Los hermanos Cúmez y cómo hace un año un post en Facebook les cambió la vida

Hace un año, Carlos y Mario Cúmez trabajaban como lustradores más de 14 horas al día para pagar sus estudios universitarios. Su vida cambio gracias a una publicación en Facebook donde exponían su valor y esfuerzo.

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Mario Cúmez labora actualmente en el área de atención al ciudadano del Ministerio de Educación. (Foto Prensa Libre: Luis Velásquez).
Mario Cúmez labora actualmente en el área de atención al ciudadano del Ministerio de Educación. (Foto Prensa Libre: Luis Velásquez).

Cuando Ollet Santiesteban contó en Facebook la historia de dos jóvenes orginarios de Quiché quienes trabajaban largas jornadas lustrando zapatos para pagar la universidad, no imaginó que la publicación se haría viral y en poco tiempo cambiaría por completo la vida de los hermanos Mario y Carlos Cúmez.
 
Un año después de la publicación, Prensa Libre habló con los iniversitarios quienes se encuentran agradecidos y entusiasmados con las oportunidades y apoyo que han recibido luego que su historia corrió por las redes sociales.

El día a día de los hermanos cambió radicalmente desde entonces. Recibieron una beca completa en la Universidad Panamericana y también una ayuda para estudiar inglés en el Instituto Guatemalteco Americano (IGA).
 


Mario, actualmente trabaja en el área de atención al ciudadano en el Ministerio de Educación. “Nunca pensé que llegar hasta acá”, afirma el joven quien este año espera graduarse como enfermero profesional. El joven tiene ahora un horario laboral de ocho horas, hace un año trabajaba hasta 14 horas diarias.

“Mis planes son seguir con la licenciatura, también la maestría y luego, primero Dios, si existe un doctorado en enfermería, esa será mi meta”, comenta Mario y añade: “Mi anhelo es ayudar a otros jóvenes como me están ayudando a mi”.
 


Carlos aún trabaja como lustrador. Pero su vida es diferente. Ya no tiene que trabajar extensas jornadas para costear sus estudios. Según dice, tiene suficiente tiempo para hacer las tareas tanto de la universidad como del IGA.
 
“Hace un año estaba preocupado por el dinero de la universidad, solo tenía para la inscripción. estaba a punto de rendirme pero gracias a esa publicación todo cambió en mi vida”, contó el menor de los dos hermanos.

Carlos afirma que, como a su hermano Mario, también le ofrecieron una plaza. “Estoy a la espera que me llamen para la entrevista. Daré todo mi esfuerzo para salir adelante y dar un buen servicio al ministerio” dijo.
 
Los planes de Carlos son muchos: “Algún día haré mi propia clínica. Y mientras más crezca y tenga más negocios, podré ayudar a muchas personas”.
 
Ambos coinciden en que su familia está muy contenta y que viven más tranquilos, ya que hace un año estababan preocupados por que los muchachos ya no podrían costearse sus estudios.
 
Mario y Carlos dan gracias a Dios y a todas las personas que compartieron la publicación pues gracias a eso. Hoy, su vida tiene un nuevo rumbo.

  • Video 22 de enero de 2016

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