Emprendedora fabrica barras ecológicas de shampoo

Su conexión con la naturaleza y especialmente su fascinación con la luna y sus fases de crecimiento, inspiraron a Lilibeth Franco, de 25 años, a crear productos naturales hechos de manera artesanal, con diseños y aromas innovadores, biodegradables y, por consiguiente, amigables con el ambiente.

Lilibeth Franco, creadora de Luna Artesana, afirma que sus productos son amigables con el ambiente. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)
Lilibeth Franco, creadora de Luna Artesana, afirma que sus productos son amigables con el ambiente. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

En el 2016, Franco comenzó a fabricar los primeros productos, que dieron vida al proyecto Luna Artesana y, a la vez, continuaba con sus estudios de Agronomía en Recursos Naturales y Renovables en la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac).

Luego de haber participado en una feria de emprendimiento en la Usac junto a otros compañeros con unos cepillos hechos de bambú, empezó a tomar más conciencia de la importancia que los productos que elaboraba fueran más amigables con el ambiente.

Esa experiencia les valió ganar el primer lugar, y desde ese punto cambió la mentalidad de que no solo fueran naturales, sino que tuvieran conciencia ambiental.

Durante dos meses hicieron pruebas para fabricar champú y acondicionador en barra que, según la emprendedora, suplen la necesidad del producto en líquido y elimina totalmente el plástico.

Las barras vienen empacadas en una pequeña caja de cartón que se degrada en un año, aproximadamente, y educan a las personas a que sea utilizada más allá que un desecho y se degrade más rápido.

Los materiales que utilizan para fabricar los productos son importados desde Estados Unidos, se elaboran artesanalmente y no poseen ningún ingrediente químico o procesado.

Las barras de shampoo y acondicionador de Luna Artesana se venden en línea en Mercado Cacao, en Guatelaria o en la página de Facebook. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

Negocios y estudio

Actualmente la emprendedora combina sus estudios de agronomía con el negocio. Por lo general, dedica su tiempo libre al diseño de la imagen y fabricación de los productos.

Sin embargo, su mayor apoyo y colaboración viene de su madre, Dilma Gálvez, quien se encarga de ciertos procesos como empaque, colocación de etiquetas, entre otras funciones que contribuyen a la sostenibilidad de la empresa.

También, cuenta con una alianza de mensajería que le permite poder enviar los artículos que los clientes solicitan a domicilio. Franco se encarga de toda la parte creativa, diseño y elaboración de los productos.

Dentro de los planes de crecimiento y expansión de Luna Artesana se encuentra como primer punto Escuintla, de donde es originaria, y otros departamentos de la Costa Sur.

Aspira también a lograr crear alianzas con distribuidores en la ciudad de Guatemala, con el objetivo que más personas conozcan y prueben sus productos.

“Ambiente y cabello limpio en una barra”, es la frase que identifica los champús y acondicionadores de Luna Artesana.

La producción oscila entre 100 y 150 unidades mensuales, tanto para abastecer las dos alianzas comerciales que posee, además de los pedidos que recibe por medio de las redes sociales.

Apoyo y confianza

Para Franco, el camino del emprendimiento no es sencillo, porque requiere decisión, compromiso y responsabilidad al crear una idea con responsabilidad ambiental.

Para poder lograr superar los obstáculos del camino afirma que el apoyo familiar ha sido clave para su crecimiento y desarrollo.

Sus propias hermanas, que en total con ella son tres, han confiado en su negocio, incluso adquieren los productos para sus hogares y la animan a que siga adelante con este sueño empresarial que la llevará lejos.

La emprendedora guatemalteca Lilibeth Franco busca expandirse a otros departamentos. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández Ovalle)

“Mis hermanas han vivido todo el proceso, los desvelos, la dedicación y empeño en el proceso. Debo gestionar y organizar bien los tiempos, porque estoy comprometida con mi carrera universitaria, pero también con los clientes que han confiado en Luna Artesana”, expresa Franco.

Su gusto por la agronomía surgió porque su padre trabajó por muchos años en un ingenio de azúcar en la Costa Sur, y siempre le apasionó conocer más sobre cómo aprovechar más los recursos naturales, no solo del tema de agricultura sino como volver sostenibles los recursos naturales para las comunidades y conservar tanto el agua como los bosques que se encuentran en esta región de la república de Guatemala.

Lilibeth se casará en junio próximo, y afirma que continuará dedicándose a la parte final de su carrera y al desarrollo del negocio.

Contenido relacionado:

> Su segundo emprendimiento fue un mototaxi, ahora motiva a los jóvenes a emprender

> Así puede obtener aplicar un emprendedor guatemalteco a una beca para compartir con empresarios en Estados Unidos

> Empresa convoca a emprendedores a optar por capital semilla para sus negocios

0