CSJ da trámite al antejuicio contra diputado Édgar Ovalle

Los magistrados decidieron por unanimidad dar trámite a la petición del Ministerio Público (MP) por un caso de desaparición forzada y delitos contra los deberes de la humanidad, en contra del parlamentario oficialista.

Édgar Ovalle conversa con el diputado oficialista Javier Hernández, durante la sesión de jefes de bloques este lunes. (Foto Prensa Libre: Erick Avila)
Édgar Ovalle conversa con el diputado oficialista Javier Hernández, durante la sesión de jefes de bloques este lunes. (Foto Prensa Libre: Erick Avila)

Después de ocho meses y luego de la intervención de la Corte de Constitucionalidad (CC), los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) resolvieron dar tramitar al antejuicio contra el diputado del Frente de Convergencia Nacional (FCN-Nación), Edgar Justino Ovalle Maldonado.

En la sesión extraordinaria de este lunes, los magistrados designaron como juez pesquisidor al Vocal Primero de la Sala Cuarta Penal, Benicia Contreras Calderón.

El Ministerio Público señala al diputado de cometer violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno y hasta este lunes continuaba con sus labores en el Congreso.

Por el mismo caso en el que se señala a Ovalle Maldonado ya fueron capturados 14 militares, entre ellos, Manuel Benedicto Lucas García, exjefe del Estado Mayor General del Ejército y hermano del expresidente Romeo Lucas García.

Los militares son investigados por el MP por una denuncia de desapariciones forzadas durante los años 1981 a 1988.

Ovalle Maldonado es miembro de la Asociación de Veteranos Militares de Guatemala (Avemilgua), y fungió como uno de los estrategas del partido que llevó al poder a Morales, incluso fue él quien incorporó al presidente electo en septiembre del 2012.

Perfil

Según documentos desclasificados por Estados Unidos, Ovalle Maldonado fue oficial de operaciones de la Fuerza de Tarea Ixil, durante septiembre de 1981 a septiembre de 1982.

Durante este año, indican los documentos, ocurrieron 77 masacres en la región, las que contabilizaron más de mil 700 indígenas muertos y hace que se considere el año más sangriento.