Crean ruta de artesanías para atraer compradores

La amplia gama de productos artesanales que se venden en uno de los mercados más coloridos del país resiente cada vez más la baja de turistas.

Jessica Calgua, artesana de la comunidad, participa del corredor de las artesanías elaborando prendas de vestir. (Foto Prensa Libre: Cortesía Agexport)
Jessica Calgua, artesana de la comunidad, participa del corredor de las artesanías elaborando prendas de vestir. (Foto Prensa Libre: Cortesía Agexport)

Con el objetivo de no dejar morir su amplia oferta de productos, los artesanos del mercado de Chichicastenango, Quiché, han creado estrategias empresariales que pretenden evitar su paulatina desaparición.

“Ya no es atractivo para los turistas visitar el mercado. La basura acumulada, el desorden y la invasión de decenas de ventas ambulantes son algunas causas”, manifestó Enrique Magermans, presidente del Comité de Autogestión Turística de Chichicastenango.

La preocupación llegó a tal grado, que ha motivado el surgimiento del corredor de artesanos.

Un ejemplo, dijo Magermans, es el Comité de Artesanías Nuevo Sol Chuwila.

Además de generar ingresos económicos, el año pasado, el Comité logró la primera exportación de bufandas a Estados Unidos, sin intermediarios, lo que augura un buen futuro comercial.

Gracias a ese logro, y con apoyo de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), Yolanda Sebastiana, presidenta del comité, viajó a Taiwán el mes pasado con el objetivo de buscar nuevos mercados para los productos que ofrecen.

Yolanda Calva, líder de Comité, junto a una de las mujeres que conforman los encadenamietos.

El recorrido

Llegar al Cantón Quiejel de Chichicastenago, toma unos 10 minutos, desde el Km. 138 de la Ruta Interamericana.

Luego de una breve caminata donde se aprecia el paisaje entre árboles, se visualizan las casas típicas de de barro y teja.

Luego los visitantes son recibidos en la casa de Yolanda Calva Morales, líder de un grupo de 15 mujeres que conforman el Comité de Artesanías Nuevo Sol Chuwila.

En el lugar comienza el recorrido artesanal demostrando como se confeccionan las chalinas, bufandas, macramé y brocado.

Los visitantes pueden apreciar desde cómo se preparan los hilos hasta la elaboración final de los productos, además de que pueden exponer sus dudas.

La despedida es al ritmo de danzas folklóricas, con la invitación para que visiten la tienda donde pueden adquirir los productos.

María Eugenia Canil, promotora de Agexport, dijo que el objetivo de estas iniciativas es que las mujeres tengan un trabajo y se empoderen de la producción de tejidos y artesanías.

Las mujeres que participan de estos programas, también conforman los encadenamientos empresariales de Agexport, asociación que les brinda apoyo técnico en supervisión de producción, seguimiento con clientes y la elaboración de productos.