Evite estos errores y conviértase en un buen jefe

Reconozca a las personas cuando hacen las cosas bien y recompénselas, no siempre es necesario que sea con algo material, el salario emocional es importantísimo.

Un buen jefe debe de reconocer a sus colaboradores. (Foto Prensa Libre: unsplash)
Un buen jefe debe de reconocer a sus colaboradores. (Foto Prensa Libre: unsplash)

Si el ambiente laboral está tenso, es por un mal liderazgo. Un buen líder permite que el ambiente fluya y las personas se integren. Es apoyador, claro, amable y congruente.

¿Pero qué sucede cuando no es así? Seguramente le ha pasado que el ambiente es pésimo, que la gente está molesta, que no sabe qué hacer, o que algunos jefes no son claros en dar órdenes. Este tipo de problemáticas son clásicas en lugares donde existe un mal liderazgo.

Aquí cinco errores clásicos que debe evitar:

1.- Mala o nula visión periférica de lo que implican, las tareas solicitadas.

La problemática más común a nivel organizacional. Un buen líder debe tener un panorama general de las situaciones y de lo que las acciones que está solicitando a sus empleados implican. Cuando no es así, se dan roces frecuentes entre las áreas, por fechas de entrega o por problemáticas en los procesos. Si quiere ser un buen líder siempre contemple lo que implica para cada área aquello que solicita.

2.- Baja inteligencia emocional y mala conducción con sus empleados: Gritos y/o explosiones 

Un líder que no sabe cómo conducirse a nivel emocional, normalmente generará problemas. Esto es propio de personas que se ven sobrepasadas por el estrés, la frustración o el sentir incompetencia. Una persona con dominio de la situación responde tranquilamente incluso ante problemas complejos. Perder la cabeza, gritarle a un colaborador o explotar jamás solo generará un pésimo clima laboral.

3.- Falta o falla de expectativas claras: Los empleados no saben bien que es lo que quiere el jefe.

Explicar todo con manzanitas y no dar cosas por sentado, hará que sea un mejor líder. No escatime en preguntar a la gente a su cargo si todo les parece claro. Genere siempre un ambiente donde se pueda preguntar sin miedo, sea paciente, claro y contundente con su comunicación. Haga espacio para que las personas se acerquen a usted con confianza y privilegie de ser posible explicar cosas en el uno a uno. De esa forma las personas se sentirán más cómodas con su trabajo y con usted como jefe.

4.- Falta de conocimiento de las habilidades y talentos de su equipo

Si algo mata a un equipo es desconocer sus fortalezas, someterlos a actividades que no son para ellos, ya sea que estén muy por encima o muy por debajo de sus capacidades, puede generar frustración o aletargamiento en el equipo. Procure utilizar a su equipo en cosas que les permita crecer, estirarse y sobre todo que sean alcanzables, de esta manera sabrá aprovecharlos mejor.

5.- No ofrecer retroalimentación, reconocimiento o recompensa por el trabajo

Muchas veces los empleados, y sobre todo los nuevos, van resolviendo el día a día sin retroalimentación de su caminar en la organización, esta situación genera normalmente que las personas se sientan a la deriva. Recuerde que cada empresa tiene su forma de hacer las cosas y en ocasiones esto puede impactar al empleado, siempre diga lo que usted como líder espera de un trabajo bien hecho. Reconozca a las personas cuando hacen las cosas bien y recompénselas, no siempre es necesario que sea con algo material, el salario emocional es importantísimo. ¡Recuerde que un buen líder escucha y cuida a su equipo!

* En alianza con Forbes México y Centroamérica, artículo de Alejandro Meza.

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