Aplique una reingeniería en sus finanzas personales

Ya sea que nos encontremos bien financieramente, o necesitemos dar un giro dramático en este aspecto, una reingeniería es siempre una decisión positiva.

Si bien el concepto de reingeniería está enfocado principalmente hacia las empresas, podemos aprovechar sus principios enfocándolos hacia nuestras finanzas.


Para efecto de este artículo definiremos reingeniería como el proceso mediante el cual se hacen cambios sobre la marcha con el objetivo de generar resultados positivos.
Para un proceso de reingeniería es necesario:

  1. Tomar la decisión de hacerlo. Muchas empresas, ya sea de forma consciente o inconsciente restan importancia a pasar constantemente por procesos de reingeniería. Lo mismo sucede con las finanzas personales, primero debemos estar conscientes de la repercusión que tiene estar evaluando continuamente nuestro desempeño en el uso del dinero, y estar en la disponibilidad de realizar los procesos imprescindibles de mejora.
  2. Generar la información necesaria. Si no contamos con toda la información, la toma de decisiones se encuentra rodeada de incertidumbre, la certeza proviene del conocimiento. En el caso de las finanzas personales, implica conocer todo lo relacionado a nuestros ingresos y salidas de dinero. Establecer con detalle todo lo concerniente a nuestros recursos, gastos, ingresos, inversiones, trabajo, así como todo aquello que nos provea de información sobre la forma en que usamos el dinero.
  3. Inversión. Todo proceso conlleva una inversión de tiempo y de recursos. Es necesario dedicar tiempo para mejorar nuestras destrezas en el uso del dinero e invertir recursos en la compra de libros de finanzas personales, participación en talleres, etc. Es posible adquirir mucho conocimiento de forma gratuita, como en cursos online, radio, podcast, YouTube, y otras fuentes, sin embargo, estos también acarrean un costo, en este caso la señal de internet.

Ya con la materia prima necesaria para realizar un diagnóstico, podemos determinar:

  • Problema. Parece elemental, pero muchas veces no tenemos los resultados esperados porque no tenemos claro el problema. Estar en una situación financiera compleja requiere determinar cuál es el problema que debemos resolver para cambiar esta situación, por ejemplo, determinar que el problema se encuentra en gastos demasiado elevados en artículos electrónicos. Cuando establecemos claramente cuál es el problema, sabremos contra que hemos de enfrentarnos.
  • Causa. Una vez descubierto el problema, debemos descubrir que es lo que lo provoca. Un gasto desmedido puede ser consecuencia de un estado emocional, necesidad de aceptación en un grupo, etc. Cuando encontramos la causa, podremos erradicar a largo plazo el problema que nos aqueja.
  • Solución. Con el problema y causa bien definidos, entonces es posible trazar un plan de acción para solucionarlo. La solución puede consistir en poner un tope a gastos mayores, cambiar de hobbies, evitar cierto tipo de lugares o personas, etc. Es recomendable ir poco a poco y no abrumarse con mucho. Sin son varias las áreas que necesitamos corregir, se deben priorizar e iniciar por la más importante.

Ahora ya podemos establecer:

  1. Metas a alcanzar. Una solución debe estar planteada con un objetivo a lograr. Por ejemplo, bajar en un 20% los gastos en compras de artículos electrónicos y mantener esta determinación por un año. Los objetivos deben tener dos variables: tiempo y dinero, de lo contrario solo serán deseos.
  2. Procesos a implementar. Establecer una serie de pasos que vamos a dar para lograr la meta trazada, cuanto más específicos sean, su realización será más viable. Ejemplo: Realizar compras solamente en efectivo; no hacer una compra mayor en el mismo momento, sino demorarla una semana; ingresar a tiendas de electrónicos solamente una vez por mes, etc.
  3. Mediciones. Determinar todos los instrumentos que nos ayudarán a medir el avance hacia nuestra meta, como bien dice Carly Fiorina: “Lo que no se mide no existe”. Las mediciones no solo nos mantendrán enfocados, también nos darán motivación al ver los avances.
  4. Ajustes. Los resultados no siempre son lineales o como originalmente han sido planificados. Las mediciones nos darán indicadores que nos permitirán ir condicionando nuestro curso de acción para alcanzar nuestras metas. Es posible que nos demos cuenta que tener el dinero en efectivo nos ha ayudado a bajar el consumo de artículos electrónicos, pero que ha causado dificultad en otras áreas por tener el dinero a la mano. Los ajustes son necesarios y sanos mientras nos mantengamos en dirección a la meta a lograr.

El éxito a largo plazo de una reingeniería dependerá de su constancia en el tiempo. Las finanzas personales no son algo de una ocasión esporádica, sino de la constante mejora en el tiempo. Toda la vida usaremos dinero, por lo cual es importante estar en incesante aprendizaje y mejora.
* César Tánchez (@CesarTanchez) es escritor y conferencista en temas de Finanzas Personales. www.CesarTanchez.com. Autor del libro “Más rápido y más lejos en sus finanzas