Deuda no para de crecer: Lo que Giammattei no dijo en su análisis del presupuesto

El acelerado endeudamiento público en 2020 y 2021 no fue abordado en el mensaje del presidente Alejandro Giammattei y es el principal cuestionamiento que hacen analistas económicos.

Para los analistas, no se puede justificar endeudamiento cuando no se traduce en una mejora para la población. Giammattei defendió el presupuesto este viernes 20 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Presidencia)
Para los analistas, no se puede justificar endeudamiento cuando no se traduce en una mejora para la población. Giammattei defendió el presupuesto este viernes 20 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Presidencia)

El mensaje presidencial de este viernes provocó la reacción de economistas y técnicos como Abelardo Medina Bermejo, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi) y David Casasola del Centro de Investigaciones Económicas Nacionales (Cien), quienes coincidieron al ser consultados por Prensa Libre en que el ritmo de la deuda pública que se aprobó para 2020 y en 2021, es el principal tema que Giammattei no abordó en su mensaje presidencial.

La situación es grave, advirtieron, porque esto coloca al país en una zona de alerta observada por las agencias de calificación.

Los economistas se refieren al mensaje del presidente Alejandro Giammattei cuando defendió el presupuesto de 2021 e indicó que no lo vetará, a pesar de que el paquete ha sido rechazado por numerosos sectores sociales.

Giammattei dijo en su mensaje que el gasto de 2021 es menor en Q8 mil 60.7 millones que en 2020 y que el endeudamiento es de Q4 mil 719 millones menos.

A pesar de que no lo vetará, el gobernante expuso que se reunirá con sectores para resolver dudas porque, afirmó, el de 2020 conllevaría más déficit que el aprobado esta semana.

Sin ingresos y financiado por deuda

“El presidente no menciona que un tercio del presupuesto está siendo financiado por deuda, y a pesar de que ellos cambiaron un superintendente este año, no se está haciendo nada para recuperar los ingresos para el combate de la evasión, el contrabando y hay una subestimación por Q1 mil millones en los ingresos tributarios por el impuesto a la distribución de petróleo”, dijo Medina Bermejo.

El nuevo presupuesto, cuando se extraen los gastos extraordinarios como consecuencia del covid-19, es más alto que el año anterior, indica.

A decir de Medina, el problema global apunta a los destinos y a los cambios que realizaron los diputados en el Congreso para mejorar las condiciones de vida, y, en su momento, Giammattei ofreció combatir la desnutrición y pobreza, y los recursos fueron manejados de manera opaca y destinados para pagar los favores y deuda políticos en la parte de la infraestructura.

“Invisibiliza cómo crece la deuda”

Casasola manifestó que el presidente no reconoce e invisibiliza el crecimiento de la deuda pública al que está siendo sometido el país y llegando a niveles riesgos.

“Es importante comparar lo que se presentó, lo que se aprobó y reconocer la trayectoria con una tendencia al endeudamiento y no mostrar una capacidad (poco) creíble de controlar los gastos de funcionamiento”, añadió el analista del Cien.

Añade que cuando se analiza el presupuesto, el 67% son gastos de funcionamiento y se está en un punto en el cual se endeuda para pagar gastos.

“Se puede justificar endeudamiento cuando se generen resultados que mejoren las condiciones en el país a mediano plazo”, señaló.

Contratación de deuda sin resultados

Casasola dijo que el presidente no habló sobre los resultados del ejercicio presupuestario.

Con la autorización del Congreso para contratar nueva deuda (y financiar el gasto del 2021) el saldo de endeudamiento público acumulado sobrepasará los Q220 mil millones.

Es decir, el incremento de la deuda pública es 41.2%: un total de Q64 mil 944 millones en dos años con la información disponible a octubre.

Para el ejercicio 2021, el monto de Q32 mil 638 se desagrega en Q24 mil 157 millones que proviene de bonos del Tesoro y Q6 mil 915 millones de préstamos de organismos financieros internacionales.

En los dos primeros años del gobierno de Giammattei, la contratación de la deuda pública se incrementó sustancialmente por los efectos del covid-19 y el proceso de reactivación económica planteado en el presupuesto que legalizó el Congreso el pasado miércoles 18 de noviembre por Q99 mil 700 millones.