“Me dolerá toda la vida perder a mi hijo”

La tragedia en Cambray 2 también enlutó al deporte, con la muerte del preselecionado nacional de Squash, Qani Bonilla, a quien muchos veían como una promesa en esa disciplina.

Fridolino Bonilla se dedica a entrenar a jóvenes en Squash. En la tragedia quedó lesionado pero se recuperó. (Foto Prensa Libre: Estuardo Parede)
Fridolino Bonilla se dedica a entrenar a jóvenes en Squash. En la tragedia quedó lesionado pero se recuperó. (Foto Prensa Libre: Estuardo Parede)

“Perdí a mi hijo, perdí a mi amigo, perdí a mi atleta, pero lo recordamos mucho. Eso es vida y nos consuela para continuar el camino”, expresa Fridolino Bonilla, padre de Qaini Wilfredo Bonilla Sandoval, de 18 años, exseleccionado junior de Squash.

Bonilla Sandoval conversaba la noche de ese 1 de octubre con un amigo, frente a su casa, cuando ocurrió el desastre. El segundo piso de una casa se derrumbó y lo sepultó; el amigo sobrevivió.

“Otros padres podrían tirarse a la angustia por la pérdida de un hijo. Es cierto que esto me dolerá toda la vida, pero tengo dos hijos más y mi esposa, y tuve que reponerme para continuar trabajando por ellos”, refirió Fridolino.

Después de darle el último adiós al joven atleta, en Catarina, San Marcos, la familia decidió volver a la capital y retomar el trabajo, continuar con su vida.

Fridolino, pese a quedar con una lesión permanente en la rodilla izquierda volvió al Club Delfines, en la zona 14, donde entrena a atletas menores de la Asociación Nacional de Squash.
 


Sus hijos Bryan y Wynifer, de 24 y 21 años, continúan practicando squash e integran la élite de ese deporte.

Luto deportivo

Quienes conocieron a Qaini en el deporte, afirman que su sueño era representar a Guatemala en el próximo Ciclo Olímpico.

Los hermanos del joven resultaron ilesos, pues Bryan no durmió en su casa ese día y Wynifer solo quedó lesionado.
El amor y la pasión que Qaini sentía por su deporte, era evidente, al extremo que el atleta falleció portando su uniforme (según consta en desgarradoras fotografías), y con el cual se esforzaba en cada entreno para representar con orgullo a Guatemala en las competencias a nivel nacional e internacional.

Bonilla Sandoval integraba la preselección nacional de Squash y se preparaba arduamente para representar a Guatemala en el próximo ciclo olímpico.

El atleta de 18 años, recientemente había representado a Guatemala en el campeonato  Panamericano Juvenil de Squash que se disputó en Argentina y en el que tuvo la oportunidad de subir al podio para escuchar las notas del Himno Nacional, quizá el máximo premio que puede tener un atleta luego de competir por su país.

“Son momentos muy duros, que nos destruyen moralmente. Qaini  era una de nuestras promesas en la asociación y su pérdida nos deja un gran vacío”, expresó en esa ocasión el gerente de la Asociación de Squash, Michael Padilla.