Coronavirus en Guatemala: Cifra de muertos del gremio médico contrasta con las de Salud y la Coprecovid

Médicos demandan que el proceso hacia la nueva normalidad sea progresivo y no abrupto.

Médicos que han estado en la primera línea de batalla al coronavirus han demandado mejor respuesta del Gobierno. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Médicos que han estado en la primera línea de batalla al coronavirus han demandado mejor respuesta del Gobierno. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Según el Colegio de Médicos, desde el inicio de la pandemia por el coronavirus hasta ayer 29 de julio, han muerto 35 de sus agremiados, cifra que contrasta con la del Ministerio de Salud y la Comisión Presidencial de Atención a la Emergencia por Covid-19 (Coprecovid), las cuales son mucho menores.

Se trata de 33 médicos y dos enfermeras víctimas del covid-19, informó el colegio, que creó una comisión de monitoreo y que lleva el registro oficial a partir de las actas de defunción que presentan los deudos para el pago de la prestación post mortem.

Pero el Ministerio de Salud maneja otras cifras. Si bien son hasta el 20 de julio, el ministerio solo contabilizaba el fallecimiento de nueve trabajadores de la salud, todos de hospitales nacionales.

En los datos oficiales, hasta esa fecha, hay 207 médicos contagiados de la enfermedad del coronavirus. De estos, 202 son hospitales nacionales y cinco de los temporales.

A ellos también se suman 295 enfermeros de los centros nacionales y 11 de los temporales, para un total de 752 trabajadores sanitarios contagiados.

Por su parte, la Comisión Presidencial de Respuesta a la Emergencia por Covid-19 (Coprecovid), su informe quincenal entregado el 24 de julio al Congreso, registra 19 profesionales sanitarios fallecidos, aunque no detalla sus puestos.

Si se toma cuenta esos 19 profesionales que reporta la Coprecovid, la tasa de mortalidad entre el personal de salud es de 8.9, mientras que la tasa de letalidad es de 3.8%.

En un comunicado, el colegio dijo a las autoridades que ante la reapertura de actividades que no se trata de “normalizar nuestra anterior forma de vida” y exigió al Gobierno dirija su atención a la prevención de la expansión del virus.

Por último apeló a que el avance a la nueva normalidad sea progresivo, no abrupto, y que permita reinventar la convivencia, productividad y solidaridad.