El bebé que nació en medio de la tragedia por el Volcán de Fuego

La familia Gómez Hernández da la bienvenida a su segundo hijo, que estuvo a punto de nacer en un albergue. 

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Volcán de Fuego
Esmeralda María Hernández, junto al nuevo miembro de su familia. Es un varón que nació el martes último. (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)
Esmeralda María Hernández, junto al nuevo miembro de su familia. Es un varón que nació el martes último. (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)

El miedo a sentir la muerte de cerca menguó para Esmeralda María Hernández al ver el rostro de su bebé que nació el martes pasado, dos días después de que el Volcán de Fuego hiciera erupción y acabara con la vida de más de un centenar de personas. 


El domingo 3 de junio, al escuchar cómo una nube negra con material volcánico había llegado a la comunidad San Miguel Los Lotes, en Escuintla, Josué Gómez Hernández decidió sacar a su esposa y a su hija Vilma Elizabeth, de 3 años, de su casa en la comunidad La Reina, cerca del coloso. Abandonaron su vivienda sin ninguna pertenencia. “A las cuatro de la tarde logramos salir, no sacamos nada”, relata el padre de familia.
Llegaron al albergue habilitado en el Instituto Simón Bergaño y Villegas en Escuintla, donde durmieron.

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El lunes comenzaron las molestias para Esmeralda, el sueño se le espantó y también el hambre. El martes los dolores en el vientre anunciaban la llegada de su segundo hijo. Los médicos la evaluaron y trasladaron en ambulancia al Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) de la localidad, donde dio a luz a un varón. Fue un parto natural.
Un día después fue dada de alta, su esposo la trasladó en taxi nuevamente al refugio, pero aún se encontraba débil y debió ser atendida.
Por las condiciones del lugar, y para que el recién nacido estuviera en un espacio más cómodo, una voluntaria solicitó el traslado de Esmeralda María y su bebé al albergue habilitado en la Iglesia Mormona donde permanece junto a su esposo y su otra hija.
Josué Gómez aún no sabe si regresarán a su casa, pues teme que el volcán haga erupción nuevamente, o si se trasladarán con sus familiares que viven en la capital. Mientras decide qué hacer, mantiene lo donación de víveres y la ropa que han recibido dentro de costales.
El nuevo miembro de la familia aún no tiene nombre, pero los padres están felices por su llegada, que les da esperanza.

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Los albergues están abastecidos con comida y ropa, lo que hace falta es medicina. (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)

Piden medicina en albergues

Debido a la tragedia ocasionada por la erupción del Volcán de Fuego se han habilitado 20 albergues oficiales ubicados en Escuintla, Santa Lucía Cotzumalguapa, Alotenango, Chiquimula y Mazatenango.
La comida y el abrigo no ha hecho falta, la solidaridad de los guatemaltecos se ha desbordado con donaciones de víveres y ropa que han llegado a los damnificados, pero hay otras necesidades.
Prensa Libre realizó un recorrido por varios albergues localizados en Escuintla donde se verificó que están abastecidos con alimento y agua, lo que falta ahora es ropa interior para niños y adultos y medicamentos. 

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En Gimnasio Abner Casasola había 241 personas hasta la mañana de este viernes. El lugar es pequeño, y no hay suficiente espacio para que los albergados guarden sus pertenencias, que por ahora permanecen en costales o bien recomendadas en la casa de algún amigo.

Varios voluntarios han llevado juguetes a los niños que se encuentran en los albergues. (Foto Prensa Libre: Álvaro Interiano)
De acuerdo con Antonieta Osorio, encargada del lugar, las familias están siendo atendidas, pero necesitan ropa interior y medicamentos para personas hipertensas y con diabetes. Lo mismo ocurre en la Escuela Tipo Federación José Martí, donde 741 personas son atendidas.

En el Instituto Bergaño y Villegas no se tiene un registro exacto de cuánta gente hay. Se habla de 649 personas, pero el jueves por la noche ingresaron 14 personas más, a las cuales se les debe asigna dónde dormir.
Al igual que en los otros puntos, están abastecidos con comida, agua y ropa.
Lo que hace falta es medicina. La médica Carolina De León indica que hay varios niños con problemas respiratorios y digestivos y necesitan ser tratados.

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