Estabilidad macroeconómica y fiscal son dos de los elementos que Fitch Ratings tomó en cuenta para mejorar la perspectiva de Guatemala

La agencia Fitch Ratings mejoró la perspectiva de Guatemala pasándola de Estable a Positiva, aunque no modificó la calificación y la mantiene en BB-.

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Fitch Ratings es la segunda calificadora de riesgo que, en una semana, toma la decisión de mejorar la perspectiva de Guatemala en el 2022. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Fitch Ratings es la segunda calificadora de riesgo que, en una semana, toma la decisión de mejorar la perspectiva de Guatemala en el 2022. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Fitch Ratings es la segunda calificadora de riesgo que, en una semana, toma la decisión de mejorar la perspectiva de Guatemala, luego de que Standard & Poor´s (S&P) informara sobre una decisión similar el 19 de abril último.

La revisión positiva de la perspectiva es consecuencia de un desempeño fiscal mejor de lo esperado, impulsado por una fuerte recuperación económica y mejoras estructurales en la recaudación de impuestos, explicó Fitch en su informe.

Agrega que esperan que la combinación de déficits modestos y un fuerte crecimiento económico  mantengan  la relación entre la deuda y el producto interno bruto (PIB) en niveles bajos “incluso en un entorno externo menos favorable”.

Al igual que S&P, Fitch señala que el historial de estabilidad macroeconómica y políticas fiscales conservadoras que han minimizado el endeudamiento del gobierno, también respaldan la calificación BB-.

La firma reconoció el crecimiento de 8% en el 2021, luego de la contracción del 1.5% en 2020, lo que califica como una de las recuperaciones más fuertes de la región, señalando que las remesas desde Estados Unidos fueron un importante motor de ese dinamismo, junto con la inversión, los altos precios de las exportaciones agrícolas, las bajas tasas de interés y el nearshoring, por parte de las empresas estadounidenses, como respuesta a las interrupciones de la cadena mundial de suministro.

Sin embargo, también menciona que el país mantiene indicadores de gobernanza y desarrollo humano que se comparan de forma desfavorable con la categoría   ‘BB’ y ‘B’, además de una baja relación entre ingresos y PIB, aparte del estancamiento político que limita la capacidad del del país para abordar esas debilidades.

Déficit y elecciones

La firma también considera que el país reflejó una consolidación fiscal rápida, ya que el déficit del gobierno central cayó de forma brusca desde 4.9% del PIB en el 2020 a 1.2% en el 2021. Y además, se registra un crecimiento histórico del 28% en los ingresos, impulsado por un fuerte repunte económico y el resultado de la venta de una compañía de comunicaciones (Tigo, por alrededor de US$2 mil 200 millones), aparte de una mejora en los controles para el cumplimiento tributario.

No obstante, Fitch también prevé un aumento del déficit a 2.2% del PIB en 2022 y para el  2023, cree que se mantendrá el mismo nivel, aunque las elecciones presidenciales programadas para junio del 2023 podrían ejercer una presión al alza sobre los gastos.

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“Con esta gran noticia se muestra cómo el país está mejorando su capacidad y perfil de riesgo, generando con ello acciones importantes positivas hacia la atracción de inversión”, comentó el director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo de Guatemala (Fundesa), Juan Carlos Zapata.

Posibles beneficios

Recientemente, el ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, exministros de finanzas y otros expertos en economía, mencionaron los beneficios que tendría el país por decisiones como la de mejorar la perspectiva de la calificación.

Entre estos, mencionan el impulso a la atracción de inversiones; una baja en el costo de los títulos que Guatemala emite  para colocar en el extranjero y en el mercado secundario, como los bonos.

También se considera importante y genera mayor confianza, que las calificadoras de riesgo se sumen a la opinión de entes como el del Fondo Monetario Internacional (FMI) acerca del  buen panorama en Guatemala, con una política fiscal prudente y su pronta recuperación económica, añadieron.

También ayuda a mantener líneas privadas de crédito e incentivará potenciales inversionistas, “en un momento de incertidumbre global por la guerra en Ucrania, la inflación importada y el previsible aumento de tasas de interés”, coincidieron los expertos.

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Aunque los exministros refirieron que no se debe olvidar que Guatemala aún tiene problemas estructurales importantes por abordar, sobre todo en la parte social e institucional.

Los beneficios para las empresas y los guatemaltecos pueden ser indirectos, como que el gobierno puede salir a colocar deuda en términos favorables, lo que le da espacios presupuestarios a las finanzas del Estado para poder atender a la población vulnerable; acceder a préstamos en la banca internacional y nacional a tasas menores; o que las empresas puedan colocar títulos de inversión propios, agregaron dirigentes de entidades empresariales.

Habla el ministro

El ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, expresó el martes 26 de abril que el cambio obedece al buen desempeño que está teniendo el país en diferentes indicadores y mencionó que varios funcionarios de gobierno (incluyéndose) y representantes de otros entes han ido a visitar las tres calificadoras de riesgo en dos ocasiones.
Entre otros puntos, han expuesto acerca de la consolidación fiscal ya que las metas se han logrado con mecanismos consistentes y lucha contra el contrabando, mientras que el déficit fiscal ha bajado en menor tiempo del previsto, aparte del buen desempeño en el crecimiento económico extraordinario de 8%. “Solo falta la calificación de Moody´s, en la que se espera una mejora también”.

En esa agencia, Guatemala tiene una calificación a punto de llegar a grado de inversión y por el momento, solo se espera una mejora en la perspectiva.

El funcionario también dijo estar consciente de que aparte de los cambios positivos en el país, también hay temas estructurales que se deben atender y que mencionan las calificadoras, como el fortalecimiento institucional, indicadores de desarrollo y fortalecer la parte migratoria, así como el tema de la corrupción.

Escenarios

La calificadora también enumera los factores que podrían, individual o colectivamente, conducir a una acción de calificación negativa o rebaja como:

  • Finanzas Públicas: Una gran ampliación del déficit, por ejemplo, causada por una erosión en las recientes ganancias en la recaudación de impuestos;
  • Estructural: Estancamiento político que limita la flexibilidad del financiamiento gubernamental y la formulación efectiva de políticas, como la falta de aprobación de presupuestos anuales y/o interrupciones en el financiamiento;
  • Macro: Desempeño del crecimiento inferior al esperado o perspectivas de crecimiento a mediano plazo más débiles; por ejemplo, causado por menores remesas, malestar social y/o desafíos de gobernabilidad.

Pero hay factores que pueden incidir en una mejora de la calificación:

  • Finanzas Públicas: Afianzamiento de mejoras institucionales que mejoren la recaudación tributaria.
  • Macro: Crecimiento económico robusto que mantiene la relación deuda/PIB en una senda sostenible; por ejemplo, mediante una inversión efectiva en infraestructura y una mayor productividad;
  • Estructural: Mejoras en los indicadores de gobernanza y desarrollo humano en relación con sus pares, particularmente en el control de la corrupción y el estado de derecho.