Huehuetenango en economía

El departamento de Huehuetenango es uno de los más poblados de Guatemala y con diferentes zonas de producción económica en sus 32 municipios. Lo anterior se encuentra contenido en el centenario y libro clásico de Adrián Recinos, titulado Monografía del Departamento de Huehuetenango, Editorial del Ministerio de Educación, segunda edición aumentada (1ª. de 1913), 1954, 519 páginas.

La tercera edición fue hecha en el 2013, al cumplirse el centenario de la primera edición.

El parteaguas de la economía huehueteca fue la inauguración de la carretera asfaltada de la cabecera departamental a La Mesilla, en la frontera con México. Esto permitió que en la zona de occidente de ese departamento muchas personas se convirtieran en productores de café, llegando en la actualidad su cultivo al 10% del territorio nacional.

En la década de 1980 del siglo XX empezó la migración de personas a Estados Unidos de América, lo que significó un ingreso monetario importante en remesas familiares en los municipios, lo que cambió también la forma de construir las casas y edificios.

Algunos datos se reproducen seguidamente en palabras de don Adrián Recinos:

Geografía y Recursos naturales

En la primera edición de este libro, impreso en Guatemala en 1913, me propuse dar a conocer el departamento de Huehuetenango en sus diversos aspectos, su geografía, recursos naturales, población, cultura, historia y prehistoria…

El correr del tiempo ha traído consigo, como es natural, cambios importantes en la vida y el aspecto material de los pueblos de la zona y ha abierto nuevos horizontes a su progreso…

Desde tiempos antiguos

Huehuetenango ha sido conocido desde tiempos muy antiguos. Los misioneros dominicos y luego los de la Orden de la Merced catequizaron a los habitantes indígenas de la región desde los albores de la Colonia.

Cuando Fray Alonso Ponce cruzó el departamento en su viaje de regreso a la Nueva España en 1586, encontró organizados los pueblos de la Cordillera de los Cuchumatanes. En las páginas de la Relación de su viaje se encierra la descripción más temprana de aquellos pintorescos lugares.

En sentido inverso al del viaje de Fray Alonso, otro fraile de nacionalidad inglesa, el célebre Thomas Gage, recorrió en 1625 la misma ruta a través de las montañas de Huehuetenango, viniendo de México con destino a Guatemala.

Suya es la primera noticia impresa del santuario de la Virgen de Chiantla, que en la época en que él lo visitó ya era objeto de extensa romería.

Estos mismos senderos recorrió el poeta Juan Diéguez en 1848, cuando recogió en su espíritu las impresiones que le inspiraron su evocación inmortal de los Cuchumatanes.

Algunos de los Corregidores de Huehuetenango y Totonicapán, partidos que formaban una sola unidad administrativa, escribieron relaciones detalladas de los pueblos de esta apartada región. El más célebre de ellos, capitán don Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán, que los gobernó en 1672 y 1673, les dedicó varios capítulos de su historia, la Recordación Florida del Reyno de Guatemala…

Estado social de sus pueblos

Pocos años antes de la ruina de la antigua capital de Guatemala, el Arzobispo don Pedro Cortés y Larraz hizo una extensa visita a todos los curatos de su jurisdicción y compuso la interesante obra intitulada Descripción Geográfico-Moral de la Diócesis del Reino de Guatemala, que contiene el cuadro de las provincias de Guatemala y San Salvador en las postrimerías del período colonial. Las grandes distancias y los malos caminos no fueron obstáculo para que el esforzado príncipe de la iglesia visitara en 1770 todos los curatos de este departamento y recogiera los informes que reunió en su obra acerca de las costumbres y el estado social de sus numerosos pueblos.

A petición de la United Fruit Company, que costeó los trabajos, varios arqueólogos de la Institución Carnegie de Washington emprendieron durante los últimos años la excavación y restauración de las ruinas de Zaculeu, el centro ceremonial y fortaleza donde los indios mames resistieron vigorosamente los ataques de los conquistadores españoles en 1525.

Este hermoso trabajo, terminado en el mes de abril de 1949, ha atraído a millares de visitantes a la ciudad de Huehuetenango, en cuyos contornos existen las ruinas de aquella metrópoli indígena.