“La vulnerabilidad de Guatemala frente al cambio climático sigue aumentando”

Falta de ordenamiento territorial y crecimiento poblacional, sumado a la falta de voluntad política para reducir los riesgos hacen más vulnerable al país.

Las calles de Guatemala se ven afectadas constantemente por inundaciones (Foto: Hemeroteca PL).
Las calles de Guatemala se ven afectadas constantemente por inundaciones (Foto: Hemeroteca PL).

El investigador y experto en cambio climático, Werner Ochoa, conversó con Prensa Libre acerca de la vulnerabilidad del país respecto a este fenómeno natural que, si bien es cierto, es propio de la naturaleza, sus efectos se han vuelto devastadores a raíz de factores humanos.

Siendo Guatemala uno de los 10 países más vulnerables a desastres naturales, Ochoa, doctor en Cambio Climático y Sostenibilidad y con posgrados en meteorología, gestión de riesgos, hidrología y agua y sustentabilidad, señala que no se ve “por ningún lado” esfuerzo alguno por reducir dicha vulnerabilidad.

El experto también conversó sobre el comportamiento del clima en Guatemala y sobre la actual época de lluvia que está por terminar. Señala que, pese a que este año fue benévolo con la agricultura esto variará en el futuro, razón por la cual los tomadores de decisiones deben centrar sus esfuerzos en reducir las vulnerabilidades del país.

¿Cómo analiza el régimen de lluvias este año, en el contexto del cambio climático?

Hasta ahora pareciera ser que se está generando mayor intensidad de lluvia. Faltaría tener los datos completos de este año y el promedio histórico, sin embargo, basado en que la época lluviosa para Guatemala tiene un comportamiento bimodal podemos ver que en términos generales hay una disminución en la primera parte, es decir, mayo, junio y julio, y una parte normal en esta segunda mitad, o sea, agosto, septiembre y octubre.

Hablando de la agricultura ¿Cree que el clima este año ha sido más benévolo que en anteriores?

Al parecer sí. Por lo menos para algunos cultivos como los anuales ha sido así hasta ahora. Sin embargo, aún no se termina el año y la temporada de ciclones tropicales también sigue activa. Por ejemplo, para el caso de la costa sur en la parte litoral baja, siempre hubo problemas de estrés hídrico para cultivos de maíz ya que en la etapa de floración fue donde se observó déficit de lluvia y las mazorcas no se llenaron.

¿Puede decirse que la época lluviosa está por terminar o es difícil predecirlo ahora?

En este marco climático el país en términos generales tiene definido su inicio y terminación de la época lluviosa en la mayoría del país que va de mayo a finales de octubre, obviamente con algunas variaciones dependiendo de la región. Según el Insivumeh, se estima que como se está bajo condiciones de La Niña, la actividad lluviosa podría retrasarse una semana, lo cual indica que en vez de terminar a finales de octubre podría terminar en la primera semana de noviembre.

¿Puede predecirse si el próximo año lloverá igual, más, o menos? O es imposible saberlo.

Según el Instituto Internacional para Investigaciones del Clima y la Sociedad (IRI en inglés), sí hay cierta predictibilidad en base a la relación del ENOS (Fenómeno de El Niño Oscilación Sur), el cual estima 10 meses de pronóstico de su posible comportamiento. Por lo que al tomar en cuenta que cada país sabe a grandes rasgos la relación entre la precipitación y el ENOS, se podría hacer alguna predicción con algún grado de certeza. Sin embargo, estas no son exactas y tienen mucha incertidumbre en los meses finales, por esa razón para algunos es más confiable realizar predicciones de tres a seis meses que a más tiempo.

¿En qué consiste el fenómeno del cambio climático?

Es un fenómeno global y natural que ha existido por años, sin embargo, en este último siglo se ha acelerado dicho proceso debido al sistema económico predominante en el mundo, en el cual la intervención del ser humano ha jugado un papel determinante en función del aumento de los gases efecto invernadero, ya que estudios de la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica han demostrado que la actividad humana genera 60 veces o más la cantidad de dióxido de carbono que los volcanes cada año.

Entonces, el cambio climático es  la variación del clima del planeta de varias décadas debido a causas naturales más la acción del ser humano y el cambio de uso de la tierra al contribuir con más gases de efecto invernadero alterando la capa de ozono y provocando calentamiento global entre otros.

¿Puede el país esperar más problemas por el cambio climático?

Si, seguro. Sobre todo, porque el cambio climático es una realidad y a la vez un desafío global inevitable y urgente el cual ya está provocando impactos negativos en países más vulnerables cada vez más. Es muy probable que se tengan aumento de episodios de lluvias extremas, inundaciones, periodos de canícula prolongados, sequías y como consecuencia mayor cantidad de incendios, escasez de agua, inseguridad alimentaria y nuevas enfermedades.

¿Qué tan vulnerable es el país a estos efectos?

Primero, debemos tener claro que ya de por si, a nivel mundial Guatemala ha estado ubicado en los primeros 10 países de alto riesgo debido a la vulnerabilidad a terremotos, tormentas tropicales, huracanes, erupciones volcánicas, etc. Derivado de ello, sabemos entonces que la vulnerabilidad del país es muy alta y no se ve por ningún lado que estemos gestionando el riesgo ni reduciendo dicha vulnerabilidad. Al contrario, dicha vulnerabilidad sigue aumentando debido a la falta de ordenamiento territorial, la corrupción, el crecimiento poblacional y la falta de conciencia, voluntad y capacidad política para implementar programas de reducción de vulnerabilidad y de adaptación al cambio climático.

¿Cómo debe estar preparado un país para enfrentar los efectos del cambio climático?

Primero con mucha conciencia y educación ambiental, porque el cambio climático es un problema socioambiental a nivel global. Con políticas y planes de mitigación y adaptación no solo de papel sino en implementación y con mucho financiamiento para ello. Luego con sistemas de alerta temprana efectivas, fortalecer el sistema de áreas protegidas, reforestar y continuar con la transición energética, en aras de fortalecer la resiliencia del país.

¿Cómo ciudadanos comunes, que podemos hacer para contrarrestar los efectos del cambio climático?

Cambiar nuestro estilo de vida consumista e irresponsable y comenzar a conectarnos más con la naturaleza. Reducir el uso de productos que no son reciclables, cuidar y pagar lo suficiente por el agua, fomentar la agroecología y exigir financiamiento para implementar la ley de cambio climático y que se cumpla con la legislación ambiental existente.

¿Qué predicciones se pueden hacer para Guatemala?

Según estudios sobre escenarios de cambio climático para Guatemala, realizados por expertos como Paris Rivera y Marvin Salguero se espera una reducción de precipitación de un 15% en promedio y un aumento de la temperatura de 3 grados centígrados para los siguientes años.

En años anteriores las canículas extendidas han golpeado fuertemente al país especialmente al Corredor Seco. Laguna de Atescatempa, Jutiapa, que se seca cuando no llueve suficiente (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

El cambio climático combinado con otros factores como el crecimiento poblacional, la falta de ordenamiento territorial y el cambio de uso de la tierra de bosque a urbanizaciones y agricultura extensiva (monocultivos), incrementa la vulnerabilidad del país y aumenta la degradación de los ecosistemas. Hay estudios recientes que demuestran que ante la degradación de ecosistemas por el cambio climático se generan condiciones para que surjan nuevas enfermedades como el covid-19, inclusive.

¿Qué consecuencias ha traído el cambio climático en el mundo?

Según la Organización Meteorológica Mundial en los últimos 50 años se han producido 11 mil desastres debido a fenómenos naturales relacionados con el clima y la cantidad de eventos extremos se ha multiplicado por cinco, provocando un estimado de US$3.6 billones en pérdidas económicas y dos millones de muertes.

Las sequías son más perjudiciales para la agricultura. Este año la época lluviosa fue buena por lo cual no hubo pérdidas por sequía. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)