“La prudencia no pelea con la fe”, religiosos podrán visitar a fieles personalmente durante la crisis del coronavirus en Guatemala

Religiosos ven positiva la decisión del Congreso, aunque advierten que se deben extremar medidas y analizar la situación del caso cuando se les requiera.

Publicado el
El pastor Danny Herrera comparte víveres como parte del acercamiento con la feligresía. (Foto Prensa Libre: Cortesía)
El pastor Danny Herrera comparte víveres como parte del acercamiento con la feligresía. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

El 9 de junio, el Congreso de la República publicó el Decreto 22-2020, que ratifica el estado de Calamidad y en su artículo 7 contempla la libre locomoción de ministro de culto y capellanes.

El artículo resalta que por la importancia espiritual que representa para la población guatemalteca y para resguardar la salud emocional de la población, se autoriza la libre locomoción de los ministros de culto y capellanes de cualquier religión.

Esto para acudir y atender requerimientos de emergencia que se presenten en la población o para efectuar actividades de caridad y deberán estar debidamente identificados. Actualmente Guatemala está bajo toque de queda de las 18 horas a las 5 horas del día siguiente.

Prensa Libre consultó a religiosos de distintas denominaciones que dieron sus puntos de vista sobre la decisión del Congreso y la situación que atraviesa Guatemala por el coronavirus.

Gabriel Ola, párroco de la Parroquia Inmaculada Concepción de Boca del Monte, Villa Canales, y  asesor de la Red Mundial de Oración del Papa en Guatemala, dijo que se ha mantenido la comunicación con los feligreses por medio de plataformas digitales , y en el caso de los bautismos ha ido a las casas de los fieles para evitar exponer a los menores.   

Añadió que cuando un feligrés ha fallecido ha oficiado misas por las redes sociales para mantener el distanciamiento social. También la consejería por WhatsApp.

Respecto de la decisión del Congreso, Ola dijo que ve útil este tema de la locomoción, pero “en lo extremo”, para emergencia extrema con alguno de los feligreses.

El párroco Gabriel Ola comparte con un feligrés y mantienen el distanciamiento social. (Foto Prensa Libre: Cortesía).

Añadió que tiene conocimiento que en Boca del Monte hay 17 casos de coronavirus y se debe mantener la prevención.

Ola indicó que se ha movilizado para comprar víveres y con apoyo de otras organizaciones de la Iglesia han apoyado a familias necesitadas, siempre con la protección necesaria.

“Las necesidades son muchas”, resaltó el religioso, quien indicó que si un feligrés está enfermo y necesita apoyo espiritual en su vivienda, la familia debe ser sincera y decir qué enfermedad le aqueja, pues podría estar contagiada con covid-19.

Recomendó que siempre hay que portar mascarillas, guantes y caretas para hacer una visita, pues se debe proteger la salud.

Para Ola es importante la locomoción durante el horario de toque de queda que actualmente es de las 18 horas a las 5 horas del día siguiente.

“Hay que tener paciencia, no nos podemos poner a riesgo y que la autoridad nos diga cuándo es el momento, se debe seguir cultivando la iglesia doméstica”, destacó.

Explicó que la unción de los enfermos debe ser con todas las medidas de prevención por el bien del paciente y el religioso.

En Guatemala muchos líderes religiosos han usado estrategias para acercarse a los feligreses. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL).

Confesiones suspendidas

Respecto de las confesiones, dijo que estas están suspendidas y se podría impartir en un caso de extrema emergencia.

Danny Herrera, pastor de la Asamblea de Dios Alfa Siloé, dijo que lo acordado por el Congreso  “en realidad es una ventaja que trae sus riesgos y responsabilidades, moral y personal en cuestión de salud”.

Añadió que la libre locomoción de los religiosos es para ayuda  de las congregaciones y para atender casos de  salud emocional, pero sobre todo debe reinar la responsabilidad de ambas partes para prevenir contagios de coronavirus.

Dijo que la libre locomoción tiene que ser aprovechada por los religiosos para apoyar a los creyentes, más que para asuntos personales.

Para Herrera, si una persona murió por coronavirus o por otra causa debe ser informado al pastor para que mantenga sus medidas de distanciamiento social, mascarilla y alcohol en gel para cuando interactúe con los familiares del difunto.

“Aunque haya afinidad con el pastor se deben acatar las sugerencias del distanciamiento social y usar alcohol en gel”, puntualizó.

“La prudencia no pelea con la fe”

Herrera señaló que el líder espiritual debe aprender a manejar el miedo porque no se puede alejar de las personas, aunque “la prudencia no pelea con la fe”.

Hizo un llamado a la iglesia evangélica a no perder la fe y la identidad cristiana.

En Guatemala los sacerdotes mantienen los actos de fe para fortalecer la fe de los creyentes. (Foto Prensa Libre: Óscar Rivas)

Juan Carlos Rodas, portavoz de los Testigos e Jehová en Guatemala, manifestó que en estos momentos la mejor manera de mostrar amor es mantener la distancia y evitar más contagios.

Dijo que sus líderes son denominados ancianos y se encargan de motivar la fe en los creyentes por medio de redes sociales.

Dijo que dependiendo de las circunstancias, se analiza tener algún contacto entre feligreses, pues hay necesidades que atender, pero sobre todo se debe respetar los dispuesto por el gobierno.

Anwar Khader, presidente de la Junta Directiva de la Comunidad Musulmana en Guatemala, dijo que por las actuales disposiciones mantienen suspendidas sus actividades congregacionales.

Añadió que se apoyan entre integrantes de la comunidad y que impulsan una campaña para acercarse a las personas y repartir víveres.    

Dijo que ven bien el decreto publicado por el Congreso, siempre y cuando se tomen las precauciones debidas y que la gerencia de la comunidad también toma decisiones.

“Pedimos a Dios que proteja a Guatemala y a la gente para que todos regrese a al normalidad”, externó.

Dijo que si visitan a un enfermo se deben prevenir riesgos y el paciente deber ser sincero de informar qué lo aqueja.