puntos geográficos del país, permite a Licores de Guatemala mitigar de forma propia su huella de carbono. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Un millón 850 mil árboles, plantados en diferentes puntos geográficos del país, permite a Licores de Guatemala mitigar de forma propia su huella de carbono. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

A partir de mayo del presente año, Licores de Guatemala se convirtió en una corporación carbono neutral, ya que logra mitigar su propia huella de carbono sin necesidad de comprar créditos, práctica que es utilizada por grandes industrias a escala internacional.

La certificación corresponde a la norma ISO 14064, otorgada por SGS, la cual se obtuvo en un período de siete meses, informaron directivos de la compañía.

Mercedes Sánchez, gerente de denominación de origen de la Industria Licores de Guatemala, afirmó que los programas de certificación fortalecen la relación con mercados internacionales, y especialmente con el consumidor, que ahora es más exigente y está más pendiente de sus iniciativas sostenibles.

Luis Ibáñez, CEO de Licores de Guatemala, refirió que para conseguir que las emisiones de dióxido de carbono sean equivalentes a cero, es necesario crear planes de acción que logren reducir, compensar y remover las emisiones generadas por la empresa.

Por lo anterior, desde hace varios años la corporación trabaja en sus programas de gestión ambiental, pero el año pasado decidió sumar el activo de la parte de Foresa, que se encarga del cuidado y conservación de bosques, así como el cuidado de los árboles de hule, reservas naturales y producción de energía limpia en el Ingenio Tululá, equivalente a un millón 850 mil árboles.

Inventario forestal

Ambas áreas suman cuatro mil 500 hectáreas de bosque, que tienen la capacidad de fijar más de cien mil toneladas de dióxido de carbono, generando un balance positivo que sobrepasa por más del 50 por ciento del total de emisiones generadas en todas las unidades de negocio.

Amílcar Ordóñez, especialista en carbono neutral y encargado de la certificación, comentó que desde hace más de 40 años la empresa ha conservado bosques y ya cuenta con un inventario forestal robusto que permitió respaldar la metodología.

“Todos los focos de emisión productiva son menores que toda la fijación en las plantaciones forestales y conservación de bosques, de ahí se obtiene el balance”, explicó Ordóñez.

La certificación deberá renovarse cada dos años, dado que es un activo biológico que debe actualizarse de manera constante. Además, es un compromiso a largo plazo, afirmó Ordóñez.

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Foresa tiene ubicadas plantaciones y bosques en áreas donde existe la mayor tasa de deforestación en el país como en Lívingston, Izabal, en Chahal, Alta Verapaz, y San Jerónimo, Baja Verapaz. También áreas de bosque en la Costa Sur, en el ingenio Tululá, indicó Édgar Sierra, encargado de Foresa.

Más de 60 personas se dedican al cuidado y mantenimiento de los bosques, y en épocas de mayor actividad se suman 50 y 70 personas más, por lo tanto, al año generan 19 mil jornales, equivalente a Q2 millones de inversión y se crece al año 120 hectáreas de plantaciones nuevas, que es donde requieren más cuidado por el control de plagas y enfermedades, indicó Sierra.

La gestión ambiental que incorpora Licores de Guatemala es parte de un programa a largo plazo, por lo tanto, no venderán créditos a otras industrias, debido a los planes de expansión de   la corporación para los próximos años. Por esa razón, continuarán invirtiendo en el crecimiento de nuevas hectáreas, que ayudarán en la mitigación de la huella de carbono.

Proceso de la certificación

Amílcar Ordóñez, especialista en carbono neutral, comentó que el primer paso consistió en la recopilación de evidencia, donde cada unidad operativa preparó su impacto fijado, e identificaron los focos de emisión para sistematizar los datos.

En el segundo paso, se calculó y cuantificó la huella de carbono. Se tomó en cuenta la producción de energía renovable del ingenio más los bosques, que brindaron un balance positivo.

El tercero fue la auditoría que duró tres días por parte de los especialistas enviados desde Panamá, quienes evaluaron el estudio y solicitaron pruebas del sustento metodológico.

Cada año crecen las hectáreas de conservación de recursos naturales a cargo de Foresa. (Foto Prensa Libre: Cortesía)