Pasividad en la reactivación de los buses rojos podría desencadenar manifestaciones

Pilotos y ayudantes del transporte público urbano analizan tomar medidas de hecho ante la continua suspensión en el servicio de buses, porque no les es posible trabajar en otras ramas del servicio por carecer de permisos municipales.

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Los buses rojos de la ciudad de Guatemala y sus municipios cercanos están fuera de servicio desde marzo pasado, a consecuencia de la pandemia del covid - 19. Fotografía: Prensa Libre.
Los buses rojos de la ciudad de Guatemala y sus municipios cercanos están fuera de servicio desde marzo pasado, a consecuencia de la pandemia del covid - 19. Fotografía: Prensa Libre.

Aunque ya se cumplieron tres meses desde que comenzó el proceso de reapertura el servicio de transporte público para la Ciudad de Guatemala y sus municipios aledaños sigue pendiente. Hasta ahora las mesas de dialogo no han permitido que se hable, al menos, de una fecha tentativa para la reanudación del servicio.

Las unidades no han logrado cumplir con los protocolos establecidos por el Ministerio de Salud y la Comisión Presidencial de Atención a la Emergencia Covid – 19 (Coprecovid), que aún detectan peligros en el servicio.

Pero mientras los acuerdos se hacen presentes un grupo de pilotos y ayudantes alertó que consideran tomar medidas de hecho, específicamente manifestaciones, porque no ven un panorama claro y necesitan tener una fuente de ingreso constante para poder alimentar a sus familias.

Uno de los pilotos, que por temor a represalias no quiso dar su nombre, comentó a través de una llamada telefónica que hasta donde tienen conocimiento varios de sus compañeros se van a quedar sin trabajo cuando el servicio tenga luz verde para operar.

“Lo único que nosotros hemos logrado medio averiguar es que quieren aceptar solo a pilotos que tengan licencias tipo “A”, por ejemplo con ese tipo de licencias habrá unos 20 o 25, si mucho, el resto tienen licencia tipo “B” pero son personas con experiencia, con años, con antigüedad, sería injusto que no los quieran tomar en cuenta”, señaló.

Es por eso que ante la incertidumbre algunos de ellos han tenido que comenzar a trabajar de taxistas y mototaxistas, manifestó el piloto; actividades que pueden cumplir por sus años de experiencia, pero se topan con un estricto control municipal que asegura les bloquea la única forma que tienen para generar un ingreso.

“Sería bueno que los alcaldes nos escucharan también en una mesa de diálogo para poder pedirles formalmente que nos dejen trabajar, si no tal vez si hacemos la manifestación porque la verdad que ya estamos hartos que no podamos trabajar, nos hacen sentir como si fuéramos ladrones, en mi caso veo que hay un puesto de registro y me pongo a buscar vías alternas  y a escapar, es injusto, nosotros estamos trabajando honradamente, prestando un servicio”, finalizó.

“En cualquier momento puede estallar”

Por su parte Edwin Amaya, de la Asociación de Propietarios de Autobuses Urbanos de Guatemala (Asopagua), confirmó la advertencia de pilotos y ayudantes, que asegura ya están desesperados por la falta de empleo.

“Los pilotos y los ayudantes nos hicieron llegar a varios empresarios unos audios en donde una parte de los pilotos que están organizados ya están pensando en tomar medidas de hecho como salir a protestar o cerrar el paso de vehículos en algunas áreas. Nosotros les hemos pedido que se abstengan porque estamos en una mesa de negociaciones, parada casi que desde un mes, pero les pedimos que confíen en que al final del día nos darán las directrices para un posible regreso a labores”, indicó.

Por el tiempo que lleva el problema Amaya desconoce si en esta oportunidad, pilotos y ayudantes, están dispuestos a seguir esperando, “nos han hecho caso en las últimas dos ocasiones que quisieron hacer las medidas de hecho…está vez no sé si vamos a tener éxito con que no las hagan, yo personalmente pienso que esto es una olla de presión que en cualquier momento puede estallar porque la necesidad de las personas aumenta cada día más al ver que todos los sectores se están reactivando menos nosotros”.

Usuarios inconformes

Las últimas verificaciones que ha hecho de la Defensoría del Usuario de Transporte Público, de la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH), revelan que buena parte de los buses dejó de seguir las instrucciones sanitarias contra el Covid – 19.

“En muy pocos casos se está cumpliendo con los protocolos de bioseguridad y también con el tema del cobro de la tarifa del transporte, están cobrando casi el doble a pesar que no hay ninguna autorización para cobrar más de la tarifa establecida”, explicó Edgar Guerra, titular de la defensoría de la PDH.

Quien agregó que por esos cobros excesivos, de casi el doble, algunos vecinos de Villa Nueva analizan también salir a manifestar para exigir a las autoridades de su localidad que pongan un alto a cobros que no están regulados en el servicio de transporte público.

Problema histórico

El Centro de Estudios Urbanos y Regionales (Ceur) de la Universidad de San Carlos de Guatemala (Usac) señala que los inconvenientes del sistema de transporte público nacional vienen desde la década de los setenta.

“No cambió mucho la dinámica porque estos buses rojos siguieron igual con el desorden, irregularidad en las rutas, a veces cobraban más junto al problema de las denominados brochas; con el tema de la pandemia aparentemente iba a haber más orden pero la verdad es que ha sido difícil regularlos, de hecho ha sido casi imposible, toda esta situación refleja lo mismo. En los primeros días hubo medidas pero el servicio ahora sigue igual de deficiente”, indicó Amanda Morán, investigadora del Ceur.

Este cumulo de problemas, junto a la desesperación social que está dejando la pandemia del nuevo coronavirus, a criterio de Morán, si puede dejar como resultado medidas de hecho de algunos sectores sociales.

“El problema también radica en el costo que tiene movilizarse en el transporte público porque no es algo de ahora, sino de antes de la pandemia, que ya se le subía a la tarifa después de cierta hora, pero si el nivel de la desesperación es mucho pueden darse este tipo de movilizaciones de usuarios y pilotos que también están sufriendo todo el contexto económico”, señaló.

Por último, la experta considera que todos estos problemas pueden ser una oportunidad de oro para las autoridades municipales, quienes podrían trabajan en conjunto para dar una solución real a las deficiencias del transporte público, de lo contrario cualquier solución sin bases, será pasajera.