Inversión a la medida: qué tipo de financiamiento necesita mi negocio

Sea con recursos propios, círculos cercanos, donantes, bancos o capital privado, un emprendedor debe conocer el tipo de financiamiento para emprendimiento del que puede disponer en Guatemala.

Haga lo que tenga que hacer para permanecer con hambre de negocio. Esa es una de las diferencias entre los que tienen éxito y los que no (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Haga lo que tenga que hacer para permanecer con hambre de negocio. Esa es una de las diferencias entre los que tienen éxito y los que no (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Una de las dudas más comunes de los emprendedores es determinar el perfil de inversionista más conveniente para ellos.

En el caso de las startups, son empresas emergentes con modelos de negocio de alto potencial de crecimiento y un carácter disruptivo que precisamente por su naturaleza necesita inyecciones de capital significativas antes que sus ingresos orgánicos permitan su desarrollo y subsistencia.

A lo largo de la vida del startup y del espectro de inversión se van presentando distintas opciones: recursos propios, círculos cercanos, donantes, incubadoras, aceleradoras, inversionistas ángel, capital de riesgo (venture capital), capital privado (private equity), bancos comerciales, instituciones gubernamentales y mercados bursátiles.

Nada empieza sin recursos propios

Aquí se extiende a las dos o tres “efes”: (“fools”), friends and family. Desgraciadamente, estos recursos son de alcance limitado y rápidamente, los emprendedores se ven obligados a recurrir a fuentes externas de financiamiento e inversión.

1. Donantes

Los donantes suelen ser aquellos primeros inversionistas que tienen el interés por invertir en empresas en sus etapas de ideación proveyendo, sobre todo, soporte técnico y acompañamiento en esa gestión de la idea de negocio.

Algunos dan contribuciones en efectivo, pero normalmente son sumas simbólicas y asociadas con algún tipo de concurso o reconocimiento.

2. Incubadoras y aceleradoras

Siguiendo con aquellos inversionistas con enfoque en startups de etapas tempranas de desarrollo están las incubadoras y las aceleradoras.

Su interés particular es contribuir mediante asistencia técnica, asesoría y financiamiento al fortalecimiento de los startups que van culminando su fase de ideación y dan sus primeros pasos en la implicación.

Ya sea mediante donaciones, capital de trabajo o deuda esperan impactar positivamente en los startups, con la intención de que estas a su vez puedan crecer y generar oportunidades de inversión futuras.

3. Ángeles inversionistas

En condiciones muy similares están los inversionistas ángel. Ellos hacen aportaciones de capital, normalmente a cambio de participación accionaria. Pero sobre todo buscan aportar su conocimiento (“smart money”) relevante para el giro de negocios de la empresa emergente. Si bien la inyección de fondos resulta de enorme importancia, lo más relevante es el compromiso de tiempo que permita capitalizar sobre su experticia.

Las transacciones que típicamente realizan los inversionistas cubiertos hasta ahora rondan un tamaño que va desde unos cuantos miles de dólares hasta unos trescientos mil dólares (Bain & Company, 2014).

Lea también: 100 preguntas de un inversor a un emprendedor

Utilizan instrumentos financieros de capital, deuda o de una naturaleza híbrida donde normalmente se busca privilegiar el riesgo que están asumiendo al apoyar el startup en sus etapas más emergentes.

En muchos casos dificulta tener una valoración certera de la empresa para ese momento; por lo que es recomendable utilizar instrumentos financieros de una naturaleza híbrida (como la nota convertible en acciones) que permite diferir la valoración de la compañía a un momento en el futuro donde un tercero (por ejemplo, un inversionista en una ronda posterior) valide de alguna forma dicha valoración.

4. Capital de riesgo

Existen también dentro del ecosistema organizaciones de capital de riesgo. Suelen realizar inversiones que van desde $500.000 hasta montos superiores a los $25 millones (National Venture Capital Association, 2016).

Típicamente invierten en startups que ya hayan probado cierto avance, tracción y validación dentro de sus mercados relevantes. Uno de estos casos es son las firmas de venture capital que invierten en startups, brinda recursos de apoyo para consolidarse operativamente, agrega valor a través de dirección estratégica y financiera y conecta a los emprendedores con sus primeras grandes oportunidades de inversión.

5. Capital privado

El capital privado (private equity), de igual forma, participa dentro del espectro de inversión. Invierten en organizaciones más maduras en etapas de escalamiento y de salida.

Las transacciones que realizan van desde $1 millón en adelante (Bain & Company, 2014). Utilizan instrumentos financieros sobre todo de capital, aunque algunos estructuran financiamientos que incluyen deuda también.

Así mismo conforme la empresa madura, la banca comercial se torna una fuente de financiamiento relevante.

6. Bolsa de Valores

Los mercados bursátiles, por su parte y a pesar de su poco desarrollo a nivel local comienzan a abrir oportunidades fuera de las fronteras para los startups locales en Centroamérica como es el caso de Establishment Labs, una compañía de tecnología médica enfocada en estética mamaria y tecnologías de reconstrucción que se convierte en la primera empresa de origen costarricense en cotizar en la bolsa de valores Nasdaq.

7. Gobierno y organismos internacionales

Tampoco se pueden dejar de lado los entes gubernamentales y multilaterales que participan dentro del ecosistema de emprendimiento. Normalmente son inversiones de segundo piso, es decir invierten en fondos de venture capital, private equity o financiamiento para banca comercial a tasa preferentes que a su vez invierten en startups.

El espectro de inversión puede parecer complicado. Pero los emprendedores no están solos; todo lo contrario. Existe una red robusta de apoyo que busca fortalecerlos en el camino de forma tal que se concentren en sus core competencies.