Las 4 víctimas del contrabando en Centroamérica (y por qué un país no puede combatirlo solo)

El comercio ilícito tiene implicaciones en cuatro grandes áreas que pueden poner en riesgo a los países. Esta fue la principal advertencia durante el foro “Lucha contra el Comercio Ilícito y Delincuencial Transnacional Organizada”.

Centroamérica necesita una política regional para combatir el comercio ilícito que está ligada a otras actividades delictivas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Centroamérica necesita una política regional para combatir el comercio ilícito que está ligada a otras actividades delictivas. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

Estas operaciones que se llevan a cabo en la economía subterránea tienen impacto en el comercio legal, los consumidores, las empresas y en los Estados y gobernanza, trascendió durante el foro que organizó la Federación de Cámaras de Industria de Centroamérica y República Dominicana (Fecaica).

Las autoridades instaron a que el tema hay que tratarlo a nivel regional, ya que se está poniendo en jaque la salud de los consumidores, la economía y la gobernabilidad.

Abordaje regional

Melvin Redondo, jefe de la Secretaria de Integración Económica Centroamericana (Sieca), destacó que el dinero –y las ganancias– que se obtienen de estas actividades ilegales terminan financiando a los grupos de delincuencia organizacional en temas como el narcotráfico y la trata de personas que están directamente relacionados con estas actividades.

Para contrarrestar este flagelo debe haber una coordinación en las instituciones encargadas, y la primera línea de acción está en las fronteras, que es donde se asocia el comercio ilícito con otras actividades como el contrabando y la defraudación fiscal.

El secretario explicó que las primeras autoridades para combatir el comercio ilícito son las aduanas, pero debe involucrar a otras instancias que tienen que ver en los controles fronterizos, como policías, de salud y agropecuarias.

Las coordinaciones en las fronteras deben enfocarse en los pasos formales como informarles, y las personas dedicadas a estas actividades a ingresar sus mercancías, por lo que es necesario contar con una política nacional y regional que aborden el tratamiento del comercio ilícito.

“Los impactos del comercio ilícito son muy profundas y están arraigados (…) se requiere una participación muy activa de los consumidores y pensamos en campañas de educación y concientización que son importantes para que no sean engañados quienes se dedican al ingreso de mercancías”, puntualizó.

Recordó que muchas veces el consumidor se enfrenta a adquirir los bienes por el factor precio, de frente a evaluar a la calidad y origen de estas mercancías, sobre todo de aquellos de consumo básico.

Redondo enfatizó en que hay alertas en falsificación de los medicamentos y su contenido y en los bienes de primera necesidad, cuyo riesgo se incrementó durante la pandemia y la época de tormentas.

“Centroamérica, como espacio de sistema integrado, necesita abordar el tema del comercio ilícito porque hay que atacarlo a nivel nacional y tiene que darse una articulación muy clara en las políticas nacional y regionales de combate y previsión”, precisó.

La visión del secretario de Sieca es que este tema tiene que verse con una estrategia regional, y con los diferentes programas de gestión de riesgos.

Entre los productos identificados en primera instancia susceptibles al contrabando están el tabaco y el alcohol, pero hay otros que requieren atención.

El intendente de Aduanas, Werner Ovalle, expresó que a través de diferentes espacios se están llevando a cabo acciones para combatir el comercio ilícito en los países de la región, así como la modernización de las normativas.