Coronavirus: Visitas virtuales y cómo se acercan los familiares a menores en hogares de abrigo

La emergencia sanitaria y el cierre de los hogares de protección del Estado abrió otra posibilidad de acercamiento entre los menores en estos centros y sus familiares. “Ven a toda su familia y hasta a a mascota”, asegura el jefe de la SBS.

Una menor carga a su bebé mientras se comunica con su familia a través de un teléfono móvil habilitado por la SBS durante la pandemia.
Una menor carga a su bebé mientras se comunica con su familia a través de un teléfono móvil habilitado por la SBS durante la pandemia.

La pandemia de covid-19 instaló nuevas formas de convivencia. Desde el uso de mascarilla, la distancia física y un ritual constante de limpieza de manos. También trajo una manera de comunicación a través de videollamadas.

Este sistema de contacto con personas distanciadas fue implementado por la Secretaría de Bienestar Social (SBS). Los 756 niños y adolescentes bajo el resguardo del Estado tienen comunicación tres veces por semana desde teléfonos móviles o computadoras con sus familiares.

Las visitas a los centros de protección y abrigo están suspendidas desde que comenzó la emergencia sanitaria el pasado marzo, y continuarán así hasta nuevo aviso.

Lo mismo ocurre con los 674 menores privados de libertad en proceso de reinserción, quienes se comunican por videollamadas con sus abuelos, hermanos, padres y madres entre cinco y 10 minutos, tres veces a la semana.

“Ellos han podido hablar no solo con la madre o el padre. En una visita normal, a veces solo llegaba la mamá, porque el papá no podía. Solo llegaba una persona a visitarlo. Ahora, cuando hacen esas videollamadas, pueden ver a sus abuelos, a sus sobrinitos, a sus hermanos, e incluso a la mascota que dejaron en casa”, afirmó Francisco Molina, jefe de la SBS.

Mantener la “visita virtual de familia ampliada” en los centros de abrigo y protección y en los correccionales no ha sido una tarea fácil, porque requiere de conexiones a Internet y de teléfonos móviles.

El secretario Molina dijo que la mayoría de los teléfonos son de la institución, pero el Comité Internacional de la Cruz Roja en Guatemala también les donó 12 celulares.

“La gente sufre terriblemente por no tener contacto con sus seres queridos. Su bienestar y capacidad para hacer frente a las crisis dependen en gran medida de su capacidad para mantenerse cercanos a miembros de su familia. Es por eso que contribuimos con estos equipos a la Secretaría de Bienestar Social, al hospital temporal del Parque de la Industria y a distintos puntos de atención a migrantes”, dijo Salha Benzeghiba, jefa de la Misión del CICR en Guatemala.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) donó también conexiones a Internet en muchas de las casas de protección. Molina calificó de positiva esa comunicación, porque los menores están más tranquilos y estables, pero sobre todo comprenden la situación en la que viven sus familias.

Otro tipo de apoyo

Los menores han recibido apoyo psicológico, social y médico, clases y terapias ocupacionales por medio de videollamadas, las cuales son supervisadas por los monitores de los centros, para que no hagan un “mal uso”.

“Cuando hay que hacer algún tipo de contención emocional, los psicólogos se han comunicado con el o los adolescentes para solventar la atención psicológica que necesitan. (…) Todas las videollamadas son supervisadas por los monitores o los educadores para que hagan un buen uso del recurso”, agregó Molina.

Las videollamadas durante la pandemia han fortalecido las relaciones de los niños y adolescentes con sus familias, hay quienes viven en lugares muy lejanos por lo que llegar a verlos era un lujo para costear el pasaje de la mamá o el papá de los menores.

Situación en hogares

De enero a junio, ha bajado en 49 por ciento los niños y adolescentes que abandonan el proceso de protección y abrigo que ofrece el Estado, afirmó Molina.
El período coincide con la pandemia; entonces, ¿qué influye en estos resultados?

El funcionario explicó que en ese tiempo aumentaron las supervisiones para verificar que los trabajadores realicen su labor de manera correcta, también inició un proceso de destituciones de personas que se sospechaba que tenían conexiones con delitos de “trata de personas”, afirmó Molina.

“Cuando entramos, empezamos a ver quiénes podrían estar en vinculación con la trata de personas que trabajaban en la SBS. ¿Por qué le digo vinculación a la trata de personas? Porque yo sentía que los abandonos de proceso se podían dar porque sacaban a los niños o dejaban que se escaparan, es deducción mía, no tengo pruebas, porque saber ni qué hacían con ellos”, cuestionó Molina.

Un menor realiza una videollamada con la vigilancia de un guardia en una correccional.

Además, agregó que por las destituciones justificadas que ha hecho en los hogares, sabe que al menos tres trabajadores planificaron su asesinato por lo que en abril pasado denunció el supuesto plan de su asesinato ante el Ministerio Público (MP). Durante su gestión, Molina señaló que el líder sindical también le exigió “poner” a la jefa de los hogares para que no tuvieran “problemas”, lo cual rechazó. Molina también dijo que por todos estos cambios el sindicato tiene emplazada a la entidad con lo que logran que sigan siendo protegidos.

De enero a la fecha, 94 personas fueron destituidas o se finalizó su contrato en los renglones 011, 021, 022 y 029, de los cuales 20 eran de los hogares, 16 de reinserción y el resto de personal administrativo.

Justo Solórzano, especialista en Protección de la Niñez de la Unicef, explicó que desde febrero firmaron un convenio de cooperación con el apoyo del Gobierno de Suecia y el Refugio de la Niñez para apoyar a la SBS, por lo que ha visto que durante este tiempo el recurso humano de la institución es más profesional y beneficia las políticas implementadas.

La SBS necesita de una reingeniería para convertirse en una verdadera institución con programas de atención a niñez víctima de violencia y no solamente una institución asistencialista que se dedica al cuidado de los niños en hogares”, resaltó Solórzano.

Expresó que es importante que el Gobierno invierta recursos en la institución y se aumente el presupuesto para la SBS para que contrate más personal y tenga mayor presencia en la provincia, ya que, los casos de violencia contra los niños y adolescentes están en incremento, aunque las denuncias no porque con las restricciones de movilidad a las personas se les dificulta trasladarse en transporte público.