Economía

La venta de vehículos nuevos creció 18% en Guatemala y estos fueron los más buscados

Tras una drástica baja de demanda de automotores en el 2020 (primer año de la pandemia) se registró una alta recuperación en el 2021 y 2022, la que continuó el año pasado.

vehículos nuevos y usados

El mercado de vehículos en Guatemala ha tenido un comportamiento variable.. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El año pasado se vendieron 54 mil 711 vehículos en Guatemala, lo que representó un 18% más que en el 2022, es decir unas 9 mil 981 más, informó Jean Pierre Devaux, director de la Asociación de Importadores y Distribuidores de Vehículos Automotores (Aidva).

En el 2022 el crecimiento fue de 20.3%, y la tendencia positiva continúa y la cifra de 2023 no se ve como una pérdida de dinamismo, sino como la estabilización del mercado, refirió el ejecutivo, tomando en cuenta que luego de haber caído -7.64% en el 2020, primer año de la pandemia, en los años siguientes ha registrado fuertes incrementos.

Los más demandados siguen siendo los picops, ya que del total mencionado, 19 mil 364 correspondieron a ese tipo, aunque no necesariamente se utilicen para el transporte de carga. Les siguen las SUV con 17 mil 17, mientras que de camiones totalizaron 8 mil 892 unidades.

En el caso de los automóviles tipo sedán tienden a la baja, pues en el 2023 se vendieron solo 1 mil 986, y de los autos compactos o hatchback fueron 3 mil 251, según Devaux, quien explica que la mayoría de compradores está optando por las SUV de diferentes marcas y tipos. Ello obedecería a la preferencia de la gente por una camioneta más robusta y cómoda, aunque sean de las mismas dimensiones de alto o largo, comentó el ejecutivo al mencionar las tendencias.

La demanda y el crecimiento se han estabilizado y van más en proporción de la buena economía que se experimenta en el país añadió.

El panorama de los autos usados

Nelson Escalante, presidente de la Federación de Importadores, Vendedores, Gestores y Transportistas de Guatemala, comenta la situación del mercado de los autos usados.

“El 2023 no fue muy bueno, ya que se registró una baja de ventas en aproximadamente 38% respecto a otros años. Se venía de un año con alta inflación, había incertidumbre política y mucha expectativa de qué podría pasar, y las personas aplazaron compras y decisiones. Unido a eso, muchos importadores de vehículos decidieron migrar en busca de mejores trabajos”.

En el 2024, las ventas van a depender mucho de lo que haga este gobierno y también de las elecciones en Estados Unidos, agregó.

Otro problema que podría afectar es qué tanta demanda puedan tener los autos eléctricos, que por ley tienen exenciones de impuestos por varios años.

Además, luego de que grandes fábricas de automóviles detuvieron su producción principalmente en el 2020, el precio de los carros usados empezó a aumentar debido a la mayor demanda. Sin embargo, aunque ya bajaron respecto del 2021 y 2022, no se ha logrado regresar a los precios de 2019 en Estados Unidos, y en Guatemala no se pudo incrementar a esos niveles porque mucha gente no los paga, añadió.

Ante ese panorama, las personas empezaron a buscar vehículos menos sofisticados y marcas no tan usadas antes en el país, como alternativas de mercado que funcionan bien, explicó.

Cifras de importación

Respecto a cifras de importación de vehículos, la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT) maneja dos clasificaciones:

Una es la importación de vehículos como dato del comercio exterior, en el que se excluyen las motocicletas, por lo que en el 2023 se importaron 29,797 vehículos nuevos y 64,864 usados para un total de 94 mil 41, que representan bajas de entre 47 y 49% respecto al año anterior.

Devaux refirió que esos datos no coinciden con los del sector y han solicitado revisarlos. En tanto,  Escalante dice sí se reflejan acorde a lo que han experimentado este año.

El otro dato que maneja la SAT es sobre la base imponible, recaudación y cantidad de vehículos importados sujetos al pago del Impuesto de Primera Matrícula (Iprima). Aquí se incluyen las motocicletas, por lo que el total es de 417,156 unidades nuevas en el 2023 y los usados fueron 145 mil 733, para un total de 562 mil 889. En este caso se reflejan crecimientos de entre 12 y 13%.

 

Financiamiento

Entre los créditos bancarios al sector privado durante el 2023, el saldo de los destinados a consumo tuvo un crecimiento de 23.8% y dentro de este segmento, el financiamiento de vehículos ocupa el segundo lugar, y el de vehículos para uso personal creció 27.6%. El incremento del saldo fue de Q1 mil 438 millones, llegando a Q6 mil 647.1 millones.

En tanto, el crecimiento del saldo de consumos con tarjetas de créditos ocupa el primer lugar en ese segmento con el 37.6%, ya que subió Q8 mil 352.8 millones llegando a Q30 mil 570 millones, mientras que la compra de inmuebles tuvo un aumento del 18.6% y es el tercer saldo restrado.

Consultado Devaux acerca del incremento de ese tipo de financiamiento bancario, dijo que le llama la atención que haya crecido tanto porque los socios de Aidva, que tienen el 99% del mercado de autos, brindan financiamiento propio con créditos blandos y hasta 96 meses para pagar. Ellos se autofinancian con capitales de la misma empresa.

Escalante mencionó que para el financiamiento en el segmento de autos usados se ha trabajado con varias herramientas, pero una que ha cobrado mucha fuerza es financiar los autos por medio de tarjetas de crédito con plazos de 12, 18, 24 y hasta 48 pagos.

En ocasiones, los montos superan el límite máximo que brinda una tarjeta pero lo que han hecho para cubrir el gasto es usar dos o tres tarjetas, agregó. “Esa modalidad ha subido de 25% a 30%”, comentó.

Expectativas

El sector de autos nuevos es muy optimista y cree que luego de pasar la incertidumbre por el cambio de gobierno, se puedan reactivar negocios que se habían aplazado y según Devaux, se prevé un crecimiento similar al de 2023, de 15 a 18%.

“En el 2020 se tuvo el efecto de la pandemia y en el 2021 y 2022 se recuperó la economía, por lo que el aumento de 18% puede ser similar en el 2024”, añadió.

Para este año, Escalante refirió que “ya bajaron las aguas de la inestabilidad política” pero se depende de las acciones que el gobierno vaya a impulsar y que se vuelva a normalizar la economía y a invertir.  Otra expectativa positiva que observan es que las universidades empiezan con más normalidad sus clases presenciales y muchos estudiantes van a demandar vehículos para trasladarse.