Sin avances limpieza de Lago de Amatitlán

Aún perduran las imágenes de la ex vicepresidenta Roxana Baldetti cuando, cuando a mediados de marzo, llegó al Lago de Amatitlán para promover el uso de un líquido mágico que supuestamente limpiaría sus contaminadas aguas en cuestión de meses.

Acciones para combatir la contaminación del Lago de Amatitlán son insuficientes, lo cual se agrega a la estafa por la compra de un líquido que supuestamente serviría para limpiar el agua. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)
Acciones para combatir la contaminación del Lago de Amatitlán son insuficientes, lo cual se agrega a la estafa por la compra de un líquido que supuestamente serviría para limpiar el agua. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca)

La sustancia resultó ser una estafa porque era agua con sal, y el Gobierno tuvo que dar marcha atrás en su aplicación y de manera paralela se creó una instancia técnica para tratar la problemática de ese cuerpo de agua.

Los sucesos políticos que llevaron a la renuncia de Baldetti y del presidente Otto Pérez Molina dejaron en impasse la situación del lago. Ya con las nuevas autoridades del Ejecutivo se volvió a reactivar el tema.

La semana pasada, el vicepresidente Alfonso Fuentes Soria se reunió con los integrantes de la comisión técnica para buscar una solución viable para combatir la contaminación en el Lago.

Edwin Castellanos, director del Centro de Estudios Ambientales de la Universidad del Valle de Guatemala, señaló que esa comisión cree que lo correcto, en primera instancia, es trabajar una propuesta de ley de aguas, y luego tener un acercamiento con las alcaldías que rodean el Lago de Amatitlán, para efectuar un rescate conjunto.

Brenda Noriega, del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales, detalló que la mesa ya finalizó su trabajo, y concuerda con Castellanos al mencionar que ahora se trabajará de manera más amplia sobre esa situación.

Detuvieron vertido

Noriega agregó que durante los tres meses de funcionamiento de la mesa se logró detener el vertido del líquido que la empresa israelí M. Tarcic Engineering pretendía vender por Q137.8 millones. También impulsó un monitoreo hídrico, que aún se mantiene.

Marlon Valladares, director de la Autoridad para el Manejo Sustentable de la Cuenca de Lago de Amatitlán (Amsa), dijo que una de las preocupaciones principales cuando se vertió el líquido en el lago eran los efectos que este podría tener en el cuerpo de agua.

“A comienzos de año se informó de un cambio de PH, nivel de acidez, en el agua del Lago; sin embargo, hicimos una evaluación, y confirmamos que no ha cambiado, continúa entre 8 y 9, lo que significa que es alcalino”, indicó.

Valladares agregó que para lograr un cambio sustancial en la composición del agua, bastaría con verter grandes cantidades de cualquier líquido.

Labor insuficiente

Julio González, de Colectivo Madre Selva, consideró insuficiente la labor de la comisión, porque en vez de acelerar los trabajos, dio prórroga a las municipalidades aledañas para la rehabilitación, operación y mantenimiento de plantas de tratamiento de aguas residuales.

“Las autoridades no toman las medidas necesarias, pues eso requiere terminar con el clientelismo y favoritismo hacia empresas. Hasta que no se vean estos cambios, no se podrá hacer nada por el Lago”, subrayó.

Proceso detenido

A paso más lento caminan los procesos judiciales contra la empresa que pretendía estafar mediante agua con sal. Según Valladares, en los almacenes de Amsa están guardados los contenedores con el líquido que M. Tarcic Engineering vertía en ese cuerpo lacustre.
El contrato ya fue rescindido, pero la empresa se niega a devolver el dinero que le dieron adelantado.

“Nosotros —Amsa— pedimos la devolución de los Q22.8 millones, pero la compañía ha colocado cinco amparos para evitar la devolución del dinero”, explicó Valladares.

La misma situación se ha dado con la afianzadora, pues Amsa solicitó que se ejecute la fianza, lo que equivaldría al pago de Q11.5 millones, pero esa entidad también se niega a pagar.

M. Tarcic Engineering se cree víctima, y presentó una denuncia contra el Estado para que se le cancelen los Q115 millones del segundo contrato.