Empresa familiar conectada con Corea del Sur innova en belleza

La oportunidad de estudiar y vivir en un país asiático abrió un mundo de posibilidades para los hermanos Ana Lucía y Juan Carlos Villagrán Guerra, quienes tuvieron la visión de explorar el mercado con la idea de emprender un negocio en Guatemala.

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Juan Carlos Villagrán y Silvia Hernández comparten su historia de emprendimiento familiar. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes)
Juan Carlos Villagrán y Silvia Hernández comparten su historia de emprendimiento familiar. (Foto Prensa Libre: Estuardo Paredes)

Estudiaron maestrías en Corea del Sur y Taiwán, respectivamente, Ana Lucía en Comercio Internacional y luego un doctorado en Relaciones Internacionales, Juan Carlos en Negocios Internacionales, hace unos 10 años. Desde ese entonces surgió la inquietud, y fue en el 2012 cuando la idea empezó a convertirse en realidad.


Descubrieron en Corea los secretos milenarios y tecnología de punta que poseen para el cuidado de la piel, que son reconocidos mundialmente, donde además, la industria cosmetológica es pujante. Por lo que pensaron que una buena opción sería traer a Guatemala cosméticos a precios accesibles.

Al momento de concretar y empezar a dar forma al negocio ambos ya estaban casados, y recibieron el apoyo de sus respectivas parejas, Silvia Hernández y Wonjin Lee, quienes también son socios.

Fusión de culturas

Juan Carlos afirma que la fortaleza del grupo radica en su preparación y carácter diverso. Estas características les permiten comprender a profundidad el aspecto cultural de la filosofía coreana en torno al cuidado de la piel, tomando en cuenta las preferencias de los consumidores latinoamericanos.


El equipo en Guatemala está bajo la supervisión de Juan Carlos como gerente de Ventas y Operaciones, y Silvia Hernández como gerente de Mercadeo, quien, además, es maquillista profesional, por lo que sus conocimientos sobre el mercado guatemalteco, combinados con la comprensión de las rutinas de belleza latinoamericanas, son claves para la selección de los productos.

El equipo en Corea está conformado por Ana Lucía  y Wonjin, cuyo trabajo es clave en la búsqueda y descubrimiento de productos destacados dentro de la cosmética coreana, así como el enlace con proveedores confiables y comprometidos con la calidad de sus productos.

Calidad garantizada

Para la selección de productos, el equipo de Corea recorre lugares fascinantes e inusuales de ese país.

Su objetivo es hacer una primera selección de productos en base a su conocida efectividad, ingredientes e innovación dentro del mercado asiático, sin perder de vista las recomendaciones del equipo de Guatemala, quienes transmiten las solicitudes del mercado local en tiempo real.


Como segundo paso se hace una primera ronda de pruebas en la piel con la asistencia de un grupo de voluntarios latinoamericanos, quienes utilizan los productos por un espacio mínimo de 2 a 4 semanas. Los productos mejor evaluados son enviados a Guatemala para una nueva ronda de pruebas   por el equipo local. 

Este proceso, aunque largo, permite garantizar la calidad de los productos que se comercializan a través de la marca.

Amplio portafolio

Actualmente Arum Namu cuenta con 37 productos, disponibles en más de 30 establecimientos del país. El negocio familiar les ha permitido generar dos puestos de trabajo y esperan  crecer en el corto plazo.

Hace un año establecieron una alianza comercial para el manejo de la representación en Quetzaltenango.

Hernández comparte que un valor agregado que ofrecen es la asesoría y acompañamiento que brindan a sus clientes, porque no se trata solo de vender el producto, sino de crear conciencia en las personas de la importancia del cuidado de la piel, incluso, para toda la familia.

El nombre de Arum Namu significa árbol de belleza y el logo es una flor que transmite la pureza del cuerpo y alma.

Si necesita mayor información puede comunicarsse a @arumnamucosmeticos en Instagram.

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