Ambición, envidia y brujería rodearon el crimen contra Ángel Amado Pérez alcalde de Rabinal

Ángel Amado Pérez Xitumul, era alcalde de Rabinal y fue ultimado en 2017. Según un testigo, ese crimen se planificó con “coraje y envidia” por el concejal primero de la comuna, quien además, practicó brujería para que se cometiera.

La jueza Jazmín Barrios del Tribunal de Mayor Riesgo A escuchó la declaración del colaborador eficaz. (Foto Prensa Libre: Claudia Martínez)
La jueza Jazmín Barrios del Tribunal de Mayor Riesgo A escuchó la declaración del colaborador eficaz. (Foto Prensa Libre: Claudia Martínez)

En el juicio por el crimen del Ángel Amado Pérez, cometido el 1 de febrero de 2017, cuando fungía como alcalde de Rabinal, Baja Verapaz, se reprodujo la grabación de la declaración en anticipo de prueba de un colaborador eficaz que relató cómo se fraguó la muerte del jefe edil.

Las revelaciones del colaborador eficaz asombraron a los asistentes del debate, en el Tribunal de Mayor Riesgo A.

En la declaración se señaló que el concejal primero de la comuna, Elbin Esteiman Herrera Álvarez, antes de febrero de 2017 mantenía discrepancias con Pérez Xitumul. La discordia llegó, según el colaborador eficaz, hasta “darle muerte al alcalde” y así posteriormente asumir el cargo.

El asombro llegó cuando se relató las pretensiones “ambiciosas” de Herrera Álvarez por llegar a ser el alcalde de Rabinal a cualquier precio.

“Voy a tener que matar a ese viejo -a Pérez Xitumul- para así, ser el alcalde. Yo quiero que me vean y digan -los vecinos-: ahí viene el señor alcalde”, ambicionó Herrera Álvarez, según el colaborador eficaz.

Las pretensiones relatadas por el testigo protegido no incomodaron a los asistentes en la sala del tribunal, pero sí lo hicieron los relatos posteriores.

La ceremonia

El colaborador eficaz explicó que en una ocasión -antes del 1 de febrero- Herrera Álvarez lo fue a buscar a su casa, a la 1 de la madrugada y le invitó a que lo acompañara a una “ceremonia maya porque ese viejo -Pérez Xitumul- me está aburriendo”. Aceptó acompañarlo.

Según el testigo, antes de ir la ceremonia maya, Herrera Álvarez le confesó que estuvo bebiendo licor y que “se le apareció un hombre” y creía que “los mayas lo estaban llamando”.

La madrugada en que viajaron era lluviosa y el testigo no sabía el lugar exacto de la ceremonia, solo conducía por indicación de Herrera Álvarez por la ruta al Atlántico, hacia la Costa Sur.

A las 8 horas, según el colaborador eficaz, se despertó Herrera Álvarez, estaban en Escuintla. Luego le instruyó que irían a Samayac, en Suchitepéquez, y al llegr al lugar, Esteiman Herrera le habría explicado que ahí hacían “trabajos para matar gente”.

El colaborador relató que Herrera Álvarez habló con una persona que practicaba brujería y le expuso que necesitaba “pedir por el lama de una persona”. El hechicero le respondió que ese tipo de trabajo le costaría unos Q5 mil y Herrera Álvarez le dijo que “muy caro”, pero le aclaró que si “eso sale bien” le reconocería con más dinero.

En el parque de Samayac se reunió EHerrera Álvarez con una anciana, quien le pidió una fotografía de la persona por la que “pedirían” y descargó -el concejal- una fotografía Pérez Xitumul que tenía en WhatsApp y la imprimió.

El colaborador relató que, además, Herrera Álvarez le dio Q500 a la anciana y fue a comprar candelas, después fueron al cementerio de Samayac y en un altar “especial” para “pedir por el alma del alcalde de Rabinal.

“Él -Herrera Álvarez- le dijo a la anciana que esa persona muera -refiriéndose a Pérez Xitumul-“, relató el testigo sobre la ceremonia y la petición de ese acto.

Luego de semanas de haber participado en la ceremonia Herrera Álvarez tomó otra decisión por su discordia con el alcalde de Rabinal.

Contactos y planificación

Además, el colaborador indicó que Herrera Álvarez le preguntó por su familia y que hubo una ocasión en que se interesó cuando el dijo que tenía “un hermano en malos pasos”.

Herrera Álvarez preguntó al testigo si su hermano era capaz de hacerle un trabajo de matar a una persona y después los puso en contacto, eso ocurrió en la primera semana de octubre de 2016, cuatro meses antes del crimen del jefe edil de Rabinal.

Las reuniones siguieron y relató el colaborador eficaz que se habló de precios y que “si fuera posible que se hiciera -el crimen- fuera de Rabinal”.

Según el testigo, Herrera Álvarez pidió que el crimen se cometiera lejos del centro urbano de Rabinal porque “no quería que la gente sospechara”.

El 1 de febrero de 2017, Pérez Xitumul viajaba en un vehículo acompañado del concejal tercero Eldin Gómez de Paz y fueron emboscados en una carretera de terracería en la aldea Piedra de Cal. Ambos se dirigían a la ciudad de Guatemala, el jefe edil murió en el lugar y el concejal en un hospital de la localidad.

Herrera Álvarez asumió como jefe edil de Rabinal por el corrimiento de cargos ante la muerte de Pérez Xitumul, luego se le retiró el antejuicio y fue detenido.

Según la investigación del MP, Herrera Álvarez acordó el crimen de Pérez Xitumul por Q240 mil.

Contenido relacionado:

Sandra Torres es ligada a proceso por no reportar más de Q5.9 millones al TSE

Usuario “La Panel Blanca” es denunciado por acosar a fiscales de la Feci

Congreso retira mobiliario y equipo asignado a postuladoras