Quema del Diablo 2020: Piñatas de personajes políticos y el coronavirus arderán en Guatemala

Con precios que llegan hasta Q6 mil dependiendo el tamaño, decenas de piñatas están disponibles en el parque Colón para formar parte de la tradición del 7 de diciembre.

Publicado el
En el parque Colón, decenas de piñatas están disponibles para la Quema del Diablo. (Foto Prensa Libre: Byron García)
En el parque Colón, decenas de piñatas están disponibles para la Quema del Diablo. (Foto Prensa Libre: Byron García)

Entre las costumbres y tradiciones de Guatemala, cada 7 de diciembre, a las 18 horas, se realiza la tradicional Quema del Diablo y este año, varios temas son los que acaparan la atención.

El primero de ellos es el llamado a la responsabilidad para prevenir accidentes. Las autoridades ediles recomiendan no prender fuegos y en cambio quebrar las ya tradicionales piñatas de diablos para dar continuidad a la tradición sin contaminar el medioambiente.

Las piñatas y el covid-19

Las piñatas no pueden faltar en la tradición de este 7 de diciembre y varias son las figuras que destacan en los comercios del país.

El coronavirus  se ve reflejado en la venta piñatas debido a que se observan figuras que representan al virus, pero con cachos para hacer alusión al diablo. Incluso, algunas piñatas llevan mascarilla.

(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Byron García)

Personajes políticos de Guatemala

Otro tema que resalta en la quema del diablo es la política, la cual está relacionado con las protestas ciudadanas de las últimas semanas.

Piñatas que representan al presidente Alejandro Giammattei y a varios diputados están también a la venta en los comercios locales.

(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Byron García)

Los precios varían dependiendo el tamaño y el diseño. Se encuentran piñatas desde Q40 hasta Q6 mil.

(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Byron García)
(Foto Prensa Libre: Andrea Domínguez)
(Foto Prensa Libre: Érick Ávila)