Plan Internacional: “Una niña educada es valiosa para su comunidad”

Convencida de que las niñas pueden contribuir en transformar su comunidad, Anne Birgitte Albrectsen, CEO de Plan Internacional, aboga porque las menores tengan las mismas oportunidades que los varones, especialmente acceso a la educación, y que convivan en espacios libres de discriminación.

Anne Birgitte Albrectsen, CEO Plan Internacional, tiene 25 años de trabajar en temas de desarrollo internacional, derechos humanos, gestión del cambio y diplomacia. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)
Anne Birgitte Albrectsen, CEO Plan Internacional, tiene 25 años de trabajar en temas de desarrollo internacional, derechos humanos, gestión del cambio y diplomacia. (Foto Prensa Libre: Carlos Hernández)

Parte del trabajo de la organización es que las niñas conozcan sus derechos, prosperen y mejoren su calidad de vida, es por ello que se lanzó la campaña Niñas con Igualdad, la cual pretende darles voz a las menores para que se sientan seguras en cualquier ambiente donde se desenvuelvan. 

¿Qué hace a las niñas más vulnerables que los niños?

Fundamentalmente la opinión acerca de los niños y las niñas es distinta, la mayor parte de los mundos consideran a las niñas menos importante, menos fuertes, menos capaces, y debido a esas normas sociales, cuando hay pobreza, cuando hay desastres, cuando hay escasez de recursos o de oportunidades, las niñas siempre vienen en segundo lugar.

En Guatemala, ¿cuáles son las principales amenazas a la que ellas se enfrentan?

Evidentemente no soy experta en Guatemala, pero lo que he visto es que hay pobreza, hay una infraestructura social débil, se carece de un sistema de protección, es decir, que no se garantiza la protección y los derechos de la niñez en general, y debido a estas normas sociales las niñas están menos protegidas.
Este es un país sujeto a desastres naturales, hay escasez de alimentos, escuelas destruidas, generalmente mantienen a las niñas en casa, pues se espera que ellas hagan tareas del hogar, y eso hace que pierdan oportunidades.

Las cifras de embarazos en adolescentes son alarmantes. El Observatorio de los Derechos de la Niñez (Ciprodeni) reporta que de cada mil niñas, entre 10 y 19 años, 625 resultan embarazadas. ¿Cómo ve Plan Internacional esta realidad?

Las uniones forzadas y los embarazos tempranos es algo a lo que le ponemos atención en todo el mundo. Nuestra principal preocupación es evitarlo, y para prevenir el matrimonio y los embarazos tempranos se necesita que las niñas tengan educación, y tengan información sobre sus derechos reproductivos y sexuales y que sepan cómo protegerse, pero más que nada, necesitamos que los jovencitos y los hombres en general respeten a las niñas, para que cuando ellas digan: “NO”, eso quiere decir: “NO”.

La campaña busca empoderar a las niñas, ¿qué barreras hay que superar para lograrlo?

No es difícil darles una voz y destrezas de liderazgo, porque ellas las tienen. Lo difícil es asegurar que quienes las rodean escuchen esa voz. Con un poco de ánimo de los padres, de los maestros e incluso de los políticos, ellas pueden sorprendernos. Si los políticos no hablan con las jovencitas de las regiones pobres nunca sabrán cómo crear políticas que las beneficien.
Poco a poco podemos abrir los espacios para que se escuchen sus voces.

Le puede interesar: Plan Internacional presenta campaña para eliminar desigualdades en niñas

En una cultura machista, ¿cómo convencerlas de que tienen voz?

Trabajamos con niñas desde edades muy tempranas, con sus maestros y padres, para fomentar esa confianza les damos información sobre sus derechos, sobre las oportunidades que podrían tener si exigieran sus derechos. Si bien no todos estamos hechos ni nacimos para sentir esa autoconfianza, no se necesita demasiado para alcanzarla.

¿Qué sucede cuando lo logran?

Cuando ellas no ven a alguien que les dé el ejemplo, y si sus padres y maestros no les dicen que deben soñar en grande es difícil empoderarlas, pero con estos programas y las enseñanzas, la voz y la confianza que adquieren hacen que tengan sueños grandes, hace que deseen tener educación, que trabajen para protegerse unas a otras. Su conciencia para ayudar a otras crece.
Yo confío que esa confianza y ese deseo de ayudar a otras las lleve lejos. Una niña educada no se educa solo ella, sino que se convierte en una persona valiosa para su comunidad y para su país.

Contenido relacionado

> Busca frenar uniones forzadas y embarazos en niñas
> Más de 10 mil embarazos en niñas y adolescentes se registraron durante julio
> Los números de la terrible situación de las niñas madres

Los comentarios están cerrados.

1