¿Quién deberá reparar los errores del presupuesto? (y por qué bajar el monto no es suficiente)

Las modificaciones al presupuesto 2021 podrían ser presentadas en diciembre o durante los primeros días de enero, con la novedad de que podría incluir un monto menor al que archivó el Congreso por Q99 mil 700 millones el pasado miércoles.

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En diciembre o en los primeros días de enero el Ejecutivo presentará las modificaciones al presupuesto 2021, luego que el Congreso ordeno el archivo de la iniciativa que aprobó el 18 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
En diciembre o en los primeros días de enero el Ejecutivo presentará las modificaciones al presupuesto 2021, luego que el Congreso ordeno el archivo de la iniciativa que aprobó el 18 de noviembre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La nueva propuesta recogería los planteamientos de diversos sectores abordadas en el diálogo que abrió el Gobierno, luego del rechazo generalizado a la iniciativa de gasto que aprobó el Legislativo.

La semana empezó con los diálogos y trascendió la posibilidad de presentar algunas enmiendas al Congreso antes del 30 de noviembre, pero se descarta esa posibilidad y todo apunta a lograr los consensos en diciembre.

La abrupta aprobación del presupuesto ocasionó un descontento que ha motivado protestas contra el Ejecutivo y Legislativo en los últimos días y un tenso ambiente político.

Bajo análisis

El ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, explicó que se están recibiendo las propuestas de los diversos sectores y, en ese sentido, se plantearía: reducción del techo, reducir contratación de deuda, reducir déficit fiscal —gastos programados que superan los ingresos—, mejorar con normas la transparencia, calidad del gasto, revisión de onegés y las asignaciones a los Consejos Departamentales de Desarrollo (Codedes).

“Se está recibiendo la información y se van a exponer las enmiendas necesarias. La idea es entregarla con el presidente Giammattei -Alejandro- y los sectores involucrados con el consenso y que se puedan someter en el Congreso”, explicó.

Las propuestas las está recibiendo la Secretaría de Planificación y Programación de la Presidencia (Segeplan) y este viernes vence el plazo de recepción.

Paquete

El funcionario explicó que el paquete de enmiendas al plan de gasto 2021 estaría en diciembre, y aunque duda de que exista quorum, mantiene la expectativa de que los diputados las empiecen a conocer.

Recordó que muchos de los diputados distritales en diciembre salen a sus territorios por temas como los efectos de las tormentas Eta e Iota.

Por su parte, Allan Rodríguez, presidente del Congreso, descargó la labor en el Ejecutivo cuando dijo el jueves que “hay que ver cómo se va a financiar el presupuesto. Eso lo tendrán que ver los técnicos y el Ministerio de Finanzas”.

“Si no es en diciembre, las enmiendas se presentarían en los primeros días de enero, ya que se necesita empezar con las readecuaciones para trabajar con un presupuesto 2020”, manifestó.

En todo caso, trabajar con el presupuesto vigente de Q107 mil millones implicaría que a partir del 1 de enero se harían las maniobras respectivas.

Un menor porcentaje de endeudamiento público y una mejora de la recaudación tributaria figuran en las propuestas presentadas en las enmiendas al presupuesto 2021. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

No es el monto, es la calidad del gasto

Abelardo Medina Bermejo, analista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi), detalló que uno de los grandes problemas está en la parte de ingresos tributarios, y que la SAT tiene una caída libre en los últimos 10 años que no ha logrado recuperar la carga tributaria mientras el monto del presupuesto sigue creciendo.

Explicó que, por un lado, el monto del presupuesto debe ser grande para satisfacer las necesidades de los ciudadanos, pero (se vuelve) pequeño al asignar los recursos para lo que se pretender gastar y no generar deuda.

En ese sentido, hay corrientes de pensamiento que sugieren gastar con lo que se cuenta, y otros son del criterio de gastar un poco más para atender lo establecido en la Constitución y en el K’atun 2032, ya que la visión es que el presupuesto debe crecer cada año para atender las necesidades y, al mismo tiempo, las condiciones para aumentar los ingresos tributarios.

Precisó que, en la práctica de los presupuestos multianuales, todo se mantiene constante, es decir, ni se mejoran las atenciones a la población, ni se mejoran los ingresos, y aunque en la coyuntura de 2021 se tienen que utilizar mejor los recursos disponibles, se utilizan mal.

Por ello reitera que se debe eliminar todo aquello que no contribuye con bienestar social, que la SAT mejore por lo menos en Q4 mil millones la recaudación.

Añade que el monto del presupuesto debe estar entre los Q99 mil millones, pero con un verdadero compromiso de subir la recaudación, quitar los desperdicios de recursos y asignar a otras áreas importantes.

Citó, como ejemplo, eliminar el Centro de Gobierno, reducir el presupuesto al Congreso y destinarlo a Educación o combate a la desnutrición y otras áreas que necesita la población.

“No es un problema de monto, sino de calidad de gasto. No se puede seguir gastando de esa naturaleza y la SAT tiene que mejorar para evitar de deuda”, puntualizó.

“No se necesita un capítulo de reactivación económica”

Miguel Gutiérrez, analista de Fundación Economía para el Desarrollo, comentó que hablar un presupuesto ideal no se puede, y si lo hubiera, tendría que contar con muchos candados -normas- para asegurar la transparencia.

El proceso ideal, rápido y simple, es con el presupuesto 2020: hacerle las modificaciones necesarias para que esté por debajo del 3% del déficit fiscal, y la reducción debería de ser unos Q20 mil millones dentro de los Q107 mil millones, que es el vigente. Eso significará un presupuesto de unos Q90 mil millones.

“Hay que quitarle todas las ampliaciones del covid-19, y que el Gobierno se comprometa a dejar un déficit fiscal en los siguientes años al 2%”, afirmó.

Criticó la manera opaca en que se concibió el capítulo de reactivación económica. “El país tendrá un rebote en la economía y no se necesita una reactivación”, puntualizó.

Mientras que en el tema del covid-19, que se presupueste la compra de las vacunas, y hacer inversiones en la capacidad logística del Ministerio de Saludo, que se ha deteriorado en los últimos años, y el gasto será por tramos y no de golpe, porque no se podrá vacunar a la población en un año por la falta de capacidad de atención, subrayó.

“Que no se haga a escondidas”

Rodolfo Neutze, jefe de bancada de Creo, indicó que están en la posición de apoyar todo aquello que mejore el presupuesto 2021, ya que será el mismo del 2020, estará desfinanciado y fuera de la realidad. “Se apoyará todo aquello que sea transparente, que no se haga a escondidas ni del Congreso, ni de la población”, aseveró.

El diputado Samuel Pérez, de la bancada Semilla, expresó que desconocen qué saldrá de esas mesas de diálogo, y en su opinión no hay confianza, ni son legítimas.

“El presidente ya mandó sus prioridades de presupuesto, las que los diputados aprobaron originalmente y ahora buscan lavarse la cara con estas mesas de diálogo y no respondiendo la demanda de la ciudadanía”, consideró, y que los ajustes que propondrán vendrán de la línea de trabajo del partido.

El diputado Edgar Batres, de la bancada Winaq, explicó que están a la espera de cuáles serán los resultados de las mesas de diálogo, aunque adelantó que el principal problema es la tasa de endeudamiento público planteada en el presupuesto.

“Vamos a apuntar soluciones para mejorar el financiamiento por la vía de la SAT, para que se recuperen los porcentajes de evasión y exigir aumentar la cobranza que debe ser la apuesta”, expresó.

Criterios de montos

En un ejercicio sobre cuál sería el monto razonable del presupuesto 2021, se han encontrado opiniones diversas.

González Ricci dijo que, en una simple matemática, sin entrar a fondo y sin aventurarse, los sectores están demandando un menor porcentaje de contratación de deuda pública, un menor déficit fiscal, y que la recaudación tributaria obedece a un dato técnico en el entendido de cuánto es el monto que se puede cobrar. El monto que determinen en estas mesas sería menor al propuesto por Finanzas que era de Q99 mil 700 millones.

“No veo el problema en el monto, sino que se cuente con las normas de transparencia, calidad de gasto, pero estamos saliendo de las tormentas y se tiene que dejar recursos en alimentos, cosechas a las familias afectadas. El presupuesto podría ser menor a lo que el Congreso aprobó el 18 de noviembre y se reducirá el gasto de funcionamiento”, remarcó.

Repitió y aclaró que un supuesto matemático, de reducir los Q14 mil millones del covid-19 y reactivación al presupuesto de Q107 mil millones quedarían Q93 mil millones y, por ejemplo, se agregan Q4 mil 700 millones, estaríamos en Q97 mil 700 millones, lo que equivale a Q2 mil millones al techo que se aprobó.

Mencionó que la discusión con los sectores determinará cuánto se destinará para la reactivación y cuánto para reconstrucción y “ahí la discusión será más nutrida y constructiva”, y lograr una ruta para llegar al déficit que se había alcanzado anteriormente.