Reino Unido financia proyecto para conservar la Reserva de la Biósfera Maya

Medio ambiente, comercio bilateral y la pandemia por el nuevo coronavirus son las preocupaciones de la misión diplomática en Guatemala.

La Reserva de la Biosfera Maya es el hogar de miles de especies, gracias a su riqueza natural. (Foto Hemeroteca PL)
La Reserva de la Biosfera Maya es el hogar de miles de especies, gracias a su riqueza natural. (Foto Hemeroteca PL)

El embajador del Reino Unido en Guatemala, Nick Whittingham, quien se encuentra en el país desde septiembre del año pasado, conversó con Prensa Libre, acerca de un proyecto de apoyo que ese país implementa para la conservación de la Reserva de la Biósfera Maya que pretende disminuir el tráfico ilegal de animales silvestre y maderas preciosas.

El diplomático expuso que se invertirán Q3 millones en el proyecto de aquí hasta 2023. El objetivo es fortalecer las capacidades de las instituciones para frenar el daño ambiental, al mismo tiempo ayudar a unas 100 familias en situación de pobreza que viven cercanas a la Reserva.

¿En qué consiste la ayuda que Reino Unido dará a Guatemala y en qué se va a utilizar?

Es un nuevo proyecto de Q3 millones que será para proteger las especies de maderas y animales en la Reserva de la Biósfera Maya. Este involucra a los gobiernos de Guatemala y México, el objetivo es evitar el tráfico ilegal de especies, que llegue hasta la frontera.

¿Cuáles son los ejes de este proyecto?

Contiene cinco partes importantes, una el fortalecimiento de la aplicación de la ley en la frontera contra el tráfico de especies. Dos, aumentar el conocimiento del impacto que el tráfico de especies causa, los cuales son muchos. Tres promover leyes efectivas para evitar el tráfico. Cuatro ayudar a las comunidades al lado de la reserva con medios de vida sostenibles, por supuesto esas comunidades tienen muchos retos en cuanto a pobreza y es posible que puedan ver recursos dentro de la reserva, entonces es importante que busquemos la manera de ayudarlas a encontrar otras maneras de contar con medios de vida y recibirán medicinas, comida… Porque en algunas comunidades con mucha pobreza hay la posibilidad que ellos pueden ser parte del problema porque no tienen mucho dinero y es entendible, porque pueden ver un árbol con madera cara y hay posibilidades de que la usen para ayudar a sus familias.

Puede ser no sea muy grande —el número de familias — pero lo importante es que sea un ejemplo, una semilla y que el Gobierno pueda usar esa metodología.

El quinto eje es fomentar las redes —de información— entre México y Guatemala para que exista una colaboración en el largo plazo porque el proyecto es hasta 2023, pero el problema probablemente va a continuar y es necesaria la continuidad.

¿Qué tanto preocupa el tráfico de especies y maderas preciosas a Reino Unido?

Para el Gobierno de Reino Unido es un problema muy grande. Por ejemplo, con las enfermedades, hay mucha relación entre el tráfico ilegal y la dispersión de enfermedades. Pero también estamos viviendo en un mundo con menos recursos naturales y en medio del cambio climático. Por eso es muy importante proteger las reservas y no tenemos mucho tiempo para resolver el problema. Muchos científicos dicen que el cambio climático está en un punto en donde ya no habrá regreso si no hacemos algo ahora y para ello, los bosques son importantes.

¿Cuándo empieza a funcionar el proyecto?

Ya comenzamos. Hoy —ayer— las oenegés ya conversan con el Gobierno allá ­—en Petén— pero hoy es el día del lanzamiento públicamente.

La Reserva de la Biósfera Maya tiene una extensión 21 mil 604 kilómetros cuadrados, un poco más extensa que El Salvador. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Usted mencionaba que uno de los ejes es fortalecer las leyes ¿Cómo se logrará eso?

Parte de los socios de este proyecto es el Conap (Consejo Nacional de Áreas Protegidas) y la fiscalía de Delitos Ambientales del Ministerio Público. Ya en el pasado hemos tenido otros proyectos donde, por ejemplo, ha habido condenas —por tráfico de especies— y ahora se quiere reforzar eso.

¿Hablando del coronavirus, cómo ve el desarrollo de la pandemia en Guatemala?

Es una crisis muy compleja porque han sido diferentes experiencias para cada país y no es claro por qué unos tienen más casos y otros menos cuando las políticas son similares.

Aquí en Guatemala escuché al presidente —Alejandro Giammattei — sobre los planes para fortalecer la economía después de mucho tiempo de toque de queda y eso es una buena noticia, por supuesto es un reto no solo para Guatemala, sino para todos los países. He visto que el Gobierno ha hecho las cosas bien porque ha cambiado muchas veces las políticas y eso tiene que ser así.  En Europa hubo países que reabrieron y luego vuelven a retroceder. Aunque habrá mucha gente que dirá ‘no comprendo’ esa es la realidad, el covid-19 no es algo fácil o algo lógico.

Nick Whittingham, embajador de Reino Unido en Guatemala desde septiembre del año pasado. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

¿Qué le puede aconsejar a Guatemala a la luz de la experiencia de Reino Unido, un país que, parece, comienza a salir de la crisis?

No soy experto de salud, pero creo que, según la experiencia global, todavía es importante que la gente siga utilizando sus mascarillas y continúe poniendo en práctica el distanciamiento social porque los países que más han puesto en práctica esto han tenido mejores resultados, además es importante contar con reglas en tiendas y restaurantes sobre el número de personas, todo eso es importante. El reto más grande es continuar con este comportamiento.

A veces la gente piensa que no necesita mascarillas y que es joven, pero todos tienen la responsabilidad de no transmitir el coronavirus a otros.

¿En qué ha cooperado Reino Unido con Guatemala durante esta pandemia?

La mayor parte es por medio de instituciones multilaterales a nivel global, pero además tenemos unos proyectos de pequeña escala donde usamos el presupuesto de nuestra embajada, hay tres ahora mismo, uno en Sololá donde damos educación a comunidades indígenas sobre el covid-19 y los ayudamos con sus medios de vida, otro en Quiché, Huehuetenango y Alta Verapaz, donde trabajamos con emprendedoras. El otro es en Agexport sobre los protocolos de covid-19 en los mercados donde mucha gente se aglomera en espacios pequeños, que se trabaja con municipalidades. Para mí eso es muy importante porque en un país, que no voy a decir el nombre, según un estudio el 70% de vendedores estaban contagiados.

En la Biósfera Maya habitan jaguares , una especie protegida y en peligro de extinción. (Foto Prensa Libre: Cortesía)

A propósito de las vacunas. La semana pasada levantó expectativas la que se trabaja en la Universidad de Oxford ¿Qué tan lejos ve que llegue el tratamiento a nuestros países?

La realidad es que el mundo todavía hay retos no sabemos aún si las vacunas van a tener éxito. Por ahora hay optimismo porque los resultados han sido buenos, pero es un proceso bastante lento y estamos esperando, pero hay esperanzas, no solo con Oxford, sino en muchos países, pero estamos contentos con que Reino Unido esté contribuyendo con esos esfuerzos y si encontramos una vacuna, pues todavía habrá retos de logística y de distribución por todo el mundo.

Quisiera preguntarle si tiene comentarios sobre el proceso de elección de las cortes, una noticia que ha acompañado al virus en estos días ¿Qué tanto preocupa esto a Reino Unido?

Gran parte de esto es algo doméstico y no puedo comentar sobre sus instituciones o luchas de personas, pero por supuesto es importante que durante el proceso el país busque cómo mejorar el estado de derecho no solo para Reino Unido, sino también para Guatemala.

Siempre es posible ver oportunidades de mejorar la estructura y la manera de mejorar el estado de derecho, y sé que el presidente ha hablado de reformas y creo que eso es un proceso importante y tendremos mucho interés en este proceso de reformas. Un reto que tal vez sea parte de los planteamientos es la manera de elegir magistrados.