El covid-19 mata a más guatemaltecos que la violencia homicida

Un año atrás el país estaba confinado debido a la pandemia del covid-19, y eso llevó a una disminución de muertes por violencia homicida, ahora la población está de nuevo en las calles y los decesos por arma de fuego y por arma blanca aumentaron junto a la movilidad. Pese a ello, en las últimas seis semanas han fallecido más guatemaltecos a consecuencia del virus.

De marzo pasado a la fecha, las muertes provocadas por el covid-19 son más que las reportadas por la violencia homicida. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
De marzo pasado a la fecha, las muertes provocadas por el covid-19 son más que las reportadas por la violencia homicida. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En marzo hubo 236 muertes por arma de fuego/blanca, según el registro de necropsias del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), mientras que en el mismo período fallecieron 302 personas por complicaciones con el coronavirus, tal como aparece en el tablero covid-19 del Ministerio de Salud.

Un escenario similar se ha presentado en abril, en la primera semana, del 1 al 8, los decesos producto de la violencia homicida suman 59, mientras que se le atribuye al covid-19 la muerte de 86 guatemaltecos.

No se descarta que los fallecimientos por coronavirus sean más, pues ha sido constante el rezago en el reporte de las defunciones por parte de las áreas de Salud que ingresan tarde la información al sistema, como también hay retraso en el proceso de investigación para establecer las causas de muerte. Las cifras que se reportan a diario corresponden a fechas anteriores.

Siete de cada 10 de los fallecimientos reportados en marzo por el virus oscilan entre los 50 años y más, mientras que, en los primeros ocho días de abril, siete de cada diez difuntos tienen ese rango de edad.

De acuerdo con el médico epidemiólogo Kevin Martínez Folgar, estos números son alarmantes, pues Guatemala siempre se ha considerado como un país con alta mortandad por actos violentos, y ahora se tiene una mayor mortalidad por covid.

“Esto también nos deja un buen mensaje para Salud Pública, de que muchas de esas muertes violentas son totalmente prevenibles, pues ahora no están pasando”, dice el médico, pero hace hincapié en que los decesos por covid-19 son el mínimo que se reporta, pues hay áreas del país que no tienen datos actuales.

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Señala que las muertes debido a la pandemia seguirán en aumento si no se toman medidas para frenar el contagio, entre ellas, aumentar la capacidad y la velocidad para vacunar a los guatemaltecos contra el coronavirus.

El virus no da tregua

Lejos de la percepción de la población de que el covid-19 ya no es peligroso, el virus se sigue propagando  y el pasado viernes, 9 de abril, se superó la barrera de los 200 mil contagios, y tres días después la de los 7 mil fallecidos, lo que coloca a Guatemala como el primer país de Centroamérica en rebasar dicha cifra.

Autoridades de Salud han reiterado que Guatemala afronta una tercera ola de la pandemia, y se comienza a dar un repunte de casos que podría ser mayor a lo ocurrido en la primera ola -entre junio y julio del 2020-, cuando se confirmaron 44 mil 919 casos, según fecha de emisión de resultados de laboratorio, y hubo 2 mil 707 muertes.

En ese período, el día con más casos positivos fue el 3 de julio, y se reportaron 1 mil 330.

Ya en abril de este año, durante la semana pasada los casos no bajaron de los 1 mil 300 diarios y ayer se contaron dos mil 13 contagios, una de las cifras más altas en lo que la pandemia lleva instalada en el país, casos que se identificaron luego de realizar más de nueve mil pruebas.

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En cuanto a decesos, en las últimas seis semanas el día con más muertes por covid-19 fue el 5 de abril, se reportaron 22, mientras que en el registro de fallecimientos por heridas provocadas por arma blanca o de fuego se cuenta a seis personas.

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Mayor peligro

Lo complejo ahora es que se identificó una nueva cepa del virus, que originalmente fue detectada en Californiana y resulta ser 20% más infecciosa, ha dicho la ministra de Salud, Amelia Flores. “La positividad está subiendo a nivel global en más de 17 por ciento, sin embargo, hay lugares donde es más alta”, mencionó durante una citación esta semana en el Congreso de la República

Como ejemplo señaló que, en el Hospital Temporal del Parque de la Industria seis de cada diez pruebas de covid-19 que se ha hecho resultan positivas, y estos casos llegan con un cuadro avanzado de la enfermedad.

Flores mencionó que aún no se ven los contagios que se dieron durante el período de la pasada Semana Santa, cuando las playas y centros de recreación estuvieron abarrotados y no se siguió con las medidas de bioseguridad. Por ese contexto, es probable que el aumento de casos positivos se refleje a finales de esta semana.

La ministra se refirió a que las personas están buscando atención médica tardía, y llegan a los centros asistenciales cuando requieren tratamiento en el área de intensivo, y necesitan ventilación, en ese punto tratarlos se complica y el riesgo de fallecer es mayor.

En otro extremo, Zulma Calderón, defensora de la Salud de la Procuraduría de Derechos Humanos (PDH), señaló que han recibido denuncias de pacientes que no han sido atendidos en los hospitales por ser categorizados como casos leves y fueron enviados a sus hogares, pero no se tiene una estrategia de seguimiento de los enfermos que están en sus casas, lo que podría llevar a que el cuadro se complique y las personas fallezcan.

Si bien en las últimas semanas se ha visto en relajamiento de los guatemaltecos frente al virus, y esto ha llevado a más contagios y muertes por covid-19, Folgar señaló que esto responde a “los mensajes mixtos que da el gobierno”, pues por un lado promovió el que la población acudiera a centros de recreación durante la Semana Mayor, y días después, culpó a los veraneantes de no guardar las medidas de bioseguridad.

“Muchas personas ya están cansadas del covid, y con toda la razón, se tiene fatiga mental y se quiere volver a la normalidad. El rol de comunicación del gobierno es importante para dar soporte y confianza a la población, en caso contrario, la gente pensará que ¡el covid ya pasó!, bajarán la guardia y las muertes volverán a aumentar”, dijo el epidemiólogo.