Qué tienen que ver la pandemia y la época de fin de año con el encarecimiento del dólar

Se trata de un efecto que se presenta estacionalmente en junio o julio, y que tiene que ver con las mercancías que ingresan en septiembre y octubre para distribuirse en noviembre.

Las importaciones de productos para fin de año presentaron un rezago este año y se concretaron a finales de agosto y principio de septiembre, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Las importaciones de productos para fin de año presentaron un rezago este año y se concretaron a finales de agosto y principio de septiembre, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El tipo de cambio experimentó una leve tendencia alcista en las últimas semanas como resultado de una mayor demanda de dólares en el mercado local para pagar a proveedores extranjeros las mercancías que se importarán para fin de año.

Del 26 de agosto al 17 de septiembre, el tipo de cambio pasó de una referencia de Q7.70 a Q7.75, según las estadísticas del Banco de Guatemala (Banguat), es decir, hubo un ligero incremento de Q0.05 en el mercado.

La variación ha sido gradual y se estabilizó en Q7.75 por US$1.

Mientras, en el mercado financiero la cotización puede ser para la compra o venta entre Q0.20 a Q.025 a la referencia de la banca central.

Más demanda

De dos semanas para acá se ha presentado una mayor demanda de divisas en el mercado interbancario, explicó Sergio Recinos presidente del Banguat, quien consideró como normal el comportamiento de la divisa.

El movimiento está asociado al pago de las importaciones que realizan las empresas y agentes económicos para prepararse al comercio del fin de año, que estacionalmente es el más fuerte, pero ahora en un período atípico por los efectos de la pandemia.

El rezago en la logística

A causa de las medidas adoptadas desde marzo para evitar mayores contagios y la liberación de la economía a finales de julio, muchos de los importadores estuvieron analizando la situación del mercado y atrasaron sus compras del extranjero.

Además de los problemas logísticos que ha limitado las frecuencias u operaciones.

“Creemos que la pandemia provocó un rezago y esa demanda de dólares se empezó a reflejar entre la tercera y cuarta semana de agosto y la primera de septiembre. De esa cuenta, el tipo de cambio empezó a moverse hacia arriba”, explicó Recinos.

El presidente de la banca central consideró que el ajuste al alza es pequeño –de Q0.05–, y esta semana la demanda se estabilizó conforme a la oferta.

Las autoridades consideran que en este año hubo un corrimiento de todo el proceso para las importaciones de fin de año por los efectos de la pandemia, y ahora se empezó a demandar más dólares.

Esto también es señal de más optimismo, como lo demuestra en el Índice de Confianza en la Actividad Económica (Icae) que en julio fue de 47 puntos casi llegando al rango de los 50 puntos que es la zona de expansión.

El tipo de cambio registró en un aumento de Q0.05 en las últimas dos semanas por una mayor demanda de la divisa, y las autoridades dicen que es un efecto estacional. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

“Importaciones se recuperarán”

Cristian Mayorga, director ejecutivo de la Cámara de Comercio de Guatemala, explicó que al mes de julio hubo una caída de más del 11% con respecto al año anterior, evidentemente influenciada por la crisis mundial generada por el covid-19.

No obstante, se espera que en el último trimestre del año –y también para 2021– las importaciones se recuperen, debido al dinamismo en la economía que ha habido a partir de la reapertura de las actividades empresariales.

Con relación al tipo de cambio, dijo que es de reconocer que, a pesar de la situación de la pandemia, las variables macroeconómicas se han logrado mantener.

“La balanza cambiaria sigue siendo positiva y las remesas se han ido recuperando, ante lo cual el tipo de cambio debe mantenerse dentro de los parámetros normales, algo que es bueno y da certeza a los actores económicos”, puntualizó el directivo de la Cámara de Comercio.

Actividad se postergó

Gabriel Escobar Ranero, gerente general de la juguetería Madhause, indicó que la crisis atrasó las órdenes de compra de mercadería que para este año se reducen a un pedido mínimo en un embarque consolidado, y no de los cinco contenedores que acostumbraba importar desde China.

Explicó que a principios de julio las compras de dólares rondaban Q7.67 y esta semana la cotización llega a Q7.80 con el banco con el cual hace sus operaciones financieras.

“La mayoría de los importadores se están moviendo para que los pedidos ingresen en diciembre, pero en pequeños volúmenes. Nadie se está arriesgando a hacer órdenes como el año pasado para no quedarse con el inventario”, explicó el empresario.

Escobar Ranero expuso que parte de la decisión de importar mercadería es que observó una recuperación de los negocios en agosto, y espera que en diciembre mejore, ya que es la temporada con más alta demanda en su giro de negocio.

Exceso de oferta

Recinos agregó que durante 2020 se ha observado un exceso de oferta de dólares en el mercado, que han mantenido estable de la divisa.

Un mayor ingreso de remesas familiares y una caída en las importaciones son los factores que explican el comportamiento de la mayor cantidad de dólares en Guatemala.

De enero a agosto, el ingreso de divisas por remesas es de US$7 mil millones, y la caída de las importaciones es de US$1 mil 266 millones en comparación con el año pasado, de los cuales US$755 millones corresponden al rubro de combustibles y lubricantes.

“Es bueno para el país, porque al final son las importaciones petroleras las que más han caído. Pero en términos de tipo de cambio, la combinación de las remesas, de más ingresos de exportaciones y menos importaciones al final hay un resultado de una apreciación que es lo que ha ocurrido en la mayor parte del año”, aseguró Recinos.

En todo caso, la proyección es que el tipo de cambio se mantendrá estable, y que no hay ningún fundamento que indique actuaciones bruscas frente a las actuales, consideró.

Por otro lado, recordó que para eso están los instrumentos, “para controlar la volatilidad con la regla de participación”.