Mina ilegal en Chiquimula es motivo de conflictos que podrían agravarse

Las actividades mineras desde donde se está haciendo la explotación ilegal cesaron desde el momento en que supuestos trabajadores de la mina retuvieron al párroco de Chiquimula.

Vista aérea del área donde según el MEM se explotó mineral ilegalmente, en la aldea El Pato, Chiquimula. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)
Vista aérea del área donde según el MEM se explotó mineral ilegalmente, en la aldea El Pato, Chiquimula. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

La detención del párroco de Chiquimula por parte de supuestos trabajadores de una mina, una licencia de construcción que se usó como justificación para la explotación de minerales y las denuncias penales que promovieron las autoridades tardíamente es parte de un problema que, de no atenderse, podría explotar en un nuevo conflicto social.

A finales del mes de octubre de 2020, la población de la aldea El Pato y demás aldeas cercanas empezaron a escuchar retumbos en la tierra, era época lluviosa y la gente que vive en sus casas de adobe empezó a temer que los ruidos podrían ser el anuncio de un deslave provocado por las intensas lluvias de entonces.

Pero las decenas de camiones que empezaron a ver que transitaban desde El Pato hacia el centro de Chiquimula, a poco más de 11 kilómetros de distancia, activaron las primeras alertas.

El terreno se encuentra al lado de la Escuela Oficial Rural Mixta, en el cerro Tajurán. Está rodeado de plástico blanco y lo identifica una manta que dice “Propiedad Privada” y otra que muestra la licencia de construcción municipal 12-2020.

Esta licencia fue otorgada a la empresa Atlas Universal, S.A. tras la solicitud de su representante Romeo Iván Morales.

Según los documentos presentados por la Municipalidad de Chiquimula, la empresa Atlas Universal S.A. solicitaba permiso para la construcción de una bodega con oficina que sería de lámina y con 192 metros cuadrados, además de la construcción de un muro perimetral de 200 metros cuadrados. El presupuesto de la obra sería de Q250 mil.

Después de pagar Q5 mil 221.50 de impuesto, la municipalidad otorgó la licencia. Pero seis meses después, en lugar no hay ninguna bodega. En cambio, hay un hoyo en el cerro y varias terrazas desde donde se ven las piedras de color verde, blanco y café con destellos dorados.

En ese mismo lugar, el Ministerio de Energía y Minas (MEM) otorgó en noviembre de 2003 una licencia de exploración para estudiar la presencia de oro y plata al proyecto El Pato II, que en 2017 pasó a ser la sociedad El Pato GT, S.A.

El Pato II inició como un proyecto de la Compañía Minera El Cóndor S.A. que desde el año 2000 mostró interés en el lugar y que desde el 2010 solicitó una licencia de explotación que hasta el momento no le ha sido otorgada.

Una investigación está abierta en el MP contra la extracción ilegal en El Pato, mientras tanto, la policía clausuró el área y custodia el lugar. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

En cuatro meses

Desde octubre pasado hasta el 27 de enero, los pobladores observaron cada día el paso de decenas de camiones llenos de tierra y rocas provenientes de este terreno, entraban y salían de lugar.

Los vecinos de El Pato denuncian que los trabajos se hacían de noche y que el paso de los camiones no los dejaba dormir. Ahora, cuatro meses después observa cómo cambió el paisaje.

“Hace un año el cerro no estaba así, en plena pandemia empezaron a trabajar”, dice un señor que, sentado en su hamaca, contó cómo escuchaban que trabajaban en el lugar por las noches. Prefiere no decir su nombre ni que le tomen fotografías por temor a represalias.

Tienen miedo a que las mismas personas que retuvieron al sacerdote Mario Canaán, de la Parroquia San Francisco, en Chiquimula, actúen en contra de ellos por dar información.

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Lo mismo dijo una señora que se identificó como María. Antes de iniciar con los trabajos, varias personas llegaron a dejarles bolsas de alimentos y cuando preguntaron bajo qué interés lo estaban haciendo, solo les dijeron que aceptaran.

Al ver que los trabajos continuaban y seguían extrayendo tierra del lugar, los vecinos de las aldeas El Pato, El Jute, La Laguna, Bella Vista, El Poshte, Catocha, El Sauce, Tierra Blanca, Matasano, Las Cruces, El Barrial y El Anonal se organizaron en la Coordinadora Territorial para la Protección Natural del cerro Tajurán.

“Nuestros abuelos nos decían que la tierra era fea porque no era plana, pero que era muy rica, que la cuidáramos porque iba a venir gente a querer cortar el cerro”, dice una de las personas que integra esta coordinadora y que también prefirió no decir su nombre.

Según contó, si las autoridades locales no detienen estos trabajos, no tendrán miedo en protestar y realizar las acciones necesarias para llamar su atención.

Explotación ilegal

La retención del padre Canaán por supuestos trabajadores de la mina el pasado 27 de enero fue lo que provocó que esta problemática local llamara la atención a nivel nacional.

El padre Canaán explicó que ese día estaba visitando las diferentes aldeas para entregarles el material de catequesis que utilizarían este año. Sin embargo, quienes trabajaban en la mina y que se identificaban como originarios de Alta Verapaz, creyeron que el sacerdote estaba conspirando en contra de ellos.

“La mina está trayendo mucho conflicto. Yo no les digo a la gente que manifieste, solo les digo que hagan conciencia y que cuiden la casa, que no vendan sus tierras”, dice en un video publicado en el sitio oficial de la parroquia.

Aunque al sacerdote no le pasó nada, la bancada de la Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), con el diputado por Chiquimula Ignacio Quijada citó a representantes del MEM y del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (MARN) para conocer el proyecto que se está realizando en El Pato.

Ahí se dio a conocer que la licencia ambiental categoría A que se le otorgó a la sociedad El Pato GT venció en 2018 y que desde el 10 de octubre de 2010 la Compañía Minera El Cóndor solicitó una licencia de explotación que al momento no se la ha otorgado.

Desde diciembre del año pasado, tanto el MEM como la Municipalidad de Chiquimula presentaron varias denuncias al MP tras percatarse del tránsito de “muchos camiones de doble eje cargados con material extraídos de la tierra de dicha ubicación”, se lee en la denuncia hecha por el alcalde Rolando Aquino Guerra.

Aunque en la denuncia el alcalde dice desconocer qué entidad es la responsable, no menciona que la licencia de construcción que ellos otorgaron está siendo utilizada para otros propósitos.

La aldea El Pato y otras aledañas se han organizado en un grupo de resistencia en contra de la actividad minera en Chiquimula. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

La única persona que dijo estar a favor de la mina es la misma que se identificó como dueña del terreno cuando la Policía Nacional Civil (PNC), junto al Ministerio Público (MP) llegaron a allanar el lugar con el acompañamiento del personal del MEM.

Desde entonces, los terrenos que ocupaba Atlas Universal, S.A. están clausurados y tienen custodia policial para evitar que entren o salgan camiones. Aunque el ambiente pareciera permanecer tranquilo, la noche del 1 de febrero los agentes asignados al lugar fueron atacados con arma de fuego por personas que se movilizaban en motocicleta. y que les dispararon

Por otro lado, el ministro de Energía y Minas, Alfredo Pimentel, dijo que tras una nueva diligencia que realizaron el 30 de enero, se percataron que sí se está haciendo una explotación ilegal de minerales y que esperan que la sociedad El Pato GT presente sus pruebas de descargo antes de imponer la sanción que manda la ley.

Los representantes legales de El Pato GT y Atlas Universal no respondieron a las llamada hechas a los números de teléfono que registraron en documentos oficiales y al llamar al número de teléfono que aparece en internet de la Compañía El Cóndor, la mujer que respondió no quiso dar información alguna.