Innovar en pandemia: La empresaria que en medio de la crisis creó un producto con enfoque social

La empresaria Marcela Tánchez lanzó recientemente una línea de mantequillas de maní y de almendras, que desarrolló durante la pandemia con el objetivo de ayudar a familias de escasos recursos en San Juan Sacatepéquez.

Por cada mantequilla de maní que vende la empresaria Marcela Tánchez regala una a familias de escasos recursos. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
Por cada mantequilla de maní que vende la empresaria Marcela Tánchez regala una a familias de escasos recursos. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Marcela Tánchez es nutricionista graduada de la Universidad Francisco Marroquín y posee una maestría en mercadeo.

Al ingresar a la universidad optó por un crédito educativo y comenzó a trabajar en su tiempo libre como vacacionista en diferentes comercios para poder apoyar a sus padres a costear los gastos de su carrera.

Desde entonces nació en ella la inquietud por los negocios, pero no solo por ganar dinero, sino de apoyar a otras personas a través de proyectos sociales.

Su primera empresa fue una agencia de producción llamada Fashion Icons, que se dedica a la reclutar modelos profesionales y actualmente son los encargados de buscar las locaciones para producciones publicitarias.

Al graduarse de nutricionista en la universidad Marroquín abrió su clínica, pero su deseo era poder llegar a más personas y aconsejarlas en mejorar su estilo de vida, y creó una comunidad en redes sociales llamada Marce Fitness.

Ese fue el momento propicio para abrir la empresa MF production y nació soymarcefitness.com en donde ofrece asesorías, talleres y retos de ejercicios.

Al año organiza tres retos en donde han participado unas cinco mil personas de todas partes del mundo, desde Japón, Australia, España y otros países.

Marcela Tánchez emprendió desde joven, pero siempre pensando en un enfoque social. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Proyectos solidarios nacieron en la pandemia

Su más reciente emprendimiento llamado By MarceFitness, produce y vende mantequillas de maní, de almendras y bandas.

Por cada mantequilla de maní que vende regala una a familias de escasos recursos, y ha utilizado sus redes sociales para motivar y unir esfuerzos para ayudar y durante la pandemia logró donar 600 bolsas de víveres y unas 800 mantequillas de maní.

La donación la llevó a los caseríos Chivoc y Curup de San Juan Sacatepéquez y la aldea El Aguacate de Mixco.

También, apoya haciendo las mezclas vegetales y la guía de alimentos para la asociación Passion que busca reducir la desnutrición crónica en los niños.

Las mantequillas de maní también se entregan a familias de escasos recursos. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

Otra de las iniciativas que llevó a cabo fue “echémonos la manita” con el fin de donar insumos de protección a los médicos que atendieron de primera línea en los hospitales, logrando donar más de 100 mascarillas valoradas en Q500 cada una.

En este tiempo de cuarentena, también se dio a la tarea de generar contenido en sus redes para ayudar a sus seguidores a reducir la ansiedad por la cuarentena, elaboró un recetario y un ebook gratis para llevar una vida sana llevando una alimentación adecuada y actividad física.

Recomendaciones para emprendedores

Tánchez afirma que emprender es una aventura que vale la pena vivir, y su principal recomendación para quienes desean abrir un negocio propio consiste en evaluar el mercado y el producto, validarlo con familiares y amigos, buscar asesoría gratuita en organizaciones que apoyan a los emprendedores.

La forma en como nació el negocio de la mantequilla de maní fue porque sus mismos clientes le solicitaron el producto, y aprovechó los conocimientos en nutrición para elaborar las recetas.

Al principio arrancó con un lote pequeño de mantequillas, y se vendió bien, por lo tanto, poco a poco fue aumentando la producción hasta convertirse en una producción masiva.

Las mantequillas de maní se venden bajo la marca Marcebyfitness. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

La segunda recomendación es aprender a delegar, precisamente cuando notó que ya no podía seguir sola en la elaboración de la línea de mantequillas fue cuando buscó asociarse con artesanos que manejan la materia prima y podían producirlos.

“Formamos un grupo en conjunto, se compraron molinos para hacer la fabricación más industrial y de enero a la fecha el negocio ha crecido durante la pandemia”, afirmó Tánchez.

La tercera recomendación es siempre buscar la mejora continúa, no conformarse sino ir perfeccionando ya sea la receta, el producto o servicio.

Por último, y lo más gratificante para la emprendedora es siempre buscar un brazo social dentro del modelo de negocio, porque el apoyo se convierte en una reacción en cadena y el impacto que se logra en mejorar las vidas de otras personas “no tiene precio”, expresó.

Por ejemplo, con el tema del envío de las mantequillas de maní logró contratar una flota de mensajeros, que en ese momento, se habían quedado sin empleo.

Congreso de Mujeres Líderes

Marcela Tánchez es una de las invitadas al XV Congreso de Mujeres Líderes Guatemaltecas organizado por la Cámara de Comercio de Guatemala. El evento se llevará a cabo en modalidad virtual bajo el lema “Actualiza tu software mental”.

La actividad contará con la participación de conferencistas nacionales e internacionales y un panel de reconocidas mujeres guatemaltecas, quienes con su trabajo han aportado y transformado su entorno y sus comunidades, quienes transmitirán sus conocimientos y experiencias a muchas mujeres del territorio nacional, informó una de las organizadoras Melba de Gurrola.

Este Congreso será este 5 de noviembre de 9 a 14 horas, si necesita mayor información puede visitar este enlace. 

De Gurrola comentó que uno de los mayores retos para llevar a cabo el evento fue trasladar toda la logística a modalidad digital, pero afirmó que abre un mundo de oportunidades al tener un mayor alcance de participación.

Para la organizadora el valor agregado que genera el congreso en la mujer empresaria es la resiliencia para enfrentar todas las adversidades, incluida ahora el tema de la pandemia.

“Muchas mujeres se quedaron sin empleo, y han tenido que emprender o bien tenían sus negocios, pero debieron adaptarse a nuevas tendencias como el comercio electrónico”, dijo De Gurrola.

Otro efecto que provocó la pandemia fue el giro de servicio y solidaridad social, que en casos como el de las empresarias Marcela Tánchez y Karla Payeras, volcaron sus esfuerzos para ayudar a quienes más lo necesitaban.

De Gurrola enfatizó que la pandemia obligó a las empresas a salir de su zona de confort, y asumir roles que quizá antes no lo hacían, pero se dieron cuenta de la importancia de involucrarse más en sus negocios, además, de poner en práctica la creatividad e innovar en momentos de crisis.

La organizadora del evento estima la participación de unas seis mil mujeres en el XV Congreso de Mujeres Líderes Guatemaltecas.