Un ministro expuso la idea de exonerar de impuestos el gas propano y las reacciones de todo tipo no se hicieron esperar

Las autoridades que tienen a su cargo la política fiscal declararon como inviable la posibilidad de exonerar de impuestos la comercialización de GLP y otros derivados del petróleo, como un paliativo ante el encarecimiento de estos insumos.

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Autoridades fiscales rechazan propuestas de aplicar exoneraciones temporales para GLP y combustibles por sus efectos en la recaudación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Autoridades fiscales rechazan propuestas de aplicar exoneraciones temporales para GLP y combustibles por sus efectos en la recaudación. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

El ministro de Finanzas, Álvaro González Ricci, y el Superintendente de administración tributaria, Marco Livio Díaz Reyes, fueron enfáticos al rechazar cualquier medida temporal que implique una reducción de los ingresos tributarios, para reducir el costo del gas licuado de petróleo que el pasado lunes registró su sexto incremento del año.

Esta reacción se dio luego de que el pasado martes 2 de noviembre, el ministro de Economía, Antonio Malouf, afirmó en el Palacio Nacional de la Cultura, que el Congreso podría legislar para reducir el costo del cilindro de gas para los consumidores finales, ya que “la única manera de bajar el precio del cilindro es autorizando algún tipo de beneficio al consumidor, como una exoneración del impuesto al valor agregado (IVA) y eso lo deberíamos de trabajar en el Congreso”.

Esto, porque la Constitución Política de la República establece que el Congreso es el único organismo de Estado facultado para crear, reducir o eliminar tributos.

Pero el GLP tiene una característica de segmento que impacta más a los hogares y encarece la preparación de alimentos, tortillas y pan que son productos de la Canasta Básica de Alimentos de los guatemaltecos.

“No es el camino correcto”

González Ricci, quien además es el presidente del Directorio de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), manifestó que para este año ya se cuenta con una programación de recaudación tributaria y el alza que está registrando el GLP en el mercado local es algo que no ocurre por primera vez.

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“Entiendo que no es una subida en general y es una comercializadora la que incrementó sus precios, pero responder a factores de este tipo pensando en exoneraciones o reducir impuestos, yo creo que no es el camino correcto”, explicó el funcionario, luego de acudir a una reunión con el presidente de la Comisión de Finanzas del Congreso.

Aclaró que, si por otros motivos suben los precios de otros suministros o insumos necesarios para la población, también se tendría que quitar impuestos. Pero ¿qué pasa si bajan los precios? En el caso del GLP, entonces habría que subir los tributos.

“En ninguna parte del mundo se ha validado que la salida a una situación de mercado sea subir o de bajar impuestos y pensar en ese tipo de compensadores, definitivamente es algo que no funcionaría”, precisó el responsable de la cartera del Tesoro.

Por otro lado, dijo que en coordinación con el Ministerio de Energía y Minas (MEM), se determinará por qué una comercializadora incrementó los precios y hay que revisar la estructura de precios, aparte de que la Dirección de Atención al Consumidor (Diaco) debe intervenir.

“Aunque el tema no se ha abordado en el Directorio, cualquier planteamiento que vaya en detrimento de los impuestos tendrá una opinión desfavorable porque no es la salida. En todo caso, si el GLP continúa con tendencia alcista, lo que va a ocurrir es que la población empezará a dejar de consumir, aunque se le quiten los tributos, y empleará leña para cocinar y habrá deforestación”, dijo.

“Imposible dar exoneraciones”

Al preguntarle al superintendente Díaz Reyes sobre el particular, mencionó que cuando empieza aumentar el precio, baja el consumo y regula al precio. “es algo que ya se ha vivido, no es nuevo y se ha podido administrar. Es lamentable que aumenten los precios porque el gas es un producto de consumo popular”, afirmó.

Sobre el efecto de las posibles exoneraciones, el superintendente expuso que se estaría hablando entre Q3 mil 700 y Q4 mil 500 millones en seis meses, por lo que “es imposible dar esas exoneraciones”.

Aclaró, que una medida generalizada beneficia al que tiene poder adquisitivo y al que no tiene el poder de compra, que sí necesita la ayuda, por lo que reiteró el llamado a diseñar programas que impacten socialmente a las familias más afectadas, y que los contribuyentes que sí pueden pagar, continúen tributando.

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“Una exoneración generalizada nos llevaría a una pérdida de la recaudación muy parecida a la pandemia y lamento mucho que se estén brindando estas declaraciones sin datos que no responden a la realidad nacional ni al costo de los alimentos”, expresó el superintendente.

Alzas presentes

Los consumidores guatemaltecos empezaron a experimentar desde el pasado 1 de noviembre, alzas de precios en los derivados del petróleo.

Por ejemplo, una compañía envasadora aplicó un alza de Q10 al cilindro de 25 libras de propano, que lo encareció a Q142; el de 35 libras se cotiza en Q199 y el de 100 libras, en Q568, y ese mismo día también cobró vigencia el nuevo pliego tarifario de la energía eléctrica con incrementos entre 1.9% a 2.5% para el siguiente trimestre.

El pasado 21 de octubre se aplicó un incremento de Q1 para el galón de diésel y las gasolinas superior y regular, que llevó los precios en la modalidad de autoservicio en la capital, a Q30.99; Q30.29 y Q26.49.