¿Fueron demasiado pesimistas los organismos con el pronóstico económico de Guatemala?

La economía guatemalteca registró un impulso en agosto con la apertura, según los primeros análisis del Banco de Guatemala (Banguat) y cuyos datos sugieren un proceso paulatino de recuperación.

En agosto y septiembre se observa un mayor estimulo en la economía por la reapertura económica, aunque se está procesando la información oficial, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)
En agosto y septiembre se observa un mayor estimulo en la economía por la reapertura económica, aunque se está procesando la información oficial, según el Banguat. (Foto Prensa Libre: Érick Ávila)

Aunque no hay información precisa con la metodología e instrumentos que utiliza la banca central para hacer las mediciones oficiales, se reporta un comportamiento distinto a los meses previos, destacó Sergio Recinos presidente del Banguat y Junta Monetaria.

Prensa Libre realizó un ejercicio de consulta a empresarios y representantes de diferentes sectores productos, quienes confirmaron que en agosto y en lo que va de septiembre hubo una evolución positiva que dan señales de un proceso de recuperación y la mayoría de los sectores reportó una operación por encima del 80%.

Los casos de coronavirus, según las autoridades de Salud, han disminuido, aunque no se descarta una segunda ola de contagios.

Recinos realizó un repaso de lo que se ha observado en la producción nacional a partir de la reapertura, y las proyecciones al corto plazo.

¿Cómo están observando el desempeño económico del país?

La economía del país se ha resentido, pero en menor medida en comparación con otras. La verdad es que es una economía resiliente.

Estamos observando mejores indicadores y, en este momento, vemos muy probable el escenario de una caída de -1.5%, muy factible para este año.

¿Cómo avanza la revisión de la producción?

Estamos trabajando en la revisión del escenario macroeconómico y esperamos tenerlo en octubre, a la espera de las nuevas cifras del Fondo Monetario Internacional –que saldrán en las siguientes semanas–, para tener los insumos para precisamente correr los modelos y tener un escenario más realista para el cierre del 2020 y la variación de las perspectivas del 2021.

Desde el punto de vista de percepción, ¿qué han observado con la reapertura económica en agosto?

Tendríamos que esperar los datos oficiales, pero lo que observábamos con las últimas cifras es que hay una mejorar en el comportamiento económico.

Se puede ver que el Índice Mensual de la Actividad Económica (Imae) en julio muestra una recuperación de -4.8%, después de la caída tan profunda que tuvo en mayo y junio; las remesas familiares que continúan con crecimientos positivos en alrededor de ocho semanas con esa tendencia y se revisó al alza con un rango superior de crecimiento del 3%, es un aspecto que será factible, pero algo que no se percibía hace tres meses.

Las exportaciones también tienen un mejor comportamiento, no han caído y están mejor de lo que se tenía previsto, gracias al aumento de precios de algunos productos, y al igual en volumen hay dinamismo.

La emisión monetaria, los medios de pago están bien, y los programas de Gobierno, tanto en la parte fiscal como en los estímulos de apoyo, -Bono Familia- que se dieron oportunamente están teniendo su impacto positivo en la economía.

Entonces, ¿se percibe un escenario más optimista?

Probablemente vamos a confirmar un escenario mucho más optimista al que se tenía hace dos meses cuando se realizó la última revisión, y se coincide con lo que han expuesto los organismos internacionales de que la economía de Estados Unidos tiene un mejor desempeño, la economía de Europa también que son los socios comerciales y que está impactando de manera positiva.

Resumiendo, desde el punto de vista cualitativo, vemos un mayor impulso económico que se está reflejando en agosto. Con la apertura, los indicadores se han logrado con mayor intensidad y ahora en septiembre.

La Junta Monetaria realizará una revisión a la economía en octubre y los indicadores muestran un mejor desempeño a lo que se había previsto inicialmente. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

¿Podría haber un cambio en el desempeño a lo observando anteriormente?

Sí. Estamos esperando las cifras del segundo trimestre –abril, mayo y junio–, que consideramos algunos efectos, pero en el tercer trimestre –julio, agosto y septiembre– observaríamos un cambio de tendencia, y para el cuarto trimestre se va a mantener la economía.

Al final habrá una caída de la economía nacional, pero no del -2.5% que era el escenario central en la estimación de junio.

Recuerde que el FMI tenía para Guatemala una caída del -4%; Cepal, una mayor al -3%; y eso afortunadamente no se dará y apuntamos a una caída de -1% a -1.5% en este año, lo cual, si lo comparamos en el contexto con los países vecinos, sería una de las economías menos afectadas de la región.

¿Cómo se interpretaría esa cifra?

En el contexto dentro de la pandemia sería un número aceptable ante la incertidumbre y el impacto mundial.

Calificación riesgo país: Esperan mantener nota

A pesar de que los escenarios para la economía nacional eran bastante negativos a un inicio de la pandemia, las perspectivas para las calificaciones de riesgo país para el 2020 apuntan a mantenerse en las evaluaciones que realizarán las agencias calificadoras, pero para 2021 habría un fuerte llamado a recuperar la carga tributaria.

Las autoridades de Gobierno y representantes de varios sectores aseveran que lo más probable es que la evaluación económica que hacen firmas especializadas mantenga las notas, como consecuencia de los efectos del coronavirus en varios indicadores como el incremento de la deuda pública o la caída de los ingresos tributarios que han sido los principales señalamientos.

De momento las agencias calificadoras Standard and Poor´s, Moody´s y Fitch Ratings, mantienen las notas a Guatemala, en perspectivas estables y colocan en una mejor posición con respecto a Centroamérica.

Las firmas emiten una opinión de riesgo crediticio al país, que incorporan temas que puedan generar alguna incertidumbre para las transacciones comerciales o financieras, y miden aspectos económicos, políticos y sociales.

Para un agente económico una mejor posición significa una mejora en el costo del financiamiento a mejor tasa de interés, el acceso al crédito al largo plazo -macro y micro-, ayuda a clima de negocios, y para el Gobierno abarata el costo de endeudamiento público, facilita el acceso al financiamiento para disponer de recursos y destinarlo a la inversión social.

Los países buscan lograr mejores notas e indicadores por las firmas, contrario a las perspectivas negativas que denotan deterioro y potenciales riesgos.

Perspectivas

Consultado el ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci confirmó que han tenido acercamiento con los representantes de las firmas calificadoras de riesgo, y el FMI, y las perspectivas indican que se mantendrán las notas para el país.

“Las perspectivas son positivas y no observamos un riesgo en la cual se pueda desmejorar la calificación que se tiene. Es más, se está buscando subir la categoría de la nota para llegar a un grado de inversión que con la estrategia de reactivación económica sería lo ideal”, expuso González Ricci.

Al recordar que mucha de la calificación de estas agencias es a nivel de perspectivas y en general son buenas para el país sobre todo para el 2021 en indicadores como mayor crecimiento del PIB, remesas que son dólares que ingresan al país y se trasladan en consumo y a la vez en mejoras a la recaudación tributaria, así como las proyecciones de inversión extranjera al país como parte del reacomodo mundial por el rompimiento de las cadenas de abastecimiento global.

“El escenario por el momento es positivo y no vemos alguna razón por la cual nos pueda castigar por las agencias calificadoras”, manifestó.

Abelardo Medina Bermejo, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), declaró que es muy probable que para 2021 “existe un fuerte llamado al país para recuperar la caída en la carga tributaria”, para afrontar y garantizar los compromisos del pago del servicio de la deuda.