Coronavirus: Las señales de que la economía guatemalteca mejoró levemente en julio

Por lo menos dos indicadores económicos están mostrando una mejor variación en julio a los meses previos, aunque aún se mantienen deprimidos por los efectos del nuevo coronavirus.

En julio el Imae fue de -4.6% y aunque está en negativo mejoró en relación con los últimos meses, informó el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
En julio el Imae fue de -4.6% y aunque está en negativo mejoró en relación con los últimos meses, informó el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El Índice Mensual de la Actividad Económica (Imae) y el comercio exterior –exportaciones e importaciones– registraron variaciones alentadoras con respecto a los números registrados de marzo a junio cuando se experimentaron las mayores caídas.

Con esos indicadores, sumado al ingreso de remesas familiares que acumuló en julio y agosto más de US$2 mil millones, las autoridades del Banco de Guatemala (Banguat) adelantaron que el crecimiento podría ser en -1.5% para 2020 menor a lo previsto.

Además, el Índice de Confianza en la Actividad Económica se recuperó y llegó a los 47 puntos.

Tendencia

El Imae de julio fue de -4.8%, es el más bajo en los últimos cinco meses continuos en que el indicador muestra un desempeño negativo, en parte influenciado por los efectos del covid-19 y la implementación de varias medidas restrictivas para evitar los contagios.

La serie negativa empezó en marzo, con -5%; abril, -10.4%; mayo, -10.5% y junio -7.2%; en enero y febrero la variación había sido positiva en 4.4% y febrero 2.9%.

La función del Imae es proporcionar una medida de la evolución de la actividad real de la economía en el corto plazo, que se ajusta a la metodología utilizada en las cuentas nacionales trimestrales.

Desempeño

El informe detalla que el resultado en julio último estuvo influenciado por las actividades de alojamiento y servicio de comidas; comercio y reparación de vehículos; transporte y almacenamiento; construcción; actividades de servicios administrativos y de apoyo, así como otras actividades de servicios como personales, que son lavanderías, peluquerías, salones de belleza, deportivas, de esparcimiento, recreativas, artísticas y entretenimiento.

Óscar Erasmo Velásquez, exviceministro de Economía, dijo que el Imae se calcula con encuestas empresariales y el cruce de información con las cuentas nacionales para brindar una tendencia, y lo observado en julio es que se empezó con una apertura de la actividad económica, aunque el indicador permanece en la “cancha negativa”.

“Esto va de la mano con la liberación de horarios que se mantuvieron restringidos en los mercados y otras actividades. Si bien es negativo, ya es menor en julio”, precisó Velásquez.

Afirmó que todo apunta a que la recuperación del Imae es por la vía del consumo, ya que las importaciones de materias primas y bienes de capital están en negativo, lo que significa que aún no hay una recuperación del aparato productivo.

En todo caso, afirmó el economista que esta información indica que la recuperación de la economía será lenta para el segundo semestre del año, y que estará muy amarrada a la situación de la emergencia sanitaria.

El ahorro en la factura petrolera a julio es de US$755 millones lo que significa que los consumidores disponen de recursos para destinarlos a otros gastos. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Exportaciones estancadas

El reporte de la banca central indica que, a julio, las ventas al exterior se mantuvieron estancadas, y no hubo crecimiento.

La balanza comercial registra que las divisas por exportaciones fueron US$6 mil 559 millones, es decir, 0.1% más que el año pasado cuando fueron US$6 mil 551 millones.

Por artículos de vestuario hay una caída de US$182 millones y las divisas hasta julio suman US$662 millones, o sea -21%.

A pesar de esa contracción, sigue siendo el sector que sigue lidera las ventas al exterior.

Alejandro Ceballos, presidente de la Comisión de Vestuario y Textil (Vestex) adscrita a la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), aseguró que persisten los efectos para la industria, por el impacto en las diferentes cadenas en los Estados Unidos, no solo en las fábricas locales sino en Centroamérica.

“Estamos abajo del 20% de las ventas y es un año duro”, aseguró el directivo.

De los principales cinco productos de exportación, solo los artículos de vestuario muestran un desempeño negativo.

En segundo lugar, se encuentra el cardamomo por un monto de US$552 millones –US$197 millones más y un crecimiento de 55%–; café, US$553 millones con un crecimiento de 1.8%; banano, US$494 millones, 2.8%, y azúcar US$422 millones aumentando 4.3% con respecto al año pasado.

Las ventas de productos tradicionales sumaron US$2 mil millones; las no tradicionales US$4 mil 558 millones y la de artículos de vestuario más textiles US$785 millones.

Por países de destino, a Estados Unidos las exportaciones alcanzaron US$2 mil 81 millones con una caída de 4.1%, a Centroamérica, US$1 mil 895 millones con un desempeño estable; Eurozona, US$545 millones con -2.9%, y México, US$260 millones.

Para Arabia Saudita las exportaciones son de US$172.8 millones con un crecimiento del 57%, y Emiratos Árabes Unidos por US$121 millones que equivale a 73% más.

Importaciones en terreno negativo

Con respecto a las importaciones, en julio se situaron en US$10 mil 131 millones, lo que significa una caída de -11% o sea US$1 mil 266 millones menos que el año pasado cuando fueron US$11 mil 398 millones.

El reporte detalla que hay una variación negativa en combustibles y lubricantes con una baja de US$755 millones que significa una caída de 38% con respecto al año pasado, y de bienes de consumo semiduraderos de US$181 millones, es decir, 22% menos.

El ahorro en la factura petrolera significa que los consumidores disponen de recursos para destinarlos a otros gastos.